viernes, 28 de agosto de 2009

El ajedrecista y mis tetitas autodidactas


Aunque nada sobraba, nunca sentí que me faltaran las muñecas y los juguetes que no tuve, al menos en aquel momento. El ajedrecista siempre creaba alternativas, juegos diferentes, maderitas, clavos, retazos de tela de su taller, botones, cuentos, paseos y por las noches mucha astronomía. Era un contar de estrellas que nunca acababa, sobre todo en los veranos.

Cuando mamá tenía tiempo discutía con el ajedrecista sobre el peligro de ciertos juegos para una niña, sobre que una niña debería vestirse con vestiditos, andar limpia, y con que él debería jugar menos al ajedrez y buscarse una changa para resolver todos esos líos. Pero lo cierto es que mamá casi nunca tenía tiempo para discutir.

El ajedrecista estudiaba mucho, estudiaba siempre. Se había graduado como autodidacta en astronomía, música clásica, subastas o remates y cachivaches.

Tenía un tremendo talento para comprar a precios módicos las cosas más inservibles del mundo. Pero los ojos del mundo nunca fueron tan divertidos.

Un día el ajedrecista se apareció en casa con un piano de cola sin cola pero con todas las teclas y afinado. Aprendí a tocarlo de oído, aprendí a tocarlo de mí misma, lo hice mientras mamá en sus ratos de tiempo lo peleaba.

No sé bien como pasó, a mí los dedos me los movía la música que me sonaba en el oído, yo iba viajando sin pentagrama con la mano derecha, mientras la voz de mamá aumentaba y papá iba moviendo caballos y torres imaginarias sin emitir palabra. Entonces a mi mano izquierda se le ocurrían acordes que acompañaban a mi mano derecha, y mamá se callaba, el ajedrecista no porque ya lo estaba. Aquel mismo día mamá intimó al ajedrecista a que mandara a estudiar piano.

Entonces papá me compró unos pentagramas, escribió las notas, las redondas, las fusas, las semifusas, las corcheas, las semicorcheas. Al otro día me trajo la partitura de la Arabesca. Entendí que debía aprender a tocarla. Creo que hasta hoy recuerdo como hacerlo.

Mamá me escuchó y se olvidó de discutir con el ajedrecista por un par de meses, hasta que nos cortaron la luz y entonces ella no podía planchar por las noches para escuchar tranquila su radionovela. Con la camisa arrugada, aquella noche el ajedrecista me mostró estrellas que nunca más volví a ver. Tampoco el piano.

Con maderitas y clavos hicimos con papá una casita de mentira, mamá no tenía tiempo para discutir, pero yo igual extrañaba mi piano. Me fui al galpón de la terraza donde él guardaba cajas, maderas y todo aquello que la gente tira para que se lo lleve a la muerte el basurero.

Jugué a encenderle fuego a las cajas de cartón, después las soplaba y listo. Seguí prendiendo fuego y soplando, hasta que el fuego ya no quiso apagarse. Entonces grité, el ajedrecista se apareció con dos pequeñas bombas matafuego. Vi como se extinguía y entonces me escondí en el ropero para que no me castigaran. Mamá me buscó un ratito, pero como estaba ocupada solo me amenazó: "ya vas a ver". Papá estaba un poco triste y se fue al club a jugar al ajedrez.

Dormí toda la noche en el ropero, al pedo, no me pegaron, no se asustaron con mi ausencia. Lo raro es que en un momento el ropero se abrió un poco y mágicamente entró un platito con un pan y una manzana pelada y cordada en ocho rodajas.

Al día siguiente algo me dolió de un modo distinto al dolor que conocía. Me miré en el espejo y me habían salido dos granos grandes en el pecho, una tetita, dos tetitas.

Los tiempos no eran buenos les escuchaba decir, mientras me miraba en el espejo las tetitas y un par de pendejos negros que me habían aparecido en el pubis.

A los pocos días papá se trajo una mandolina, yo andaba del todo distraída con las novedades de mi cuerpo, mamá no tenía tiempo, pero entre los dos me entregaron unas partituras y se quedaron esperando mi música.

En aquel momento no pude hacerlo, las tetitas y los pendejos me crecían y eso me daba miedo y me ocupaba los días y las noches.

Quizás volvieron a cortar muchas veces la luz, no lo recuerdo. Sé que cuando quise tocar la mandolina, ya no estaba. Tampoco mis viejos. Me anoté en la escuela de autodidactas, luego en la universidad y sigo haciendo carrera.

Isabel Estercita Lew

sábado, 22 de agosto de 2009

MALA, MALA MALÍSIMA QUE PENA NO ME DA TU PENA



A veces hay un poco de revuelo entre mis personajes. Ellos no son personas, sólo actúan cuando se me canta y a veces no se me canta nada, ni siquiera se me canta mi canto.
Otras veces me cantan todos juntos y si estoy de buen humor les dejo salir, bailar, amar, interactuar, coger (argento), sufrir mucho. Sufrir mucho? No eso no! No!

Cuando se les antoja victimizarse me dan unas ganas locas de patearles el culo, de romperles la cara a trompadas, de hacerlos pelota. No lo hago, después de todo no soy tan hija de puta.
No?

Pero cuando se les da por sufrir mucho, mal amados, deshonrados, desgraciados. Cuando se les da por sentirse enfermos, fatalmente enfermos, asquerosamente enfermos buscando piedad, solidaridad, atención y todas esas porquerías incluidas en sus argumentos y en todas las normas y las reglas de las víctimas… me dan unas ganas locas de patearles el culo, de romperles la cara a trompadas, de hacerlos pelota. No lo hago, lo juro ante Dios siendo atea, juro que no lo hago, simplemente los mato para siempre y definitivamente, aunque antes vomito de una vez por todas.

"No hay nada más triste que un triste bajando línea de tristeza"
Iel

Dedico esta entrada a mis ex futuros personajes sufridores muertos en cumplimiento de su deber sufridor.


