jueves, 5 de julio de 2018
Todo fue por causa del portero y su novia insensata que no aceptaba nuestros antiguos amoríos
Su arrogancia salió a la calle y se vistió de pepino agridulce dispuesto a agredir mi avinagrada inconciencia.
Su camisa de uniforme beige y tu pañuelo negro combatiente, no pegaban ni con cola. El puño sobre mi rostro, dolió menos que la petaca de ron que me quitaron aquella noche para ingresar al Lollapalooza.
Mientras sentía que mi rostro se hinchaba, la vitrina de otro sex shop cerrado gracias a la crisis, reflejaba el ojo negro que el maldito portero me había dejado.
Ciudad miserable, pensé, mundo mezquino, me dije, puño de mierda el tuyo, le grité al portero, y cuando salté sobre él dispuesta a matarlo, un sujeto sujetó mis brazos. Giré de un giro para observarlo, y de inmediato noté que le sobraba la ropa, le planté un beso en la boca y él otro a mí, para no ser menos. Y así fue que entre giros y venganzas, no me vengué del portero agridulce y su pepino, y el vinagre de mi avinagrada inconciencia fermentó al revés tornándose vino, que compartí con mi nuevo amigo quitándole lo que le sobraba.
Estercita Lew
viernes, 11 de noviembre de 2011
11 del 11 del 11, hagámoslo, acabemos aunque el mundo no…
Amenazas numéricas, sinfines de pronósticos de fin de mundo, ese miserable y personalista fin de mundo de críticos vitalicios que apuntándole al petit chot de su propia inoperancia, juegan a ser verdugos de cualquier impronta colectiva.
Gono Rea Lew
Hoy 11 del 11 del 11, morirá y nacerá gente, chocarán varios vehículos, es probable que no caiga ningún avión, en algún lugar del planeta lloverá, caerán piedras, nieve, quizás se incendie un bosque y se inunde alguna plantación. Hoy 11 del 11 del 11 más de una niña morirá de amor y miles de hombres y mujeres conocerán por primera vez sus placeres. Hoy 11 del 11 del 11, los chorros saldrán a robar, los vendedores a vender, los maestros a enseñar, los mendigos a mendigar, las putas a trabajar, los pintores a pintar. Hoy 11 del 11 del
El mundo puede acabar en cualquier momento, muchos hombres vienen empeñándose día a día para tal efecto, pero “los actuales autoconvocados mensajeros del destino, deberían reconocer que al mundo no se la canta acabarse cuando a ellos se le ocurra y que las fechas del calendario humano pecan de serventía también humana por lo tanto incierta
Isabel Estercita Lew
domingo, 9 de octubre de 2011
Olhos nos olhos

Deseé, pensé y por último imaginé que estaría bueno anunciar mi deseo de encontrar un candidato nocturno y… sin panza, para entablar relaciones esporádicas entre mis piernas. Esto también viene a cuento de mi manifiesto anterior: No sería necesario preocuparme con el gasto en bellas ropas quitables… Pero que cagada! Sí no tengo bellas ropas para quitarme tendré que quitarme lo de abajo de mi piel y más allá de mi piel… estar en carne viva, de piernas abiertas, y reconocerme en el ahora como único espacio real… ???
Gono Rea Lew
Borro, borro, me borro en lo escrito… no llevo lo que no puedo cargar, no cargo más quilos que mi peso, ni más tamaño que mi estatura, sin embargo cargo el peso de mi alarde, la estatura que derroché sin tamaño, el hincapié que le clavé al delirio de mis delirantes… me borro de lo borrado y me vuelvo a borrar para estar segura de no existir en el apagón iluminado de mi clara oscuridad.
Las Lew de mí
viernes, 30 de septiembre de 2011
EL ABRAZO RECONTRAPARTIDO

Al principio parecía que lo más relevante de la noche serían mis bellas piernas y los aburridos comentarios al respecto, pero luego la enorme mesa ya dividida en varias partes, acabó trazándose en dos, la de ellos discutiendo el sabor, el trabajo y el valor de las comidas Roshashanaescas, el otro lado, el nuestro, sobre la incidencia de un tío violador en la infancia de nuestras vidas. Las comidas prevalecieron aunque sus sobras a la espera de indigentes en tacho de basura. Lo del tío violador acabó siendo minimizado, derogado, sin efecto a los efectos de una de sus últimas víctimas, la que negando su dolor gritó de que mierda sirve el pasado, no lo puedo resolver… el viejo de mierda esta muerto, nunca más me va a coger, o lo intentará…
- ¿El hijoderemilputas te violó?
- No, no me cogió, yo era muy chica para entender de eso.
- El hijoderemilputas te violó!
- La cena estuvo buenísima, tus piernas son hermosas…
Isabel Estercita Lew
lunes, 18 de julio de 2011
Pobre lindo, si como dicen LAS APARIENCIAS ENGAÑAN

