viernes, 31 de julio de 2009

Dragón The Doors


Dicen que encontraron mi cuerpo en la bañera de mi departamento parisino. Tardaron varios días.

Los que dudaron de la veracidad de esta información, acertaron. “ Si se purifican las puertas de la percepción, todas las cosas resultan infinitas...” escribió Blake para mí y para ellos.

Nací con tanto fuego que mi llama arderá eternamente.

Estando entre ustedes, me sentía asquerosamente exhibido y vulnerable, además, mi amor por Yama, la única mujer que amé, se fue consumiendo.

Hicieron de mí un símbolo sexual, un subproducto de la prensa. No pude cargar más con la nefasta imagen de aquellos chicos arrancándose los pelos, idolatrando la crueldad escuchando mis malditas músicas. Al verlos enajenados me sentí un producto de consumo, una droga. No creían en mis palabras, las usaban para incentivar sus propias fantasías, yo no era más que un estimulo. Sentí entonces un coma pasional.

No pudieron matarme como habían especulado los medios. El que intentó hacerlo, tan sólo logró acecinar su fantasía.

Siempre hubo algo en mis versos que me hizo imaginarme en una soledad auténtica; un don que me pertenecía desde que llegué al mundo; apenas nací en la rotación errada.

Por todo esto abrí las puertas y cerré “The Doors”. Partí hacia mis poemas y con ellos.

Di mi vida a otra vida, y así será...


Isabel Estercita Lew

domingo, 26 de julio de 2009

Libre de deudas



te recuerdo y ese recuerdo me agiganta
ya no le temo al peligro tieso
ni a tus temporales sobre mi cuerpo
solo decidí dejarme en paz

ya no soy aquella onanista
rendida a tus rodillas
mordiendo el cuello de tu barriga al revés

ya llevo puestos todos mis labios
mi sagrada vagina está en su lugar
es como el dicho
y ahora está hecho
ladrón de ladrón
tengo todo mi perdón

tu mirada asustadora ya no anda suelta
tu mirada amorosa está aprisionada

doy vueltas carneras
con mi garganta profunda
doy vueltas carneras
con toda la gloria y ya sin pena
pagué mi condena
puedo olvidarte en paz

Isabel Estercita Lew

viernes, 24 de julio de 2009

ANTES DE ACORDARME DEL OLVIDO



Escribí en una servilleta pero no entiendo mi letra, estaba un poco embriagada, pero no te preocupes preocupación, sigo peor que antes, más borracha, y menos tonta, pero ese no es el tema, tengo amnesia alcohólica, por eso lo escribí en la servilleta, para no olvidarme del olvido que olvidé. No tengo la más puta idea de lo que escribí, por suerte hubo Stekis, Claudias, Miralunas, Cecys, Magahs, Marces negros y blancos y Estercitas testigos, para recordarme de que carajo debía acordarme antes de que nos olvidemos de lo que ya olvidamos. De todos modos me olvido que ya no recuerdo y acabo recordando mis olvidos.

Pero no entiendo mi letra, probablemente fue escrito por una mina en pedo, dice algo así como… esta noche me subiría… no entiendo, si esta noche me subiría a una… Definitivamente la letra de Estercita es horrible, no la entiendo, veré lo que hago con ella. No sean mal pensados, ni ganas de pronunciar lo que debería hacer, ni ganas de cagar para limpiarme con…

Con qué? Con mi histrionismo defecador? No, no, lejos estoy de escatologías pensantes.

Mi simpleza ES tan simple que ni el autor que suscribe la entiende.

Mi no es tan simple que los sí se revelan insurgentes, lo mal interpretan y lo que es peor, lo interpretan. Mis ganas de que no me rompan es tan contundente, que por eso se agruparon todos los insolentes, los insolventes, los pequeños penes, los mal paridos, los mal parados, los hemorroides pasivos, los hemorroides pasantes. Se han agrupado en un inconexo camino común para romperme los ovarios, para descifrar mis palabras. Me tuvieron de rehén para que confesara desnuda, llorando, con dolor de panza

Ahora ya soy un objeto de ustedes, y lo que es peor, de vosotros. Ya sabéis quienes somos. Ya saben ustedes indios sudacas de tercera quienes somos. E você negão também sabe.

