Este campo sin 125´cos, autogestionado y tabossino, me hace bien Che, por aquí jamás se pierde la ternura y la victoria es siempre cuando nace una flor y todas las estrellas… TODAS!!!
En este campo mi mirada toda se vuelve linda porque vida, y me meto la mezquindad en el bolsillo del olvido y salgo a caminar hacia vos en mí.
Estoy temblando de belleza, la belleza emociona y duele, no se por qué?, quizás por lo frágil, limitada o efímera, quizás la belleza duela como tu fugaz presencia cuando no estás
Le puso una escarapela al chanta, le dio el culo al cura, le paró la sangre a la selva, le prendió fuego al agua envenenada, le sacó el paco al pibe, le dio vueltas a la calesita hasta musicarla, despeinó el polvo de las bibliotecas, le puso ojos a Borges, plantó con comida a la soja, a esos los borró del mapa, mató a los de la junta, le sacó las trizas al corazón, el azúcar a la sal, la prisa al tiempo...
… y como nada de eso bastaba, le puso frutillas a la pimienta o viceversa… le dijo sos mi amor, y se lo llevó a la cama
Así es ella, y le elegí la "i" por ser la vocal del medio, que paradójicamente puede ser borde, como el hijo del medio que puede convertirse en un niño muy tímido y retraído por estar siempre en segundo plano, o por el contrario, como acto de rebeldía ser el más revoltoso*.
Así es ella, con su doliente esperanza esperanzada, su orgullo irremediable, con su ferocidad insostenible, su tonta piedad devaluada y su ancestral sabiduría tan humillada.
Así es ella, y ya puesta a decidir, decidió pagar todas sus deudas, las reales, las ancestrales deudas internas, esas tan carnales, irremediables e irresueltas…
Las otras tienen los lucros cesados, que la paguen los externos.
Isabel Estercita Lew
*Básicamente sin base, solo pié al delirio o enajenada diversión frente al lector responsablemente idiota
Por estos días de alegrías acotadas, rebeliones barriales, reuniones vecinales, enemigos tontos y serviles, parcas ilusiones y sinnúmeros de contaminaciones, el haber pasado la noche del sábado contigo, con tanto despliegue de presencia para luego acabar tirando por el piso y el techo todas nuestras ropas sin previo aviso, es un honor a todas mis causas de amor y/o revoluciones. Es defender la alegría y un poco más.
Yo quiero decirte hombre que hace tiempo que no jadeo con tantas ganas, que hace tiempo que nadie me cura tan bien las nanas y las faltas. Quiero decirte que tu silencio y el mío se escucharon atentamente, que se llevaron muy bien, y que se entendieron.
También quiero decirte que no te diré que me gustaría que me abraces todo el tiempo un ratito, quiero decirte además, que te abrazo todo el día sin que lo sepas. Pero no lo diré, aunque me duela tu olor de tantas y todas mis ganas de vos, y vos tampoco me lo vas a decir porque todo esto es cosa de boludos, y nosotros somos iluminados, militantes, luchamos para cambiar esta mierda de mundo…
Que locura che, hombre, nene, compañero! Tengo tantas ganas de que me abraces fuerte, tantas ganas de hacerte el amor todo ese rato que es siempre, que ahora mismo se me nubló la vista, y posta, ya sabemos que no soy de permitirme decaídas.
Amar en estos tiempos de cólera estaba fuero de mis planes, obviamente. Lo cierto es que nunca fui de hacer planes, lo cierto es que desde este sábado a la noche te sigo deseando a riesgo de ablandar otros sentimientos del querer que ni me atrevo a mencionar.
Nada más abrazame, haceme el amor como este sábado a la noche, después o mientras tanta sigamos cambiando el mundo, revolucionando, tirando cohetes o bombas, pero no paremos de hacer lo de este sábado a la noche. Dale?
o quizás porque la devaluación y yo tenemos algo en común
Gono Rea Lew
Se me pone de propósito el asombro entre las cejas, al despertarse toda esa gente y darme un beso de buen día.