Las apariencias engañan, otras traicionan al punto de meternos unos cuernos más grandes que nuestro culo. Algunas nos advierten sobre la necesidad inmediata de pedirle un turno al oftalmólogo o de ir reservando un bastón blanco con lazarillo incluido.
Gono Rea Lew
Aquella noche mi bajo ego no le hacía asco a nada. Mis oídos gestionaban lo escuchable y en el caso de fallarle el trámite por falta de recursos le mandaban mensajitos a mis interconexiones neuronales para que pudieran substituir los textos de cualquier lindo versero por los que quería escuchar. Pero esta vez ni me di el trabajo de lo último, estaba segura que él era como el futuro demodé que nos reservaban las puteadas enfáticas, altisonantes, grandilocuentes y truchas del Tano Pasman, pero innegablemente lindo y con seguridad versero, aunque no lo llegué a comprobar..
No es de mi agrado comenzar un relato anunciando el veredicto final, me parece pésimo, es aburridísimo darle fin a lo que no llegó a comenzar. Pero no es el caso, le rogué silencio, me lo traje a casa, nos llenamos de vino y después de un par de besos el lindo se incorporó e indignado me dijo que se iba, que por favor le pidiera un taxi, que ya no podía soportar más a mujeres locas como yo, que le tapaban la boca sin siquiera escuchar que los lindos como él también pueden pensar y que necesitan decir.
Lo vi irse molesto, y traté de reflexionar sobre el hecho de juzgar a las personas sin conocerlas mientras bostezaba ya abrazada a mi almohada y pensando sin culpas que lo llamaría al día siguiente si supiera su nombre y tuviera su celular.
Isabel Estercita Lew
miércoles, 13 de julio de 2011
TRISTEZA NÃO TEM FIM, FELICIDADE SIM

A felicidade é como a pluma
Que o vento vai levando pelo ar
Voa tão leve
Mas tem a vida breve
Precisa que haja vento sem parar
Gono Rea Lew
No me siento bien, la tristeza se me instaló sin intención de una corta visita.
La veníamos remando, digo, la tristeza y yo. Con total respeto, la veníamos remando.
Ella para un lado, yo para el otro, como buscando el mismo objetivo de no encontrarnos.
Que se nos dieron vuelta los remos? Que las corrientes se enloquecieron?… quizás ella no soportaba mi alegría, quizás yo no soportaba la tranquilidad de sus lágrimas, quizás ella no soportaba la soledad de mi alegría, quizás no soportamos la soledad de la triste alegría.
Y un día sin más ni menos nos fuimos tocando, nos fuimos besando… Fue ese beso, esa caricia…
Yo sabía que no debía besarla, sabía que no debía tocarla. Sabía, claro que sabía del irresistible erotismo que me desperta la tristeza. No pude evitarlo, dejé que me lamiera el cuerpo y mucho más, dejé que me besara más adentro de todos mis adentros, que besara todas las bocas de mis bocas…
Le dí todos los permisos y también los permisos de los permisos.
Es sabido que a la tristeza le encanta el poder y que ante cualquier entrega se siente poderosa, por eso me elogió los lugares más íntimos de mi feaza y de mi belleza, sin discriminar a ninguna de ellas. Se concentró en los agujeros más sensibles de lo único lindo que tengo corazóncuerpo, y sin importarle mis órganos me besó la plenitud como nunca antes, me provocó orgasmos inaguantables hasta preñarme absolutamente de toda la tristeza que la tristeza posee.
Cuando preñada del todo y sin posibilidades de aborto le advertí que jamás pariría su engendro, repentinamente se despojó de toda la seducción invertida anteriormente, se dio vuelta en la cama quitándome las frazadas, y bostezando, lista para dormir y roncar, simplemente me dijo: jodete linda, ya no puedo evitarte.
Isabel Estercita Lew
sábado, 21 de mayo de 2011
ANALOGÍA DIGITAL