Y ahora en este momento memorable, donde todos sabemos quienes somos y mucho menos de donde venimos, y mucho más que ya nos fuimos y que ni estamos… ahora en este momento decadente, fluorescente, indigente y pese a todo efervescente, demente y no vidente, les pido que me ayuden a leer la servilleta, luego, cuanto antes, antes de que me acuerde y nos acordemos del olvido.

La autora de este post es mi gran amiga que no lo pudo pensar, le dicen Estercita, pero se llama Estercita, la firma es una ladrona que de puta casualidad tiene el mismo ADN y muchas ganas de montarse. No me animo a tanta blasfemia, ella tiene muchas ganas de… subirse a su propia ilustración.

Ilustración y texto, Isabel Estercita Lew

Estamos momentáneamente fuera del aire, sepa disculpar los inconvenientes.

Estamos momentáneamente fuera del aire, sepa disculpar la falta de la falla técnica por falta de técnica.

sábado, 18 de julio de 2009

Contradicción nóiccidartnoC


Tengo que escribir algo, tengo que escribir algo, tengo escribir algo.
El disparador creativo me está boicoteando, se me ocurren mil cosas,
tengo mil ideas que es lo mismo que nada, imposible plasmar mil ideas.
Escribo todos los días, escribo para mí, para vos, para ellos, escribo porque se me hace más palpable el pensamiento, escribo para no olvidar mi olvido y para recordar mi recuerdo.
Me escribo, te escribo, les escribo y hasta escribo que no tengo ganas de escribir.
Escribo porque tuve la idea de escribir que no tengo ganas de escribir, de escribir que no tengo ideas, o que tengo miles de ideas sobre las que no quiero escribir, es eso, no quiero escribir, no quiero pensar, no quiero sentir bronca, no quiero el lugar común, ni la puta realidad, ni la yegua esperanza, ni la gracia sin gracia, ni la desgracia desgraciada.
No quiero escribir sobre el amor que no hago, no quiero escribir sobre él que ya no está, no quiero escribir sobre él que ya no existe porque lo maté, porque tiré a matar y le acerté los huevos. Nada que deba preocuparnos pues ya lo dije y lo escribí cuando tenía ganas de escribir. Soy impune. Lo maté de muerte natural. Legítima defensa, defensa propia, defensa plena. Pero en fin, las cosas son así, él sabía que había llegado demasiado temprano al pasado y que ya era demasiado tarde para el futuro.



Isabel Estercita Lew

martes, 14 de julio de 2009

MAMA MÍA!


Cada día me costaba más ir a su casa sabiendo de antemano el cuestionario de entrada y las recomendaciones de salida, sabiendo que debería asistir una vez más al remake de sus recuerdos, sabiendo que su respuesta ante mi enojo era una sonrisa.

Mi asco por la culpa es ideológico, es racial, religioso y mortal, y el no poder evitarlo, por momentos me hacía sentir odio por ella, por sus arrugas que se iban afilando y alargando en dirección a mí transformándose en una lanza de la que debía defenderme.

Un día lluvioso, al llegar empapada a su casa, ella tomó mis escudos y corazas, los puso a oxidarse en el patio y sonriendo como siempre, me dijo: No te enojes Gordita, si con la edad se nos da por repetir ciertas historias, no es porque estemos esclerosados, es que con los años ciertas historias no dejan de suceder dentro de uno hasta el fin de la vida.

Hoy cuando llegué, no me preguntó nada, no me mostró las fotos de mi infancia, ni mis cuadernos de primaria. Hoy me acarició el pelo, me dio un pañuelo para que secara mis lágrimas, me sirvió un mate y comenzamos a contarnos mi historia.

Isabel Estercita Lew

viernes, 10 de julio de 2009

El amor en los Tiempos de Barbijos


Él era un caballero de alguna fama y dinero,
yo una atorranta de los pies a la garganta

Me besó la mano, el codo, la pulsera
me besó a su manera
Soy de las que se erizan de los pies a la cornisa,
soy de las que quieren la gloria antes de cantar la victoria.

Me llevó a su departamento y puso una música suave,
me sirvió aceitunas, queso agujereado y un trago.
Me saqué los zapatos y le pedí un cuatro por cuatro.

Él se sacó la corbata y mirándome a los ojos
me dijo: que linda que sos!
Vos también le dije desabotonándole la camisa.

Me miró las manos y las untó con miel o con gel.
Me daba lo mismo, definitivamente ahora lo deseaba,
Mis pezones erguidos e erizados,
la humedad entre mis piernas,
el sexo palpitando
enloquecida, arrebatada, lo deseaba ya.