Yo que ando por ahí dando cátedras de dureza, se me revela y descompone la entereza, cuando el devaluado se apropia de sí y se redime, o cuando un niño me mira, me roza la mejilla o me sonríe.
Yo que tengo el diablo en la sangre y puedo amar poniendo en riesgo mi propia mi vida cuando el placer lo exije, me digo basta! Necesito de mi desorden organizado, necesito del caos y del desconcierto, necesito plantarle
anclas al movimiento para decidir el balanceo que más deseo.
Solicitantes, demandantes desesperados, hagan fila en mi pila de complejos disidentes, porque se me rompió la uña de clavar garras, y me quedaron los dedos tan bobos que solo sirven para acariciar.
No hago dos cosas al mismo tiempo, cuando mi boca siente, no hablo.
Gono Rea Lew
Fiebre negra de ritmos que encantan más que la vida. Tu sudado veneno estimula mis dedos que te recorren sin retorno, y en la mistura de nuestras salivas, vale tan poco la muerte, que dan ganas de morirse hasta la vida.
Negro desgracia de mi coherencia, felicidad de mi locura, cuando te endiosás entre mis piernas, se despiertan los llantos ancestrales de todas las vaginas para salir a tu encuentro.
Ya no me alcanza con profanar las infinitas reglas del goce, ni el delicioso canibalismo de comerte hasta el hijo de la vida, ya no me alcanzan los jadeos del mundo entero para gritar el placer blanquecino que desborda mi garganta, para gritar el placer negro de tu veneno.
Nosotros que jamás participaríamos de esta masiva distribución de tristezas,
Nosotros que nos queremos tanto, o no tanto, o un poco…
Cómo hacemos para contener esta avasalladora avalancha de vidas marrones?
Gono Rea Lew
Los grandes soretes mariposos posaron sus alas hediondas sobre nuestra tierra, luego advino un mini caos, y como no fuera mensaje concluyente, los mariposos redoblaron su hedor comprendiendo que frente al vacío reinante la mierda calificaba.
Hoy la mierda es un producto distribuido a nivel mundial, vía cable o satélite, y consumida por la gran mayoría de las personas.
Gracias a su gran demanda puede consumirse siempre fresca, conservando intacto su aroma, sabor y consistencia. Y si bien comerla puede entorpecer nuestra digestión, provocar acefalias y caries…
El plagiador literario convive con su impotencia creativa y su capado pene de inspiración tratando de acariciar cada hijo apropiado de escritor o escritora, sin remordimientos ni culpas.
Ama ferviente y orgullosamente a ese hijo hasta que lo descubren, entonces huye, sin una vida, sin haberse echado un polvo, sin haber tenido erección.
Y Torito, ese placer morboso de coquetear con las letras, de hacerles la guerra y el amor, o todo al mismo tiempo, nos pertenece.
* Sin embargo, mis creaciones, son letras condenadas al abandono, desmadradas y huérfanas. Poco me importa su futuro…
Pero ojito con * currarme!
*Qué cagona! No quiero quedar pegada ni plagiar sentimientos, pero encarno.
Por las calles festejan los sombreros la alegría de andar sin sus cabezas.Y las viseras que perdieron a sus boinas, que perdieron el sol y se perdieron de vista, se van uniendo a la fiesta.
Pueden verse sombreros fálicos, sombreros ávidos, sombreros de pajay hasta pajas constantes sin cabeza que se sacan el sombrero.
Sombreros de copa o corona, ala o borde, banda suave y banda o cinturón, sombreros con viseras.
Pero ninguno de ellos tiene vísceras como él, y esas "Cs" que le faltan lo son todo,"Cs" de vísCeras, "Cs" de Cris, "Cs" de culos, "Cs" de cabezas y "C" de corazón.
Se ven tantos sombreros festivos parecidos a él desfilando por la alegre pasarela sin cabeza.
Pero él está fuera de la fiesta, más solo que nunca, sin sombrero, sin proyectos, sin lástima de sí, aunque con toda la cordura puestapara elegir el momento de volverse loco.