Isabel Estercita Lew

jueves, 20 de agosto de 2009

La Temperatura Ardiente es de cuántos grados?


temperatura ardiente

muchos grados,

humedad relativa


bombacha mojada

braga también

o es lo mismo?

posición de la luna

yo arriba

vos no

posición del sol

vos arriba

yo no

posición de la tierra

vos y yo arriba y abajo

al centro

y adentro

sensación térmica…

mi termo

Tomamos un mate?

O me lo tomo solita?

Así no vale…

Qué rico, che!



Isabel Estercita Lew

lunes, 17 de agosto de 2009

Mi amigo Justo Glen en el Ministerio de Aguante a la PachaMama


Mi querido amigo Justo Glen era Doctor en psicopatología y parasico-ecología ambiental y gran amante de la naturalaza viva, defensor vehemente de tréboles, margaritas, montes, lagunas, océanos, selvas y de toda la fauna terráquea e intergaláctica.


No te metas en el sistema, le dije cuando le ofrecieron el cargo en el Ministerio, te van a hacen huevo los ideales y vas a acabar eyaculando mugre. No te institucionalices, no te estabilices, no te protocolices.


Justo Glen se sabía incorruptible y después de incontables propuestas y promesas autonomía y libre albedrío aceptó el cargo.

Sus primeros días en el Ministerio de Aguante a la Pacha corrieron llenos de entusiasmo y excitación. Justo se pasaba más de 12 horas por día esbozando sus proyectos que deberían hacerse ley inmediatamente luego de votados.


Pasado su primer período de trabajo, y sin que ninguno de sus proyectos llegara a destino, recibió una llamada del Sr. Ministro de Aguardiente y Vahos del Riachuelo. Tenemos que conversar, le dijo, y sin esperar respuesta lo citó en su despacho.


Aunque nunca me contó lo sucedido en aquella reunión, presentí que no había sido nada bueno, algo me olía muy mal, y efectivamente Justo Glen se pasaba horas bajo la ducha intentando quitarse un tal de vaho del Riachuelo que decía tener impregnado. El resto del tiempo continuaba esbozando, con mucha más ferocidad que antes, sus proyectos que nunca llegaban a destino.


Asediado por los sojeros, ruraleros, vaquitasnuestras penitasajenas, entre otras sociedades agrias, Justo Glen se cagó en las patas pero nunca abandonó sus convicciones.

Fue entonces que comenzó a recibir esas amenazas de muerte contra sus animales de estimación, su huerta orgázmica y su soberanía alimentaria. Ninguna amenaza lo doblegó, aun cuando se hizo efectiva.

Para que escarmentara de una buena vez y para siempre lo glisofatearon, lo transgenizaron e hasta intentaron vacectomizarle las ideas.


Justo Glen sufrió algunas transformaciones, aunque no de vital importancia, le nacieron pesuñas en la boca, una verga en la axila izquierda, un colmillo en la barriga, un diente de ajo en la frente. Simples mecanismos de defensa.


Esto no es justo le grité a Justo Glen, pero el no me respondió. Se dio un baño de nanas de cebolla para legitimar su desazón y lloró, lloró, lloró deshaciéndose en mis brazos.


ESTE RELATO ESTÁ BASADO EN HECHOS ABSOLUTAMENTE REALES, TAN SOLO LOS NOMBRES DE LAS PLANTAS FUERON CAMBIADOS PARA PRESERVAR LA NATURALEZA.


Isabel Estercita Lew

miércoles, 12 de agosto de 2009

FINAL MA NON TROPPO - EL ZURDO Y LA BOTIQUINA NO TIENEN LA MENOR IDEA.


Resaca de los capítulos anteriores

Cuando llegué a casa me encontré con un gran despelote, un lío tremendo! Todos mis personajes estaban patas para arriba, en calzones, medio muertos, y el Zurdo contando su dinero.
Les había quitado todo lo que tenían, menos lo que interesa, pues a pesar de ser un personaje, el Zurdo no se había dado cuenta que el valor de un personaje está en la historia que él representa, en la vida que le dio su autor, en las sensaciones que provoca a sus lectores, adioses, amores, identidades, repulsiones, penas y tantas otras. Todo lo que él representa.

Rocamadour, echado en el piso, me vio y se hizo el *fesa. Había restos de comida en su plato, el Zurdo lo había empachado de comida.
Lo que más me preocupó fueron mis personajes, temblaban muertos de miedo en calzones, el Zurdo limpiándose los dientes con un cuchillo que no era mío, seguramente de otras historias, las de Marcelo, me miraba desafiante, dueño de sí, dueño y señor de todo lo mío.
Antes de volver del espanto y cerrar la boca, el temerario Zurdo ya me fue diciendo que con él nadie jugaba, ni lo encerraba, mucho menos custodiado por un asqueroso sabueso.
Rocamadour asqueroso? Mis personajes en bolas? Eso no se lo permito ni a mi…

-Zurdo mafioso, insensible y desgraciado, haceme el favor de volverte con tu dueño, lo nuestro fue aunque no mucho, lo nuestro no pudo ser, esto es un infierno. Andate carajo! Andate con tu dueño.

-Las cosas no son así Botiquina, todo tiene un precio. Vas a tener que pagarme el rescate por tus personajes, en dinero y en especies, no me mires con esa carita de tonta, sabés muy bien lo que son las especies, al final ya lo hicimos y te sentí bastante bien Botiquina, hasta que empezaste con ese vamos! Diez veces vamos, parecías loca, muy loca.
Ni se te ocurra explicarlo, yo lo sé todo, aunque en ese momento no me acordé que las minas también tienen orgasmos. Bueno, otro punto a mi favor, la pasaste bien Botiquina, ahora ponete de cuatro, demasiadas palabras, vamos a reparar los hechos. Vamos a los hechos!

Rocamadour se estaba reponiendo de su comilona, me guiño el ojo y en ese idioma que solo él y yo entendemos me dijo, dale masita, yo me encargo del resto.