Noto desde luego que su miembro prominente
se agranda desobediente manifestando su pasión,
para eso no tiene tapujos
lo que amenaza es de lujo
está por reventársele el pantalón.

Me quito la blusa, la falda, la tanga, el sombrero.
Le saco el cinturón y con mi boca loca
le bajo el cierre y le arranco botón por botón.

Él me mira asustado y comienza a temblar.
me habla y me habla, está enloquecido
no le entiendo nada, nada de nada.
Ya desesperada, le grito, le exijo
Sacate el puto barbijo y empezá a chupar.

Sus ojos se llenan de lágrimas,
me acaricia los senos, los unta de miel o de gel.

Sacate el barbijo, le grito, le exijo!
Volvete loco, ponete un forro!
Chupame las lolas, haceme la cola
que ya no aguanto más!

Te hago lo quieras, mi diosa, mi princesa,
el forro no hace falta, el forro me molesta
el barbijo es importante, o no tenés conciencia?

Me pongo los zapatos, la tanga, la pollera,
le saco algunos mangos de su gruesa billetera.
Desparramo la miel o el gel
por su cuerpo y su nobleza
por su barbijo,
por su miembro y su cabeza.

Antes de actuar con fiereza, me planto frente a él,
e intentando ser amable le pregunto con firmeza,
Caballero, esta miel o este gel, es inflamable?

Sin esperar respuesta
enciendo un cigarrillo
me trago tres pitadas y lo arrojo al piso
sin medir las consecuencias.
Como él bien dijo, yo no tengo conciencia
mucho menos paciencia
por impulsos me rijo
y todo comenzó a arder
casa, pene, hombre y barbijo.

Isabel Estercita Lew

lunes, 6 de julio de 2009

Una cruzada difícil





Tiró la toalla, sus desde siempre deseos de tornar el mundo más bello se le iban marchitando como el Limonero de Tahití que había plantado en el verano.
Muchos la habían advertido sobre las dificultades de dicha cosecha, pero no lo hizo ni carne ni hueso, sabía que las dificultades se presentaban siempre, desde el primer día en que las personas se echaban a andar.
Lo que no podía ocurrir, según su concepción de mundo bello, era que se le automatizaran las dificultades, que se le naturalizara la miseria y la desdicha, porque entonces sería igual a todos los sujetos que naturalizan la miseria y la desdicha, sería igual a esos que les resbala la belleza del mundo y que caminan pisando flores y se apropian de las semillas. De ser así toda su lucha, todos sus deseos de tornar el mundo bello, perderían sentido.

Se sentó junto al moribundo Limonero Tahití y lloró, lloró con pena de sí misma, con bronca de sí misma por la pena de sí misma. Luego lloró por vergüenza de sí misma por la pena de sí misma y por la bronca de sí misma por la pena de sí misma.
De tanto llorar, su Sí Misma se deshidrató.

Su sí misma agonizaba, mientras el Limonero de Tahití, ya sea por las lágrimas, ya sea por el aburrimiento de estar ahí plantado al pedo sin hacer un carajo más que marchitarse, comenzó a crecer.
Su sí misma que no era boluda, se tomó el primer bus hacia la playa y una vez allí se zambulló en el agua para hidratarse.

Ahora sin pena, sin bronca, sin vergüenza, sin sí misma y con toda ella, tocó el primer limón del limonero Tahití que había plantado, y era más verde que el verdor. Lo mordió, lo masticó, dejó que el jugo le cayera por su boca, por su pecho. Dejó que cayera.
El ácido le ardió las heridas. Gritó, gritó hasta que sus gritos fueron escuchados por algunos todos de los todos mismos. Levantó la toalla que había tirado, se secó y fue a buscarse con dificultad entre esos pocos y muchos todos deseosos de tornar el mundo más bello.



Isabel Estercita Lew

jueves, 2 de julio de 2009

Psicopatear Verbo Argento


Que el virus de influenza, ¿por qué carajo le dicen así? Influenza, influenza della stagione… bueno, da lo mismo, el modismo, el chancho, el ave, el hambre, el barbijo, el subte lleno, el que te toca el culo en el colectivo y se hace el boludo. Ommmmm… Tranquila Estercita, está todo bien, se viene el derechazo, se viene el Tinelazo y la ostia.
No, la ostia no. Nos podemos contagiar.