Es delicioso jugar con las reglas del juego, desnudarlas, bañarlas, perfumarlas y vestirlas a nuestro gusto para luego llevarlas a pasear por esas calles oscuras del fondo de la vida, desde dónde se puede ver y mirar la madre regla de la calle principal. La que todos conocen. La que no me interesa.
En esa misión nos fuimos andando, la regla de mi juego y yo. Hemos decido embriagarnos con chicha, esa bebida emborrachadora hecha de maíz fermentado.
En la euforia alegre del brindis, resultó que se sumó compañía, cómo no habría de ser? Un conglomerado de maminchos* sin reglas ni destino, se prendió al aroma de la bendita no bendecida chicha, a mi regla rota y a mí.
Eso me enojó un poco, no estaba en mis planes la entrada de más gente en el paseo, y antes de aceptar que también otros podían romper mis reglas rotas, los peleé con argumentos que ni yo me creía, finalmente me olvidé del enojo y seguimos todos juntos andando por las calles oscuras del fondo de la vida.
Las reglas rotas del juego y yo nos dimos cuenta que no era fácil la ruta que habíamos decido.
Debimos dejar mucho mamincho muerto por el camino, pues no siempre estos sujetos decidían por donde debían andar, y como entre las reglas rotas se había roto la regla de la piedad vana, y el que se iba en vómito se jodía, y el que lloraba con lástima de sí mi mismo llevaba el mismo fin, la concurrencia se iba afinando.
En una de las esquinas de estas calles, podía verse el videoclip de nuestras angustias, y también podía escucharse la banda sonora de nuestras demandas de vida, y, aunque quise taparme los ojos y los oídos, no pude, yo misma había aceptado la regla sin leer las letras chicas, peor aún, sin haber roto de mis reglas rotas las letras chicas…
Fue entonces que tuve un brote de furia… la bronca de antes era menor frente a la cólera que me poseía.
Traté de asesinar a mi regla rota, a los maminchos, y luego quitarme la vida, pero en lugar de eso, y ahora creo que fue mi propia regla rota la que me ayudó, recibí una soberana patada en culo que había salido de mi propio pié.
En ese mismo instante mi cordura y mi locura, se besaron en la boca, se acariciaron, se desnudaron y rompieron las reglas de las reglas de las reglas rotas.
Eso me lo contaron después, y en otro capítulo que probablemente no escribiré, lo que recuerdo ahora es mi regla rota y yo, más que asqueadas del asco nos abrazamos hasta el piso, nos penetramos con rabia y deseo, jadeamos durante noches y noches oscuras, nos entregamos el culo y el alma. Y aunque la penetración duela mucho en ambas partes, no hay evaluación ni equiparación de dolores, son apenas corajes diferentes… a saber, en las calles oscuras del fondo de la vida la comparación no existe, y a las reglas rotas habrá que romperlas todo el tiempo, hasta que no sean rotas, hasta que no sean reglas.
*Mamincho= beodo, borracho, borrachín, mamado, etc.
Los que piensan que escribir es una actividad suave, lúdica… se equivocan.
Las palabras emergen en la mente del escritor después de haber vivido las ideas. A veces perfumadas. Aunque por absurda regla, siempre llenas de sangre.
Gono Rea Lew
Dónde está el lugar al que todos llaman cielo?
Si nadie viene hasta aquí
a cebarme unos amargos como en mi viejo umbral
Por qué habré venido hasta aquí, si no puedo más de soledad?
Ya no puedo más de soledad.
el flaco Spinetta
Tuve la suerte de encontrarte, pero vos también tuviste suerte en encontrarme. Somos tal para cual, como un autor para un personaje y viceversa.
Estabas inerte, no pertenecías.
Te imaginé, te esbocé, te parí, te di vida.
Tuvimos un romance intenso y fui feliz mientras estuvimos juntos.
Por suerte, la pena y la culpa no me ocurrieron por tu causa. Cuando estuviste hecho y completo, te olvidé y partí hacia otro parto.