Tuve que sacrificarme toda la noche con ese malandro desgraciado del Zurdo, y entre trecho y trecho, hecho y hecho podía ver como mi perro héroe, Rocamadour, iba poco a poco vistiendo a mis personajes, devolviéndolos a sus renglones, dándoles respiración boca a boca a mis desfallecidos personajes muertos de miedo.
Me sacrificaba con orgullo, y en el orgullo iba sintiendo que ningún hombre puede ser tan malo como para que también no sea bueno.

Sentí que las campanas de mi cuerpo le iban diciendo adiós, adiós Zurdito, lo nuestro fue bueno, y aunque no duró mucho, quien sabe te extrañaré, no tengo la menor idea. Después de todo de eso te trata la vida, la mía, de extrañar porque siempre estoy lejos de al lado.

-Andá nomás Zurdito, te espera tu dueño, portate mal como siempre, ese es tu rol, yo igual te quiero, pero callate, no se lo digas a nadie, es nuestro secreto.

-Está bien Botiquina, ya sabés? Yo lo extrañaba al Marcelo, ahí hay muchas minas que no se depilan y todo eso que hacés vos y que yo entiendo. Pero antes de irme quería pedirte algo, algo simple, un recuerdo. Yo sé que es difícil. Que carajo me está pasando yo no soy sentimental, yo no soy de eso, yo no boludeo. Menos mal que me voy de aquí, pero antes quiero eso recuerdo.
Eso que juntás para hacer no se que en el SIFC, quiero un pedacito de eso.

-Andate a la mierda, Zurdo!

-Sí, gracias Botiquina, quería justamente irme con eso.

FIN

Por ahora, quien sabe, no es verdad chicos?

Isabel Estercita Lew

Gracias Marce por el Zurdo, no te lo devuelvo invicto, ni ileso, hubo un antes y un después del Zurdo, la Botiquina, Rocamadour. Todo el resto es verso.

*Fesa: tonto.

sábado, 8 de agosto de 2009

El zurdo no tiene La Menor Idea II



--Obvio Zurdo, tenés razón. Dame la pistola, ya sabés que mi casa es de paz. Me voy a depilar y ya vuelvo…

RESACA DEL CAPÍTULO ANTERIOR (1)

Mientras me depilo, intercambio ideas con mi fiel perro Rocamadour, que sentado a mi lado me aconseja que no le lleve la contra al Zurdo, que le dé la razón, que haga todo lo que me pide ese mafioso, atorrante, cerdo venido de otros cuentos.

No dudo de Rocamadour, supongo que tiene razón! Yo me lo busqué, pero sacrificar mi bello cuerpo con ese hombre tosco y desalmado, no será demasiado?

Al salir del baño depilada y vestida de enfermerita de geriátrico, gracias a los consejos de Rocamadour, dispuesta a sacrificarme un poco y definitivamente en los brazos del zurdo, para que éste, una vez saciado, volviera a lo Marce, me encuentro con el Zurdo roncando despatarrado, las botellas vacías tiradas por el piso, cigarrillos apagados en mi única y bella alfombra tucumana y un ciempiés que no sé de dónde salió caminando en dirección al hombre.

El día estaba amaneciendo y yo sin haber dormido debía llegar en una hora a mi trabajo. De pronto veo que mi cartera está abierta, el contenido en el piso… y mis credenciales? Sin ellas no puedo entrar al predio ni a mi oficina!

La mano vigorosa del Zurdo atrapó mi mano.

-Dónde carajo te pensás que vas? Ya lo descubrí todo, con que sos cana? Me chamullaste pebeta! No sabés con quien te estás metiendo…

Al zurdo se lo notaba crispado, y mientras me profería todo tipo de amenazas agarró al ciempiés, se lo llevó a la boca y se lo tragó sin mosquear. Rocamadour estaba tirado en el piso, las orejas bajas, miraba hacia uno y hacia otro con cara de yo no fui.

-Zurdo, no es nada de lo que estás pensando, yo trabajo para el SIFC…

-Sos cana, policía! Me hiciste salir de lo de Marce, engañadora, mala mina. Yo estaba rebién en lo de Marce con todas esas minas adulándome…y ahora me encuentro con que vos sos cana. Cana, rati, con esa carita de tonta?

-Zurdito, en realidad lo soy pero no mucho. Trabajo para el SIFC. El Servicio de Inteligencia Fecal Canino.

-No me jodas? Y eso es un laburo? Averiguan si la Mierda tiene antecedentes? Me viste cara de otario?

-No Zurdo. Yo te explico. Me encargo de recoger caquita de perro, analizarle el ADN, para luego archivarlo en el banco fecal y posteriormente se multan a los dueños de los perros que no recojan los excrementos. Porque fijate Zurdo, la ciudad es un asco, y además cualquier persona puede patinar y caerse…

-Que lo parió, y encima te pagan por eso? Estos tiempos son increíbles, contabilizar la mierda es un laburo y a mí por matar, que es mucho más simple, me mandaban en cana. No me estarás camelando? No importa, sacate eso que te pusiste y vamos a hacer un zurdito como corresponde…

-Está bien Zurdo, pero ahora no puedo, tengo que ir a trabajar. Quien sabe en el próximo capitulo… no seas tan bruto, lastimame despacio. Que bien que me lastimás el amor impropio, los tejidos internos de mis sensaciones… esas ganas de explotar dentro tuyo y querer más, vamos, sí! Vamos!

-Dé que carajo me hablás? Dónde querés ir? Justo ahora que la estamos pasando bien te querés ir?

-Sos un idiota Zurdo! No lo puedo creer, devolveme la credencial y todo lo que me afanaste. Chorro mediocre, no se puede confiar en los hombres.

Al verme tan enojada, Rocamadour, se puso de pié y comenzó a gruñirle mostrándole los dientes. El Zurdo viendo su miembro amenazado por mi perro comenzó a vestirse rápidamente. La cosa no iba a quedar así. Antes de marcharme al SIFC le ordené a Rocamadour que no bajara la guardia hasta mi regreso. Cerré la puerta con tres llaves, conecté la alarma y le dije al Zurdo que no se moviera hasta mi regreso. Desde el corredor escuchaba sus súplicas…

-Marce, por favor, vení a buscarme, esta mina está del mate!!!