Recorro tus surcos y te reproduzco en mi cuerpo con todas las variables de distancia, temperatura, velocidad y frecuencia. Te quiero con todos los ruidos e incertezas, con la seguridad de lo inseguro, con la calidad que voy aprendiendo en cada puntada de caricia, en cada remache de beso.
Pero también me entrego a tu querer discreto, sin fallas, sin agujas ni ruidos, y hasta me tientan tus incontables circuitos lógicos, tu modo tan digital de amor.
A veces logramos esa fusión gloriosa de vinilos y compactos, esa fusión tan fuera de sí, tan nuestra, tan sudaca, ese ensamble que ni siendo sus autores conseguimos piratear.
De vez en cuando me entrego a la perfección de tus brazos, de vez en cuando me escapo de ellos buscando el ruido de mi vinilo, buscando el tesoro de la última púa que salta obstinada en el te quiero de una melodía que jamás se repetirá.
Isabel Estercita Lew
sábado, 9 de abril de 2011
FIRULETE DE PIERNAS SIN DOGMAS

Si me sabés llevar, soy fatalmente linda!
Gono Rea Lew
Primero sacame a bailar, después ya es hoy, ya es presente, ya es nuestro abrazo arrabalero y no nos importa observar el suicido del ocio… sigo tus pasos, me llevás en el 2 x 4 de este tangazo primitivo, y siento que me muero para renacer más bella que la melodía del Lunfardo de Piazzolla. Renazco en todas las lenguas del mundo, el tango ha perdido su idioma para encontrar el entendimiento en los brazos que te marcan, en los brazos que te seducen las piernas que van queriendo acompasarse, de estas piernas que se entregan y que se abren para siempre en tu compás.
Así me siento haciéndonos ritmo penetrante, movimiento desesperado de fin de mundo, esa última cadencia sabia que no ha perdido lo legítimo del instante eterno, por acaso y por fortuna, el último instante de respiración. Así siento tus brazos que van más allá de mi vientre y tu codicia, así siento la desesperación de tus pasos dentro de mí.
Ya no me interesa el futuro sin futuro de la muerte, pues en este compás mortal renazco entre tus brazos de abrazarme, entre tus abrazos genitales que voy jadeando hasta que la vida con su carga de muerte nos separe o nos junte firulete de piernas sin dogmas, firulete del tangazo de la vida que termina comenzando.
Amen, amor.
Isabel Estercita Lew
jueves, 24 de marzo de 2011

Aunque todavía no terminé de preparar la valija, en pocas horas embarco como siempre, para mi otra tierrita, la del samba y la samba, en femenino de mujer mulata de caderas generosas, la de la caipirinha, la que se ha ganado en sangre, y amor la mitad de mi vida.
Siempre traté de ganarle al tiempo, pero al desgraciado ni se le ocurre competir conmigo, para qué si en su categoría siempre me gana, lo que no significa que yo pierda, quizás signifique que mientras yo estoy viviendo, pensando como hacer y sintiendo lo que hago, el tiempo pasa de largo, sin esquemas, miramientos o esmeros. Pero cada día me convenzo más de que el tiempo es una ilusión que por suerte no deja de desilusionarme.
Hasta pronto, y a destruir el tormento de los malditos relojes
Isabel Estercita Lew
domingo, 13 de marzo de 2011
El conventillo de las palomas reguetoneadas.

¿Faltaría decirles que bailo muy mal este ritmo, pero para qué?
Gono Rea Lew
El conventillo de hoy tiene muchas palomas, quizás ninguna de blanco acariciando con su canto escalera abajo a los trabajadores cansados de su jornada. Conserva de todos modos su cocoliche, pero ahora de nuestra América, esa mezcla de extranjeros y capitalinos, todos paridos por inmigraciones de pobreza. Antes también fue así, pero parece ser que para ciertos porteños la estética de los pobres europeos es más bella e apropiada que la nativa.
Hoy en el conventillo no hay tanos, ni gallegos, ni turcos, tampoco aquel porteño del sainete de Vacarezza, pero como cualquier comunidad, no faltan los chimentos, los celos, la solidariedad, el amor, la creatividad y todo lo que concierne a la vida.
Dicen que hoy el conventillo tiene palomas pardas, palomas negras y multicolor, que cambiaron al tango y a la tarantela por el reguetón, dicen que hay un viejo mirador de tetas que se conoce la historia del Maldonado, del conventillo y mucho más, que cuando el viejo se enferma siempre hay un Tito que lo viene a ayudar, pero que al viejo hay que sobornarlo con vino y otros tintos para que se anime a contar. También dicen que hay una entrerriana de más de ochenta que nada ha de contar, que no le faltan las ganas, pero no puede recordar.
Dicen que en el conventillo hay una casa abel-abierta-hilda-empanadas, ese tipo de casa que nunca se cierra para los que quieren entrar.
Dicen que antes de que el viejo dueño estirara la pata, aprovechando su demencia le hicieron firmar, un trucho papel higiénico para rajar a todos y una inmensa torre plantar.
Dicen que fue entonces, y no antes de eso, que todos ellos se empezaron a movilizar, que los vecinos, que patrimonio histórico…
Dicen que ninguno de ellos se creyó la farsa, que ni siquiera se les ocurrió dejar de conventillar. Y dicen que entre mates, cocoliches latinos y Marianos-reguetón, el conventillo va resistiendo como paloma parda, como paloma conventillera, como paloma-multicolor.Isabel Estercita Lew
martes, 8 de marzo de 2011
Básico
viernes, 25 de febrero de 2011
ARMA DE DISPARAR DISPARATES