Por la gripe A, en Santa Fe no darán la hostia en la boca durante las misas.
La archidiócesis provincial recomienda además “evitar el saludo de la paz con un beso”.


Goooooooooooooool, golazo! 94 millones de euros, pase del portugués Cristiano Ronaldo al Real Madrid. La noticia sacudió el mundo, mas de lo que ganó el laboratorio Roche con Tamiflu después de abrir la caja de pandemia. Con esa guita se podrían comer unos choripan los molestos hambrientos pobres del mundo.
Basta de besos! Que dirá el Santo padre?
Debemos detener la tentación, usemos condón.
Paremos con eso de comernos pendejos.
Arranquemos los pendejos, terminemos de una buena vez con estos pecados!
PENDEJOS: te quiero mucho, poquito, nada, te quiero mucho poquito nada.
Te quiero mucho. Garompa pelada.

Pai, afasta de mim esse cálice!

-Estoy contracturada, haceme un masaje, pasate alcohol en gel.
-No puedo, está en falta. Los alcohólicos anónimos salieron del anonimato y se la chuparon todo.
-Esto es joda! No lo puedo creer!
-Creelo hermano, estamos en el horno.
-A qué temperatura?

-Renunció el ministro de…
-Qué ministro?
-El del control de alguna cosa.
-Qué cosa?
-Maravillosa.
-De qué color?
-Pará de preguntar. Renunció el Ministro de Control del Pete. A partir de hoy los petes en la vía púbica no serán sancionados, eso sí, se recomienda el uso de barbijos!

Así son las cosas, la última frase sintetiza los sentimientos que me provocan los mensajes subliminales que nos queman el bocho.


Glosario argento/español:

Psicopatear: En una definición simple, podríamos decir que psicopatear es una forma coloquial para indicar un "abuso psicológico”. Eso creo, diga Rik!
Argento: Del gentilicio Argentino, del latín argentum guita.
Boludo: Argento idiota
Guita: Lo que tiene De Narváez. Mosca.
Mosca: Dinero
Choripan: Chorizo dentro del pan. Con chimichurri es más rico.
Chimichurri: Pasta base que los argentos le ponen a la carne.
Tinelazo: De Tinelli, empresario argento muy popular, de escaso nivel cerebral, de los que venden a los hijos por la audiencia-
Pendejo: Pelos del pubis y las ingles. Estúpido.
Garompa: Pene
Joda: Broma, joda, no rompan.
Pete: Sexo oral, también utilizado para fortalecer caries y mandíbula femenina.
Bocho: mente, cabeza. Lo que no se usa en los Tinelazos.
Pai, afasta de mim esse cálice! : Padre, aleja de mí ese cáliz y hazme un pete!
Estar en el Horno: Estar en desgracia.
No Rompan: No molesten, no hinchen las bolas.

Isabel Estercita Lew

miércoles, 24 de junio de 2009

Los ositos te quieren mucho, muchísimo y Son insoportables pero…



Vienen por el oro, vienen por el agua, vienen por nuestras tierras, ¿No podrían venir por los INSOPORTABLES SPAMMERS OSITOS?

Nos explotan los glaciares utilizando 370 litros de agua por segundo gastando el agua potable que 40 millones de personas beberían en 24 años, sumados a los 17 camiones de cianuro por mes que vuelcan en tierra y agua.

Me pregunto: NO PODRÍAN DALE UN POCO DE CIANURO A ESTOS OSITOS? Además para la destrucción de glaciares y montañas usan 200 camiones de explosivos mensuales, NO PODRÍAN USAR UNA DÉCIMA DE UN CAMIÓN DE EXPLOSIVOS PARA DARLE LA TETA A ESTOS OSITOS?

Les juro que estos ositos no respiran, no comen, no hociquean, no calientan las camas, las vaginas, no son mimosos, no son buenos ni malos, no son lindos, por cierto son bastante fieros.

Ya sabemos de los efectos nefastos del glifosato, ese que usan sin compasión los neolatifundistas sojeros para rosear sus cultivos, discapacitado personas, familias, poblaciones, provocando mal formaciones en las células embrionarias y consecuentemente la muerte. ¿NO PODRÍAN ECHARLE UN POCO DE AGROTÓXICOS A LOS OSITOS?