Continuará…



Isabel Estercita Lew



miércoles, 5 de agosto de 2009

El Zurdo de Marce Tiene La Menor Idea?



El Zurdo es un Cerdo, Pesto y tuco, Detective, Los diamantes son el mejor amigo de la mujer…
Todo o casi todo siempre y típico de Marce… I, II y III… Historias, cuentos entrañables de La menor idea.

Yo que le tiro onda a cuanto masculino me resulte simpático, siempre y cuando se trate de un personaje por ser menos arriesgado… le tiré tanta onda al Zurdo que Marcelo que no tiene La menor idea, me lo entregó.
Hacé lo que quieras con él, es itinerante…

Yo ni corta y bastante perezosa me lo tomé en serio, y pensé para mis afueras:
Que el entregador se aguante las consecuencias!

No termino de pensar esto cuando de pronto suena el timbre de casa. Pienso por unos segundos si estoy esperando a alguien. No, no estoy esperando a nadie, deben ser Las testículos de Jehová o los Hijos de Tusan, o los vendedores Primores… Ni voy a preguntar… que piensen que no hay nadie, no voy a abrir.
El timbre sonó, una, dos, trecientas veces hasta que siguió sonando continuadamente.

Me peiné, me pinté los labios, agarré el martillo y un aerosol mata insectos vacío y fui a abrir la puerta.
Sin esperar a que dijera palabra, el insistente sujeto entró, cerró la puerta y fue entrando.

Tanta decisión me distrajo. Acto seguido se me cayó el martillo y el aerosol.
Traeme una cerveza, me ordenó mientras se sacaba los zapatos, las medias, se olía los sobacos y se acomodaba patas para arriba en mi sala!

Como soy de reacción y pensamiento lento, le fui obedeciendo sin saber de quien carajo se trataba. Y como no había cerveza en casa agarré un par de envases y me fui hasta el chino de al lado a comprarlas mientras pensaba quién era ese hombre.

Para variar al chino le faltaban cinco para el mango y me quiso encajar un caramelo. Es una de las muchas situaciones que me sacan de quicio y entonces las ideas se me aglutinan todas juntas, y lo puteo al chino en geringoso, le reclamo mis monedas, me las entrega y en ese mismísimo momento… mi mente florece.
-Hola, que tal? Te traje las cervezas. Ya sé, vos sos el Zurdo, te mandó…
-A mí nadie me manda. Vos me querías, vos me tenés y aquí estoy.
-Sí, te quería, pero en los comentarios, en los comentarios del momento, esos que hacemos en los blogs. Vos sabés… en el momento una se entusiasma y al rato se olvida…
-Tengo hambre y sed, no te escuché, qué me dijiste piba? Tenés buen lomo, dejame comer y tomar unas birras así después nos divertimos...
-Pará Zurdo, las cosas no son así, son simples intercambios, cosas que se sienten en el momento pero después, al rato pasan y ya te fuiste al otro blog o interactuas, como dicen algunas chicas, y si es muy aburrido… una, ya sabés? Trata de quedar…
-Piba, de carajo me hablas?
-Zurdo, escuchame bien…
-Sí, te escucho, no soy sordo soy el Zurdo. Sabés muy bien quien soy. No me hice semejante viaje al pedo. O te pensás que es fácil salir de un lugar tan lleno de minas comentando todo el tiempo… Marce de aquí, Marce de allá, Marce el genio, Marcelo tu sabes… Marcelo divertido, Marcelo España, Chile, Nueva York… Me cago en tanta pelotudez! Me entendés?
-Obvio Zurdo, tenés razón. Dame la pistola, ya sabés que mi casa es de paz. Me voy a depilar y ya vuelvo….


FIN DEL PRIMER CAPÍTULO…

A continuación…
Mientras el Zurdo ronca, ella se depila y piensa pero no mucho lo que puede…


Torito, no me mandes al Justi que aún no puedo con este.


Estercita

viernes, 31 de julio de 2009

Dragón The Doors


Dicen que encontraron mi cuerpo en la bañera de mi departamento parisino. Tardaron varios días.

Los que dudaron de la veracidad de esta información, acertaron. “ Si se purifican las puertas de la percepción, todas las cosas resultan infinitas...” escribió Blake para mí y para ellos.

Nací con tanto fuego que mi llama arderá eternamente.

Estando entre ustedes, me sentía asquerosamente exhibido y vulnerable, además, mi amor por Yama, la única mujer que amé, se fue consumiendo.

Hicieron de mí un símbolo sexual, un subproducto de la prensa. No pude cargar más con la nefasta imagen de aquellos chicos arrancándose los pelos, idolatrando la crueldad escuchando mis malditas músicas. Al verlos enajenados me sentí un producto de consumo, una droga. No creían en mis palabras, las usaban para incentivar sus propias fantasías, yo no era más que un estimulo. Sentí entonces un coma pasional.

No pudieron matarme como habían especulado los medios. El que intentó hacerlo, tan sólo logró acecinar su fantasía.

Siempre hubo algo en mis versos que me hizo imaginarme en una soledad auténtica; un don que me pertenecía desde que llegué al mundo; apenas nací en la rotación errada.

Por todo esto abrí las puertas y cerré “The Doors”. Partí hacia mis poemas y con ellos.

Di mi vida a otra vida, y así será...


Isabel Estercita Lew

domingo, 26 de julio de 2009

Libre de deudas



te recuerdo y ese recuerdo me agiganta
ya no le temo al peligro tieso
ni a tus temporales sobre mi cuerpo
solo decidí dejarme en paz

ya no soy aquella onanista
rendida a tus rodillas
mordiendo el cuello de tu barriga al revés

ya llevo puestos todos mis labios
mi sagrada vagina está en su lugar
es como el dicho
y ahora está hecho
ladrón de ladrón
tengo todo mi perdón

tu mirada asustadora ya no anda suelta
tu mirada amorosa está aprisionada

doy vueltas carneras
con mi garganta profunda
doy vueltas carneras
con toda la gloria y ya sin pena
pagué mi condena
puedo olvidarte en paz

Isabel Estercita Lew

viernes, 24 de julio de 2009

ANTES DE ACORDARME DEL OLVIDO



Escribí en una servilleta pero no entiendo mi letra, estaba un poco embriagada, pero no te preocupes preocupación, sigo peor que antes, más borracha, y menos tonta, pero ese no es el tema, tengo amnesia alcohólica, por eso lo escribí en la servilleta, para no olvidarme del olvido que olvidé. No tengo la más puta idea de lo que escribí, por suerte hubo Stekis, Claudias, Miralunas, Cecys, Magahs, Marces negros y blancos y Estercitas testigos, para recordarme de que carajo debía acordarme antes de que nos olvidemos de lo que ya olvidamos. De todos modos me olvido que ya no recuerdo y acabo recordando mis olvidos.