Tengo varias armas que por desuso no me funcionan,
pero la de disparar disparates, nunca me falla.
Gono Rea Lew
Que entrenen a hombres y mujeres en programas sociales de emergencia para que reaprendan el hábito de las caricias. Y aún más, que se haga una campaña de salud pública para la prevención de la letal tristeza permanente.
Que sea ley, que se imponga en las empresas, en la vía pública, en el transporte, en las escuelas, en el futbol, entre amigos y parejas.
Que ni porteros, periodistas, policías o soldados reciban su sueldo sin aprobar la materia. Que les vendan armas obsoletas a los ladrones que no sepan de caricias.
Y que sean inhibidos los títulos de jueces, fiscales y abogados que reprueben la materia.
Y sobre todo, que no me mires, que no me hables y que no intentes seducirme, si no sos erudito en caricias, si no sos el profesor de todos ellos.
Isabel Estercita Lew
jueves, 17 de febrero de 2011
De frente, Tristeza

Para hacerle frente a la tristeza, para desafiarla y darle pelea a fondo, para vencerla,
vale cualquier estrategia. Vale todo.
Gono Rea Lew
La tristeza es pesada, invasiva, dominante, autoritaria y suele pisar fuerte.
A la tristeza la risa no le preocupa para nada, pues la siente como una mera ventana de dientes y sonido.
Se toma su tiempo y cuando el silencio, vuelve con toda su carga, fuerza y poder.
La tristeza es invasora y dañina, cuando consigue establecerse produce cambios importantes hasta en lugares que están fuera de su área de distribución, y además poniendo en peligro el significado e identidad del receptor.
Pero la libertad la descoloca, y aunque la libertad y la estrategia no tengan nada en común, a veces se otorgan una que otra placentera relación carnal, y entre el placer, entendimiento.
Ambas saben que la tristeza no le tiene el mínimo respeto a la libertad.
A la tristeza le causa gracia la libertad y se ríe de ella, y al reírse tanto de ella le caen lágrimas de sí misma, lágrimas que la destiñen, que destiñen su identidad y entre lágrimas y risas se confunde, pierde peso, autoridad, carga, y por último su cargo, su triste cargo de tristeza.
Isabel Estercita Lew
viernes, 4 de febrero de 2011
EL TIEMPO ES UN DROGÓN MAL AMADO

Si querés perder, peleate con la soledad hasta comprobar que no tiene rivales.
Gono Rea Lew
No es fácil este adiós al que no se le agotaron los besos. Ni mantener la decisión aunque menos firme que la mirada que nos miramos luchando para despegarnos.
No es fácil esta militancia de dignidad, que prefiere matar a golpes el deseo antes de que tornarlo insignificante.
Dicen las tontas lenguas que el tiempo lo cura todo.
Tontas, pelotudas lenguas que no lamieron muertes súbitas ni le tocaron los genitales al cáncer.
El tiempo empapela con variedad de formas y consignas las paredes manchadas sangre y dolor, el tiempo es más jodido que los narcos, pues se empeña en traficar la droga del olvido consumida por los idiotas en potencial. El tiempo es un drogón mal amado, mercader y asesino del ardor, mil veces más estúpido que la esperanza del optimista. El tiempo modera y mitiga la intensidad, y para que no sufra le rompe el culo millones de veces sin que lo note.
Decidí sepultar con mis propios labios nuestros besos, decidí quemar los vestigios de nuestros cuerpos en las sábanas, decidí que nuestras charlas sean cuento viejo o la insoportable sopa que odian los niños.
Decidí amputar los caminos de nuestras manos dadas, borrar definitivamente la banda visual y sonora de nuestras vidas juntos. Decidí donar todas mis lágrimas y también las tuyas a los ríos para que desborden de penas inútiles, para que se tornen mares desenfrenados, promiscuos y violentos. Para perderme entre sus olas hasta ahogar el nosotros, para que me devuelva en resaca a esa playa mía de mí, a esa playa donde no existen nosotros.
Isabel Estercita Lew
