Me voy o vuelvo a las 20 y 25 del día 03 de enero del 2010, me voy para mi otra tierra, tengo dos.
Repito, no compré pasaje de vuelta porque ya no sé si voy o si vuelvo.
Sé que todos tenemos esa necesidad, la de saber si vamos o venimos, pero a mí se perdió un día y no la volví a encontrar.
Se me perdieron las certezas y eso no es bueno ni malo, no es malo ni bueno y los viceversas están vestidos de mis entrañas y lucen como parte de mí, creo que me sientan bien, al menos el espejo me lo dijo.
Ya sé que el espejo no habla, pero mi espejo borgeano entiende y es solidario con mis anteojos.
En mi P vida hice un balance, hace un rato se lo dije a una amiga entrañable. Jamás hice balances de ningún tipo, y no me someteré a terapias para entender el motivo, no lo hago porque no se me antoja y al que se le antoje que lo haga.
Además para qué sirven los balances no contables?
No me pongo metas, no me someto al sponsor rendimiento del sistema, no corro carreras, odio las competencias, los ganadores y colaterales perdedores, los juegos de competencia me deprimen, pero me encanta jugar a todo...
Y si algún día te encuentro jugando conmigo y ambos ganamos juntos o perdemos juntos y no ganamos ni perdemos nada, acordate che, te voy a dar un beso definitivo, de los verdaderos, de los que valen la pena vivir sin balances ni metas.
Isabel Estercita Lew