Pero no entiendo mi letra, probablemente fue escrito por una mina en pedo, dice algo así como… esta noche me subiría… no entiendo, si esta noche me subiría a una… Definitivamente la letra de Estercita es horrible, no la entiendo, veré lo que hago con ella. No sean mal pensados, ni ganas de pronunciar lo que debería hacer, ni ganas de cagar para limpiarme con…

Con qué? Con mi histrionismo defecador? No, no, lejos estoy de escatologías pensantes.

Mi simpleza ES tan simple que ni el autor que suscribe la entiende.

Mi no es tan simple que los sí se revelan insurgentes, lo mal interpretan y lo que es peor, lo interpretan. Mis ganas de que no me rompan es tan contundente, que por eso se agruparon todos los insolentes, los insolventes, los pequeños penes, los mal paridos, los mal parados, los hemorroides pasivos, los hemorroides pasantes. Se han agrupado en un inconexo camino común para romperme los ovarios, para descifrar mis palabras. Me tuvieron de rehén para que confesara desnuda, llorando, con dolor de panza

Ahora ya soy un objeto de ustedes, y lo que es peor, de vosotros. Ya sabéis quienes somos. Ya saben ustedes indios sudacas de tercera quienes somos. E você negão também sabe.

Y ahora en este momento memorable, donde todos sabemos quienes somos y mucho menos de donde venimos, y mucho más que ya nos fuimos y que ni estamos… ahora en este momento decadente, fluorescente, indigente y pese a todo efervescente, demente y no vidente, les pido que me ayuden a leer la servilleta, luego, cuanto antes, antes de que me acuerde y nos acordemos del olvido.

La autora de este post es mi gran amiga que no lo pudo pensar, le dicen Estercita, pero se llama Estercita, la firma es una ladrona que de puta casualidad tiene el mismo ADN y muchas ganas de montarse. No me animo a tanta blasfemia, ella tiene muchas ganas de… subirse a su propia ilustración.

Ilustración y texto, Isabel Estercita Lew

Estamos momentáneamente fuera del aire, sepa disculpar los inconvenientes.

Estamos momentáneamente fuera del aire, sepa disculpar la falta de la falla técnica por falta de técnica.

sábado, 18 de julio de 2009

Contradicción nóiccidartnoC


Tengo que escribir algo, tengo que escribir algo, tengo escribir algo.
El disparador creativo me está boicoteando, se me ocurren mil cosas,
tengo mil ideas que es lo mismo que nada, imposible plasmar mil ideas.
Escribo todos los días, escribo para mí, para vos, para ellos, escribo porque se me hace más palpable el pensamiento, escribo para no olvidar mi olvido y para recordar mi recuerdo.
Me escribo, te escribo, les escribo y hasta escribo que no tengo ganas de escribir.
Escribo porque tuve la idea de escribir que no tengo ganas de escribir, de escribir que no tengo ideas, o que tengo miles de ideas sobre las que no quiero escribir, es eso, no quiero escribir, no quiero pensar, no quiero sentir bronca, no quiero el lugar común, ni la puta realidad, ni la yegua esperanza, ni la gracia sin gracia, ni la desgracia desgraciada.
No quiero escribir sobre el amor que no hago, no quiero escribir sobre él que ya no está, no quiero escribir sobre él que ya no existe porque lo maté, porque tiré a matar y le acerté los huevos. Nada que deba preocuparnos pues ya lo dije y lo escribí cuando tenía ganas de escribir. Soy impune. Lo maté de muerte natural. Legítima defensa, defensa propia, defensa plena. Pero en fin, las cosas son así, él sabía que había llegado demasiado temprano al pasado y que ya era demasiado tarde para el futuro.



Isabel Estercita Lew

martes, 14 de julio de 2009

MAMA MÍA!


Cada día me costaba más ir a su casa sabiendo de antemano el cuestionario de entrada y las recomendaciones de salida, sabiendo que debería asistir una vez más al remake de sus recuerdos, sabiendo que su respuesta ante mi enojo era una sonrisa.

Mi asco por la culpa es ideológico, es racial, religioso y mortal, y el no poder evitarlo, por momentos me hacía sentir odio por ella, por sus arrugas que se iban afilando y alargando en dirección a mí transformándose en una lanza de la que debía defenderme.

Un día lluvioso, al llegar empapada a su casa, ella tomó mis escudos y corazas, los puso a oxidarse en el patio y sonriendo como siempre, me dijo: No te enojes Gordita, si con la edad se nos da por repetir ciertas historias, no es porque estemos esclerosados, es que con los años ciertas historias no dejan de suceder dentro de uno hasta el fin de la vida.

Hoy cuando llegué, no me preguntó nada, no me mostró las fotos de mi infancia, ni mis cuadernos de primaria. Hoy me acarició el pelo, me dio un pañuelo para que secara mis lágrimas, me sirvió un mate y comenzamos a contarnos mi historia.

Isabel Estercita Lew

viernes, 10 de julio de 2009

El amor en los Tiempos de Barbijos


Él era un caballero de alguna fama y dinero,
yo una atorranta de los pies a la garganta

Me besó la mano, el codo, la pulsera
me besó a su manera
Soy de las que se erizan de los pies a la cornisa,
soy de las que quieren la gloria antes de cantar la victoria.