No es cierto que amé a todos por igual, muchas veces los odié, y otras, no pude creer en lo creado, sobre todo cuando por coincidencia se asemejaban a mí.
¿Por qué lo hice y lo hago, por qué los invento?
Supongo que porque nací con los cuentos incorporados y porque hacerlo me ayuda a sobrellevar la condición humana. Me place crear un lugar o un mundo que considero auténtico mientras escribo, en el que los otros y yo padecemos o somos felices, donde la suerte cambia en un instante y hasta puedo decidir el momento. Un sitio en el que puedo ser niña o niño, joven o vieja, cortesana o madama, mal amada, bien amada, golpeada, deseada, destruida, vivificada.
También puedo ponerle colores a mi historia o mantenerla en blanca y negro.
Por suerte no muero cuando te mato, no sufro cuando nos hago sufrir, pero tampoco soy tan dichosa como nos hice sentir en aquellos días de amor perfecto y feliz de nuestro cuento.
Lo esencial es invisible a los medios, y todo es más frío al sur del ecuador. No hay más sordo que el que no quiere ver, ni más ciego que el que no escucha.
No hay más pobre que el que no tiene nada, ni más rico que el que lo tiene todo, ni mejor papel higiénico que el que te limpia el culo.
No hay más mal que el mal, ni bien que por bien no venga y se vaya...
Del dicho al hecho hay un trecho en el que me perdí, y el que nace siempre muere, y siempre que llovió por aquí se inundó…
Palabras Palabras tan solo palabras (Paroles Paroles)
Voy a cambiar la configuración de Yahoo Argentina. Hoy en uno de esos títulos que a veces pelotudamente no podemos dejar de leer decía:
No toda la comida es sensual Hay platos que nunca se deben pedir en una primera cita ¿Para vos cuáles son?
Para este título idiota mostraban la imagen de un muchacho comiendo un sánduche como algo que no debe ser hecho… Y yo me acordé de Ana y Fernando y de su sensual boda de choripanes… en aquella época solo existía la seducción, los "tips de seducción", por suerte, no habían sido inventados.
Ana era mi amiga y compañera de secundaria, y aunque ambas militábamos en diferentes boliches, nos envolvía el mismo deseo de construir un mundo mejor. En el baño de la escuela dejábamos nuestras pintadas revolucionarias, nos fumábamos un pucho y nos contábamos sobre lo bueno que era hacer el amor después del amor, y discutíamos estrategias para la construcción de un mundo nuevo.
A Fernando lo conocí en enero del 76 en la casa de Ana, cuando ambas estudiábamos historia, la única materia que nos habíamos llevado a marzo. Nos habíamos llevado la historia oficial, en la que sin duda nos iba mal. Ambas sabíamos que había otra historia, la que escribíamos cada día con sencillos actos de rebelión.
Corría el mes enero de 1976, y en Argentina se avecinaba el golpe militar que desaparecería con 30.000 personas, ideales, pensamientos, utopías, que encarcelaría y exiliaría a otros miles, y que privaría de identidad a 500 niños.
Mientras en un carrito de la costanera dos chorizos largaban su grasa y enfurecían el fuego, ellos no podían quitar la vista de sus ojos, que es peor que no poder dejar de mirarse, se hacían el amor, se hacían hijos, se hacían el futuro donde no cabía la miseria. El Río de la Plata que aún podía beberse y reírse, ensayaba olas agitadas, apasionadas y lujuriosas como el deseo de Ana y Fernando, que se proponían en una rústica boda de choripanes, amor eterno mientras dure. La vida.
A partir del mes de marzo de 1976, el miedo comenzó a dar miedo, Ana y Fernando se amaban como podían y donde podían, después de panfletear la ciudad y pintar de consignas sus paredes, se encontraban en un departamento que había sido de muchos y de nadie, en un departamento posible para amarse, en un departamento ya más que visible.
Cuando los milicos irrumpieron, ella ya lo tenía a él de espermas formándole un hijo.