Podría hablar de la tala de la Impenetrable selva chaqueña, hogar ancestral de Tobas y Wichis, pueblos que se han alimentado históricamente de esta selva, y que hoy ya inexistente debido al desmonte excesivo y despojados de los recursos y dignidad mueren de hambre de la forma más horrenda.

ES SARCÁSTICO Y CRUEL LO QUE ESTOY PENSANDO, PERO ESTARÍA MUY MAL HACER UNA TALA DE OSITOS.

Me resulta muy difícil hablar sobre el dolor y la impotencia que siento y que muchos sienten al confirmar que la ganancia de corporaciones y hombres insaciables está por encima de la vida. Me resulta muy doloroso admitir la indiferencia de una gran mayoría de ciudadanos frente a tanta masacre, frente al embargo del futuro de nuestros hijos y demás descendientes. No tengo esa fortaleza, ni el valor que tantas veces deseé adjudicarme, el valor de salir a matar canallas.

Hoy usé los OSITOS ROMPEBOLAS y fieros que algunos se divierten distribuyendo ente los bloggers, que realmente me resultan molestos, sí, son muy molestos.
De todas formas no hacen daño, me irritan, bastante, pero no tienen nada que ver con lo que en realidad nos está matando, con lo que está matando el futuro, la vida.
Por todo esto quería decirles que:
Si recibes entre 2-4 ositos te quieren
Si recibes entre 4-8 ositos te quieren mucho
Si recibes entre 8-10 ositos te quieren muchísimo


Pero si pensás que todo lo otro debe ser detenido inmediatamente, buscá tu camino, tu forma, tu modo y hacelo.
Y ya que estamos, paren, PAREN CON LOS OSITOS!

Isabel Estercita Lew

viernes, 19 de junio de 2009

SOY IMPUNE PERO LE TENGO MIEDO A LAS CUCARACHAS


Ecuménicamente pagana
soy impúdica
soy impar
soy impartible
soy impenitente
soy impune

pero le tengo miedo a las cucarachas

hago la guerra y el amor al mismo tiempo
pero soy impune
entre el dicho y el hecho soy el trecho
pero soy impune
bebo la savia para ser sabia y me intoxico
soy inmune
soy impune

pero le tengo miedo a las cucarachas

junto papel picado para reciclar
y pilas recargables para ponérmelas

soy impresionantemente impune
soy majestuosamente impune
socialmente impune
eróticamente impune
religiosamente impune
sarcásticamente impune
graciosamente impune
amigablemente impune
vagabundamente impune
vaginalmente impune
mortalmente impune

pero le tengo miedo a las cucarachas.


Isabel Estercita Lew

viernes, 12 de junio de 2009

Cuando me caí del Mapa


En el momento en que me caí del mapa dejé sucumbir varios recuerdos, intento rescatarlos ahora, pero se me hace tarde para las otras cosas, sin embargo sé que las otras cosas necesitan de mi identidad completa o de al menos algunos recuerdos, aunque groseramente emparchados, para ser otras cosas. Lo que pasa es que cada vez que me sumerjo para recuperar alguno debo hacerle respiración boca a boca, entonces yo, fumadora convicta, me quedo sin aire.
Cuando me caí del mapa tenía una vida, casi cien canciones, varias pinturas y un amor eterno entonces. Salvé unas cuantas canciones, compuse otras cuantas, no volví a tocar los oleos y a mi amor eterno entonces lo hice punta de echarpe largo, me lo di vuelta al cuello y lo dejé colgado de mi espalda. Pero vino el verano, tardó bastantes años, es así cuando uno se cae del mapa, el verano viene cuando se le antoja, pero viene y te pinta los labios y vos lo besás como si fuera eterno entonces.


Me caí del mapa en el 76, aún no tenía 20 años. Rompieron mi puerta, mataron a mi perro, se chuparon a muchos amigos y compañeros. La vejaron a mi vieja. Se llevaron mis cuadros, mis utopías, hicieron mierda mis poesías y le apuntaron en la cabeza con un fusil a mi viejo, le gritaron cantá, decinos dónde está la subversiva!
Mis viejos no sabían cantar, o quizás sí, después de algunos vinos pero no era el caso. Advino un silencio mortal, pero el oro de las joyas de familia, les devolvió el quicio y la gula. Se llevaron todo, ropa y vajilla, tocadiscos, discos, las cartas de mi tía, mis lienzos, mis documentos, mis diarios, mis historias y hasta una caja vacía. Dijeron que esa puta, hablando de mí, la muerte merecía.