Me llevó a su departamento y puso una música suave,
me sirvió aceitunas, queso agujereado y un trago.
Me saqué los zapatos y le pedí un cuatro por cuatro.

Él se sacó la corbata y mirándome a los ojos
me dijo: que linda que sos!
Vos también le dije desabotonándole la camisa.

Me miró las manos y las untó con miel o con gel.
Me daba lo mismo, definitivamente ahora lo deseaba,
Mis pezones erguidos e erizados,
la humedad entre mis piernas,
el sexo palpitando
enloquecida, arrebatada, lo deseaba ya.

Noto desde luego que su miembro prominente
se agranda desobediente manifestando su pasión,
para eso no tiene tapujos
lo que amenaza es de lujo
está por reventársele el pantalón.

Me quito la blusa, la falda, la tanga, el sombrero.
Le saco el cinturón y con mi boca loca
le bajo el cierre y le arranco botón por botón.

Él me mira asustado y comienza a temblar.
me habla y me habla, está enloquecido
no le entiendo nada, nada de nada.
Ya desesperada, le grito, le exijo
Sacate el puto barbijo y empezá a chupar.

Sus ojos se llenan de lágrimas,
me acaricia los senos, los unta de miel o de gel.

Sacate el barbijo, le grito, le exijo!
Volvete loco, ponete un forro!
Chupame las lolas, haceme la cola
que ya no aguanto más!

Te hago lo quieras, mi diosa, mi princesa,
el forro no hace falta, el forro me molesta
el barbijo es importante, o no tenés conciencia?

Me pongo los zapatos, la tanga, la pollera,
le saco algunos mangos de su gruesa billetera.
Desparramo la miel o el gel
por su cuerpo y su nobleza
por su barbijo,
por su miembro y su cabeza.

Antes de actuar con fiereza, me planto frente a él,
e intentando ser amable le pregunto con firmeza,
Caballero, esta miel o este gel, es inflamable?

Sin esperar respuesta
enciendo un cigarrillo
me trago tres pitadas y lo arrojo al piso
sin medir las consecuencias.
Como él bien dijo, yo no tengo conciencia
mucho menos paciencia
por impulsos me rijo
y todo comenzó a arder
casa, pene, hombre y barbijo.

Isabel Estercita Lew

lunes, 6 de julio de 2009

Una cruzada difícil





Tiró la toalla, sus desde siempre deseos de tornar el mundo más bello se le iban marchitando como el Limonero de Tahití que había plantado en el verano.
Muchos la habían advertido sobre las dificultades de dicha cosecha, pero no lo hizo ni carne ni hueso, sabía que las dificultades se presentaban siempre, desde el primer día en que las personas se echaban a andar.
Lo que no podía ocurrir, según su concepción de mundo bello, era que se le automatizaran las dificultades, que se le naturalizara la miseria y la desdicha, porque entonces sería igual a todos los sujetos que naturalizan la miseria y la desdicha, sería igual a esos que les resbala la belleza del mundo y que caminan pisando flores y se apropian de las semillas. De ser así toda su lucha, todos sus deseos de tornar el mundo bello, perderían sentido.

Se sentó junto al moribundo Limonero Tahití y lloró, lloró con pena de sí misma, con bronca de sí misma por la pena de sí misma. Luego lloró por vergüenza de sí misma por la pena de sí misma y por la bronca de sí misma por la pena de sí misma.
De tanto llorar, su Sí Misma se deshidrató.

Su sí misma agonizaba, mientras el Limonero de Tahití, ya sea por las lágrimas, ya sea por el aburrimiento de estar ahí plantado al pedo sin hacer un carajo más que marchitarse, comenzó a crecer.
Su sí misma que no era boluda, se tomó el primer bus hacia la playa y una vez allí se zambulló en el agua para hidratarse.

Ahora sin pena, sin bronca, sin vergüenza, sin sí misma y con toda ella, tocó el primer limón del limonero Tahití que había plantado, y era más verde que el verdor. Lo mordió, lo masticó, dejó que el jugo le cayera por su boca, por su pecho. Dejó que cayera.
El ácido le ardió las heridas. Gritó, gritó hasta que sus gritos fueron escuchados por algunos todos de los todos mismos. Levantó la toalla que había tirado, se secó y fue a buscarse con dificultad entre esos pocos y muchos todos deseosos de tornar el mundo más bello.



Isabel Estercita Lew

jueves, 2 de julio de 2009

Psicopatear Verbo Argento


Que el virus de influenza, ¿por qué carajo le dicen así? Influenza, influenza della stagione… bueno, da lo mismo, el modismo, el chancho, el ave, el hambre, el barbijo, el subte lleno, el que te toca el culo en el colectivo y se hace el boludo. Ommmmm… Tranquila Estercita, está todo bien, se viene el derechazo, se viene el Tinelazo y la ostia.
No, la ostia no. Nos podemos contagiar.

Por la gripe A, en Santa Fe no darán la hostia en la boca durante las misas.
La archidiócesis provincial recomienda además “evitar el saludo de la paz con un beso”.


Goooooooooooooool, golazo! 94 millones de euros, pase del portugués Cristiano Ronaldo al Real Madrid. La noticia sacudió el mundo, mas de lo que ganó el laboratorio Roche con Tamiflu después de abrir la caja de pandemia. Con esa guita se podrían comer unos choripan los molestos hambrientos pobres del mundo.
Basta de besos! Que dirá el Santo padre?
Debemos detener la tentación, usemos condón.
Paremos con eso de comernos pendejos.
Arranquemos los pendejos, terminemos de una buena vez con estos pecados!
PENDEJOS: te quiero mucho, poquito, nada, te quiero mucho poquito nada.
Te quiero mucho. Garompa pelada.

Pai, afasta de mim esse cálice!

-Estoy contracturada, haceme un masaje, pasate alcohol en gel.
-No puedo, está en falta. Los alcohólicos anónimos salieron del anonimato y se la chuparon todo.
-Esto es joda! No lo puedo creer!
-Creelo hermano, estamos en el horno.
-A qué temperatura?