A Fernando lo mataron en la tortura al segundo día, a Ana la dejaron vivir hasta dar a luz.
Supimos años más tarde que era un niño, que ella lo sabía por ecografías certeras de su corazón, y que por obra de su certeza le llamaba Fernandito.
Existe un Banco Nacional de datos genéticos esperando por Fernandito y muchos otros. Quizás algún día lo encontremos, hay 101 razones para creer en eso.
La historia de nuestro país hasta hoy es esto, quisiera contar otra, pero no puedo.
Resulta que entre la atmósfera y la estratosfera se encuentra la tetósfera, que carece de nubes y también deotras formaciones meteorológicas. Es un lugar súper tranquilo donde habita la gran teta del mundo que es enorme y autónoma.
Esta teta tiene un solo ojo ubicado en el pezón desde donde antes apenas observaba los sucesos diarios sin que se le moviera un pelo, (sí, toda teta tiene pelo) sin que nada la conmoviera.
Cierto día le ocurrió lo que le ocurre a cualquiera que se precie de ser teta, comenzó a picarle, y el único remedio para este caso era, es y será… rascarse.
Increíblemente ese pequeño gesto la descolocó, pues en verdad era la primera vez que sentía algo. Picazón.
Enorme y pesada, al rascarse se le movió el piso, o la tetósfera, y su tetavisión pasó a ser otra, pues ese leve gesto provocó que un gran chorro de leche cayera sobre la tierra. Los hambrientos abrieron sus bocas y se dejaron beber el alimento caído del cielo, otros pobres también la bebieron y al ver que la leche les llegaba hasta los tobillos la almacenaron sin perder tiempo.
Las empresas de lácteos corrían desesperadas para patentarla, hacer dulce de leche, cremas, quesos y yogurt, pero el trámite era imposible pues se desconocía la fuente.
Todo esto se podría haber arreglado, con unos pesitos por aquí, otros por allá, pero lo cierto es que la teta dejó de rascarse porque ya no le picaba, por otro lado al ver a los acopia-guita de otros cuentos que nadie le contó, pero que ya conocía, haciendo de las suyas para lucrar con su leche, hizo un mea culpa, tragó en seco su propia leche y se durmió embriagada de sí misma.
Por suerte de vez en cuando a la teta le pica la teta y se rasca, entonces se le mueve la tetósfera y descarga millones de litros de leche que niños y otras gentes hambrientas alcanzan a tomar antes que los acopia-guita quieran patentarla y que la gran teta se abstraiga y que ya no le pique la teta de si.
Hay gente que es siempre posible, y ser siempre posible no es apenas estar disponible en cosas grandes como atender de madrugada al llamado de una amiga o amigo, o en cosas absolutamente pequeñas como estar al pié del cañón cuando el jefe lo solicita.
Ser siempre posible es tan tonto, simple y posible, como realizar lo que nos parece imposible.
Dar el codo y negarse a dar toda la mano cuando el pedido es golpe bajo, culebrón y esas cosas. Cuando negarte te convierte en un hijo de puta! Eso es ser siempre posible, ser un hijo de puta digno y preservador de la dignidad ajena.
Es esperar a que abra la panadería y salga el pan caliente, y aunque te lloren no darlo, sino que compartirlo con quien sea.
No es sacarse el pan de la boca para dárselo a otro, es sacarse la boca, los dientes y el pan.
Ser siempre posible es asumir la culpa por el pedo ajeno, emborracharse hasta el vómito para acompañar al amigo, al enemigo, o al vecino de éste.
Ser siempre posible es resolver la anorexia con ostias y contigo cebolla y ostias.
Ser siempre posible es la ostia baja en calorías con grasas trans y 0% de todo y todo y cualquier cosa.
Ser siempre posible es quererse nada, o menos que nada, o menos 0 que nada, es morir en vida siendo lapidado eternamente, rotundamente y exageradamente
Ser siempre posible es una posibilidad entre millones de unas posibles, por lo que resulta muy posible ser un boludo siempre posible y no morir en el intento… lo que desde luego es una verdadera lástima