Yo de piernas abiertas, raspando nuestro feto, la muerte de nuestro ex futuro hijo nos salvó la vida. Vos y yo nunca más. NUNCA MÁS, NUNCA MÁS.
NUNCA MÁS ELLOS, eso pensamos, eso creímos pero aún están vivos.


Isabel Estercita Lew

sábado, 6 de junio de 2009

Obsesiones - LA GORDITA -


Oliverio me dijo: "Ya sé que estás desnuda, pero puedes mirarme con los ojos tranquilos. Los días nos enseñan que la fealdad no existe".
Tenés razón mi amigo le respondí, pero no soy fea, soy gorda.
Gorda o gordita, así me llamaban de niña cuando lo era, y así me siguieron llamando cuando crecí y dejé de serlo. Por lo que el gorda dejó de ser una condición para ser una definición, y tan incorporado lo llevo que creo que todos los espejos del mundo me hacen descuento.
El otro día después de vomitar un kilo de fideos con salsa boloñesa, blanca, rosé, y al pesto con mucho ajo, además de unos cuantos chorizos encebollados con ajíes picantes, pepinos, picles, panceta, y muchas frutillas con pimienta al medio día, además de tres docenas de churros con dulce de leche y crema pastelera por la tarde, deseé con toda mi alma que llegara ella...
Cuando la parca llegó, me fisgó desconcertada, y pensando en voz alta dijo: - Creo que me equivoqué de lugar, estoy buscando a una gorda y ésta es escuálida, temo que su esqueleto haga ruido ¿Me la llevo igual? No, mejor me voy silbando bajito, se me puede armar lío. ¡Me da pena esta flaca, parecía contenta de verme!
Y así se fue la parca, silbando bajito y yo perdí nuevamente la esperanza de que se llevaran definitivamente a la gorda, entonces decidí sacar provecho de mi condición y me inscribí en el "Concurso Latinoamericano de Belleza Rechoncha", porque al final de cuentas yo era una gordita linda.
Los organizadores se irritaron conmigo y me acusaron de discriminación y de burla a la clase obesa.
Mi existencia era cada día mas rancia, los gordos me rechazaban y yo repudiaba a los flacos de pura costumbre; me sentía como un subterráneo sobre la tierra, como lluvia seca; decidí entonces gastar todo el dinero que tenía...
En el supermercado compré provisiones como para un mes, con la única intención de consumirlas en un solo día, estaba retando a duelo a la parca y esta vez, si ella no lo hacía, lo haría sin su ayuda.
Preparé la mesa con la exquisitez de un encuentro de dos, y con comida para cien; era un menú internacional, con lo mejor de la comida española, francesa, china, alemana, e israelí. Adorné la mesa con flores y velas de colores, puse el disco de Puccini con Madame Butterfly y Turandot que me regaló papá cuando cumplí los veinte, y vestí lo más seductor que encontré en mi escaso guardarropa.
Cuando el ritual estaba preparado para sus fines, sonó el timbre.
- Es la parca, me dije eufórica. Se adelantó, pensé. Corrí hacia la puerta y le abrí emocionada.
Era mamá. Se sorprendió delante de los preparativos del festín.
- Qué pena, me dijo. No puedo quedarme, voy al cine con papá. Estás flaca gordita, cuidate, te traje un matambre. - ¿Comiste hoy?
- ¡No, mamá, ni pienso!


Isabel Estercita Lew

miércoles, 3 de junio de 2009

Actualizaciones, Actualizaciones se me actualizaron las actualizaciones!




Qué alegría!
Hace algunos días que con la ayuda de Rik lo estábamos intentando.
Gracias a él conseguí que se me actualicen los blogs que sigo, pero el mío no se actualizaba en el blog de todos los que me siguen.
Hasta que esta noche vino a visitarnos El Muerto, no se asusten, es el apodo de un amigo que es super tranqui, él mismo se puso ese apodo y aunque después de un tiempo se arrepintió, no hay caso, todos lo seguimos llamando así.
Mientras comíamos empanadas el Muerto me pregunta como va el blog y le contesto que todo bien, salvo el problemita de las actualizaciones. Dejame ver me dice mientras se chupa los dedos y se arremanga las mangas. Y con esa maña, pericia y velocidad que tienen los que nacieron con una compu debajo del brazo, se pone a teclear a mil por segundo, entra aquí, entra allá, minimiza, maximiza, va y viene… El Muerto revive en la compu y sobre todo cuando consigue lo que quiere.
Ya está me dijo y al ratito, Tomasuncafe, Cecy, Magah y Sil vienen a confirmarme que la ciber hazaña del Muerto.