-Renunció el ministro de…
-Qué ministro?
-El del control de alguna cosa.
-Qué cosa?
-Maravillosa.
-De qué color?
-Pará de preguntar. Renunció el Ministro de Control del Pete. A partir de hoy los petes en la vía púbica no serán sancionados, eso sí, se recomienda el uso de barbijos!

Así son las cosas, la última frase sintetiza los sentimientos que me provocan los mensajes subliminales que nos queman el bocho.


Glosario argento/español:

Psicopatear: En una definición simple, podríamos decir que psicopatear es una forma coloquial para indicar un "abuso psicológico”. Eso creo, diga Rik!
Argento: Del gentilicio Argentino, del latín argentum guita.
Boludo: Argento idiota
Guita: Lo que tiene De Narváez. Mosca.
Mosca: Dinero
Choripan: Chorizo dentro del pan. Con chimichurri es más rico.
Chimichurri: Pasta base que los argentos le ponen a la carne.
Tinelazo: De Tinelli, empresario argento muy popular, de escaso nivel cerebral, de los que venden a los hijos por la audiencia-
Pendejo: Pelos del pubis y las ingles. Estúpido.
Garompa: Pene
Joda: Broma, joda, no rompan.
Pete: Sexo oral, también utilizado para fortalecer caries y mandíbula femenina.
Bocho: mente, cabeza. Lo que no se usa en los Tinelazos.
Pai, afasta de mim esse cálice! : Padre, aleja de mí ese cáliz y hazme un pete!
Estar en el Horno: Estar en desgracia.
No Rompan: No molesten, no hinchen las bolas.

Isabel Estercita Lew

miércoles, 24 de junio de 2009

Los ositos te quieren mucho, muchísimo y Son insoportables pero…



Vienen por el oro, vienen por el agua, vienen por nuestras tierras, ¿No podrían venir por los INSOPORTABLES SPAMMERS OSITOS?

Nos explotan los glaciares utilizando 370 litros de agua por segundo gastando el agua potable que 40 millones de personas beberían en 24 años, sumados a los 17 camiones de cianuro por mes que vuelcan en tierra y agua.

Me pregunto: NO PODRÍAN DALE UN POCO DE CIANURO A ESTOS OSITOS? Además para la destrucción de glaciares y montañas usan 200 camiones de explosivos mensuales, NO PODRÍAN USAR UNA DÉCIMA DE UN CAMIÓN DE EXPLOSIVOS PARA DARLE LA TETA A ESTOS OSITOS?

Les juro que estos ositos no respiran, no comen, no hociquean, no calientan las camas, las vaginas, no son mimosos, no son buenos ni malos, no son lindos, por cierto son bastante fieros.

Ya sabemos de los efectos nefastos del glifosato, ese que usan sin compasión los neolatifundistas sojeros para rosear sus cultivos, discapacitado personas, familias, poblaciones, provocando mal formaciones en las células embrionarias y consecuentemente la muerte. ¿NO PODRÍAN ECHARLE UN POCO DE AGROTÓXICOS A LOS OSITOS?

Podría hablar de la tala de la Impenetrable selva chaqueña, hogar ancestral de Tobas y Wichis, pueblos que se han alimentado históricamente de esta selva, y que hoy ya inexistente debido al desmonte excesivo y despojados de los recursos y dignidad mueren de hambre de la forma más horrenda.

ES SARCÁSTICO Y CRUEL LO QUE ESTOY PENSANDO, PERO ESTARÍA MUY MAL HACER UNA TALA DE OSITOS.

Me resulta muy difícil hablar sobre el dolor y la impotencia que siento y que muchos sienten al confirmar que la ganancia de corporaciones y hombres insaciables está por encima de la vida. Me resulta muy doloroso admitir la indiferencia de una gran mayoría de ciudadanos frente a tanta masacre, frente al embargo del futuro de nuestros hijos y demás descendientes. No tengo esa fortaleza, ni el valor que tantas veces deseé adjudicarme, el valor de salir a matar canallas.

Hoy usé los OSITOS ROMPEBOLAS y fieros que algunos se divierten distribuyendo ente los bloggers, que realmente me resultan molestos, sí, son muy molestos.
De todas formas no hacen daño, me irritan, bastante, pero no tienen nada que ver con lo que en realidad nos está matando, con lo que está matando el futuro, la vida.
Por todo esto quería decirles que:
Si recibes entre 2-4 ositos te quieren
Si recibes entre 4-8 ositos te quieren mucho
Si recibes entre 8-10 ositos te quieren muchísimo


Pero si pensás que todo lo otro debe ser detenido inmediatamente, buscá tu camino, tu forma, tu modo y hacelo.
Y ya que estamos, paren, PAREN CON LOS OSITOS!

Isabel Estercita Lew

viernes, 19 de junio de 2009

SOY IMPUNE PERO LE TENGO MIEDO A LAS CUCARACHAS


Ecuménicamente pagana
soy impúdica
soy impar
soy impartible
soy impenitente
soy impune

pero le tengo miedo a las cucarachas

hago la guerra y el amor al mismo tiempo
pero soy impune
entre el dicho y el hecho soy el trecho
pero soy impune
bebo la savia para ser sabia y me intoxico
soy inmune
soy impune

pero le tengo miedo a las cucarachas

junto papel picado para reciclar
y pilas recargables para ponérmelas

soy impresionantemente impune
soy majestuosamente impune
socialmente impune
eróticamente impune
religiosamente impune
sarcásticamente impune
graciosamente impune
amigablemente impune
vagabundamente impune
vaginalmente impune
mortalmente impune

pero le tengo miedo a las cucarachas.