Isabel Estercita Lew

sábado, 30 de mayo de 2009

QUIEN DA MÁS!



Carótidas congestionadas de ambición saturan y contaminan aún más los medios de comunicación contaminados.
La arteria principal, tronco del sistema sentimental que arranca del ventrículo izquierdo de la bomba de sentimientos y los lleva a todas las partes del cuerpo se ahorcó jugando a la ahorca.
Hay un gran desfile de proxenetas del futuro que nos expone abiertamente, al modo de gran revelación, las grandes tajadas que vienen a arrancarnos, el desfile sigue como una procesión hacia el remate del alma. Flashes se encienden y se apagan, voces cambian sus tonos, una paleta inmensa de mentiras. QUIEN DA MÁS?
Yo no doy más. Con la punta filosa de mi primer diente de leche, que vengo guardando para cuando me quede sin y la ciencia me lo sepa implantar, apunto en dirección a la pantalla. Un inmenso y agradable ruido a vidrios destrozados me confirma que mi primer diente de leche para algo sirvió.
Me tomo un trago, hago fondo, me tomo otro y hago fondo en el fondo de mi dolor.
Junto los vidrios, no tengo diarios para envolverlos, necesito papel, papel de mierda, papel de diario… Que mierda hago? No tengo diarios, pero tengo una gran colección de revistas del suplemento de cultura de la época en que aún me resultaban interesantes.
Sin vacilar agarro cualquiera, les saco el ganchito de metal, clip o lo que sea. No puedo evitar ver la foto de Cortazar, tiene una boina como la del Che. Dudo un instante, luego envuelvo los vidrios de la pantalla de mi ex tele… Las carótidas congestionadas de ambición, la arteria principal y mi primer diente de leche. Cierro el paquete, lo meto en una bolsa y salgo a la calle. No quiero volver a casa y mientras dejo la bolsa en la vereda pienso en para que lado disparar. Unos niños se lanzan sobre la bolsa. No hay comida aquí, solo vidrios, se van a lastimar, les grito. No se preocupe doña, estamos vacunados, tiene una moneda?
Les tiro mi cartera, mis llaves, mi segundo diente de leche y me echo a andar.

Isabel Estercita Lew

sábado, 23 de mayo de 2009

EL HACEDOR DE SUEÑOS


El hacedor de sueños soñaba
que un día podría hamacar todas las cunitas quietas
y cantar un arrorró definitivo
para que nunca quedase en el mundo, un niño sin arrorró.

El hacedor de sueños que tenía una barba muy larga,
quería hacer una magia con ella:
transformándola en una inmensa manta
que protegiese para siempre a los niños del frío.

El hacedor de sueños se perdía entre las miradas de los niños
entraba por sus ojos
y los miraba como nadie era capaz
y cuando un niño lloraba el hacedor de sueños lloraba como un niño

El hacedor de sueños deseaba tener miles de brazos...
El hacedor de sueños, soñó una gran fiesta
dónde todos los huérfanos de amor
ganaban sus sueños de amor
El hacedor de sueños, soñaba con que un día
toda la gente soñase
con ser un hacedor de sueños.


Isabel Estercita Lew

lunes, 18 de mayo de 2009

GRACIAS POR EL FUEGO!


Mi querido Mario, te veré a la izquierda del roble, cuando la lluvia caiga sobre el botánico, ahora que ya le dimos alcance a la verdad y el océano es por fin el océano… Te quiero por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo porque sos pueblo te quiero.
Sabré, no lo dudes poeta, en que estrella encontrarte, ahora que me abrazo a tus ausencias que asisten y me asisten con mi rostro de vos. Las paredes se van queda la noche, las nostalgias se van, no queda nada, ya mi rostro de vos cierra los ojos y es una soledad tan desolada.
No te digo adiós porque estás en mí, espero que hayas conseguido el Tiempo sin Tiempo que necesitabas para chapotear unas horas en la vida y para investigar por qué estabas triste y acostumbrarte a tu esqueleto antiguo para estar al día, para estar a la noche, tiempo sin recato y sin reloj…


Salvo un par de frases, todo el resto son fragmentos de los poemas de Mario Benedetti que adapté a mi antojo.