Isabel Estercita Lew

viernes, 12 de junio de 2009

Cuando me caí del Mapa


En el momento en que me caí del mapa dejé sucumbir varios recuerdos, intento rescatarlos ahora, pero se me hace tarde para las otras cosas, sin embargo sé que las otras cosas necesitan de mi identidad completa o de al menos algunos recuerdos, aunque groseramente emparchados, para ser otras cosas. Lo que pasa es que cada vez que me sumerjo para recuperar alguno debo hacerle respiración boca a boca, entonces yo, fumadora convicta, me quedo sin aire.
Cuando me caí del mapa tenía una vida, casi cien canciones, varias pinturas y un amor eterno entonces. Salvé unas cuantas canciones, compuse otras cuantas, no volví a tocar los oleos y a mi amor eterno entonces lo hice punta de echarpe largo, me lo di vuelta al cuello y lo dejé colgado de mi espalda. Pero vino el verano, tardó bastantes años, es así cuando uno se cae del mapa, el verano viene cuando se le antoja, pero viene y te pinta los labios y vos lo besás como si fuera eterno entonces.


Me caí del mapa en el 76, aún no tenía 20 años. Rompieron mi puerta, mataron a mi perro, se chuparon a muchos amigos y compañeros. La vejaron a mi vieja. Se llevaron mis cuadros, mis utopías, hicieron mierda mis poesías y le apuntaron en la cabeza con un fusil a mi viejo, le gritaron cantá, decinos dónde está la subversiva!
Mis viejos no sabían cantar, o quizás sí, después de algunos vinos pero no era el caso. Advino un silencio mortal, pero el oro de las joyas de familia, les devolvió el quicio y la gula. Se llevaron todo, ropa y vajilla, tocadiscos, discos, las cartas de mi tía, mis lienzos, mis documentos, mis diarios, mis historias y hasta una caja vacía. Dijeron que esa puta, hablando de mí, la muerte merecía.

Yo de piernas abiertas, raspando nuestro feto, la muerte de nuestro ex futuro hijo nos salvó la vida. Vos y yo nunca más. NUNCA MÁS, NUNCA MÁS.
NUNCA MÁS ELLOS, eso pensamos, eso creímos pero aún están vivos.


Isabel Estercita Lew

sábado, 6 de junio de 2009

Obsesiones - LA GORDITA -


Oliverio me dijo: "Ya sé que estás desnuda, pero puedes mirarme con los ojos tranquilos. Los días nos enseñan que la fealdad no existe".
Tenés razón mi amigo le respondí, pero no soy fea, soy gorda.
Gorda o gordita, así me llamaban de niña cuando lo era, y así me siguieron llamando cuando crecí y dejé de serlo. Por lo que el gorda dejó de ser una condición para ser una definición, y tan incorporado lo llevo que creo que todos los espejos del mundo me hacen descuento.
El otro día después de vomitar un kilo de fideos con salsa boloñesa, blanca, rosé, y al pesto con mucho ajo, además de unos cuantos chorizos encebollados con ajíes picantes, pepinos, picles, panceta, y muchas frutillas con pimienta al medio día, además de tres docenas de churros con dulce de leche y crema pastelera por la tarde, deseé con toda mi alma que llegara ella...
Cuando la parca llegó, me fisgó desconcertada, y pensando en voz alta dijo: - Creo que me equivoqué de lugar, estoy buscando a una gorda y ésta es escuálida, temo que su esqueleto haga ruido ¿Me la llevo igual? No, mejor me voy silbando bajito, se me puede armar lío. ¡Me da pena esta flaca, parecía contenta de verme!
Y así se fue la parca, silbando bajito y yo perdí nuevamente la esperanza de que se llevaran definitivamente a la gorda, entonces decidí sacar provecho de mi condición y me inscribí en el "Concurso Latinoamericano de Belleza Rechoncha", porque al final de cuentas yo era una gordita linda.
Los organizadores se irritaron conmigo y me acusaron de discriminación y de burla a la clase obesa.
Mi existencia era cada día mas rancia, los gordos me rechazaban y yo repudiaba a los flacos de pura costumbre; me sentía como un subterráneo sobre la tierra, como lluvia seca; decidí entonces gastar todo el dinero que tenía...
En el supermercado compré provisiones como para un mes, con la única intención de consumirlas en un solo día, estaba retando a duelo a la parca y esta vez, si ella no lo hacía, lo haría sin su ayuda.
Preparé la mesa con la exquisitez de un encuentro de dos, y con comida para cien; era un menú internacional, con lo mejor de la comida española, francesa, china, alemana, e israelí. Adorné la mesa con flores y velas de colores, puse el disco de Puccini con Madame Butterfly y Turandot que me regaló papá cuando cumplí los veinte, y vestí lo más seductor que encontré en mi escaso guardarropa.
Cuando el ritual estaba preparado para sus fines, sonó el timbre.
- Es la parca, me dije eufórica. Se adelantó, pensé. Corrí hacia la puerta y le abrí emocionada.
Era mamá. Se sorprendió delante de los preparativos del festín.
- Qué pena, me dijo. No puedo quedarme, voy al cine con papá. Estás flaca gordita, cuidate, te traje un matambre. - ¿Comiste hoy?
- ¡No, mamá, ni pienso!


Isabel Estercita Lew

miércoles, 3 de junio de 2009

Actualizaciones, Actualizaciones se me actualizaron las actualizaciones!




Qué alegría!
Hace algunos días que con la ayuda de Rik lo estábamos intentando.
Gracias a él conseguí que se me actualicen los blogs que sigo, pero el mío no se actualizaba en el blog de todos los que me siguen.
Hasta que esta noche vino a visitarnos El Muerto, no se asusten, es el apodo de un amigo que es super tranqui, él mismo se puso ese apodo y aunque después de un tiempo se arrepintió, no hay caso, todos lo seguimos llamando así.
Mientras comíamos empanadas el Muerto me pregunta como va el blog y le contesto que todo bien, salvo el problemita de las actualizaciones. Dejame ver me dice mientras se chupa los dedos y se arremanga las mangas. Y con esa maña, pericia y velocidad que tienen los que nacieron con una compu debajo del brazo, se pone a teclear a mil por segundo, entra aquí, entra allá, minimiza, maximiza, va y viene… El Muerto revive en la compu y sobre todo cuando consigue lo que quiere.
Ya está me dijo y al ratito, Tomasuncafe, Cecy, Magah y Sil vienen a confirmarme que la ciber hazaña del Muerto.




Isabel Estercita Lew