Brindo por vos, Mario, con tu maravilla!

Maravilla


Vamos mengana a usar la maravilla

esa vislumbre que no tiene dueño

afila tu delirio / arma tu sueño

en tanto yo te espero en la otra orilla

si somos lo mejor de los peores

gastemos nuestro poco albedrío

recupera tu cuerpo / hacelo mío

que yo lo aceptare de mil amores

y ya que estamos todos en capilla

y dondequiera el mundo se equivoca

aprendamos la vida boca a boca

y usemos de una vez la maravilla.


Mario Benedetti

domingo, 17 de mayo de 2009

2002 - CULPA Y MIEDO


Corría el 2002, Buenos Aires y toda la república estaban descontrolados. Para los míticos revolucionarios se trataba del mayor levantamiento popular que podían recordar, para los incrédulos ex revolucionarios, una tocada de culo o de bolsillo en la clase media.
De todas formas el orden normal de las cosas y de la ciudad se había transformado y parecía crecer un deseo unánime de cambio radical. Por primera ves se juntaban en un solo grito afortunados y desafortunados, saciados y muertos de hambre, luchadores y no tanto, Adidas y alpargatas, cabecitas de mierda y blancos reaccionarios entre otras subjetividades.

Desde los primeros cacerolazos en mi barrio me había hecho muy amiga y compañera de Gonzalo Ibáñez. Íbamos juntos a todas las marchas, me pasaba a buscar para ir a las reuniones, hacíamos panfletos y carteles juntos, nos pasábamos horas en la desaparecida pizzería Imperio discutiendo y maquinando las acciones que debíamos llevar adelante.

No estoy borracho me dijo Gonzalo una noche en Imperio, apenas desahuciado y repentinamente me encajó un asfixiante beso en la boca. Tardé en reaccionar y lo hice torpemente preguntándole que carajo le pasaba, que éramos amigos, compañeros, etc. y tal. No me respondió, me miró a los ojos y luego me dijo vamos. Me dejó en la puerta de casa sin pronunciar palabra.
No, no pude dormir, ese beso robado me quedó latiendo en los labios. Rebobiné todo lo vivido desde el día que nos conocimos. Nunca había pensado en Gonzalo como algo más que un amigo y compañero de lucha en la que creímos nos llevaría a una nueva construcción. Me gustaba estar con él como habíamos estado hasta aquel beso, deseaba que todo siguiera igual, pero eso era imposible. Todo cambia, para bien de unos, para mal de otros, todo cambia, de eso se trataba lo que estábamos viviendo por aquellos días. De eso se trata la vida.
Mientras el sol comenzaba a filtrarse por la ventana de mi cuarto iba prevaleciendo un sentimiento de no querer dejar de estar al lado de Gonzalo, y otro, muy breve aunque vital al que no le di la importancia suficiente.
Eran las 2 de la tarde, Gonzalo aún no me había llamado, podía hacerlo yo, pero que le diría? No podía pensar en nada que no fuera Gonzalo Ibáñez, y eso no estaba bien, el bien social debe prevalecer sobre los intereses personales, me decía. De pronto los sentimientos más perjudiciales a la salud de cualquier ser humano y especialmente de aquel que pretende cambiar esta sociedad de mierda se me hicieron presentes, la culpa y el miedo, el miedo y la culpa, la dupla nefasta que rige cada movimientos de una sociedad que eyacula muerte.
Sentía miedo de perderlo, culpa de responder a sus deseos.
Finalmente lo llamé, nos encontramos, Gonzalo me dijo todo lo que sentía, yo no le dije nada, simplemente le encajé un beso, nos emborrachamos y le dí más besos, nos emborrachamos e hicimos el amor, él con mucha culpa, sabía que yo no lo amaba, yo con mucho miedo, no quería perderlo.
En una de las marchas que iniciamos en puente Pueyrredón, tras los asesinatos de Kostequi y Santillán, sentí que todo era una mierda, que los milicos hijos de puta, que éramos unos pendejos ideológicos, que todo estaba mal, que hacían con nosotros lo que se les antojaba y que yo ya debería saberlo, no era mi primera batalla. Aquel día mi bronca superaba todo, aquel día mientras yo lloraba de dolor, rabia e impotencia por esos asesinatos y todos los que recordaba, le dí una soberana patada en el culo a la culpa y al miedo, grité Maxi y Darío nunca más, nunca más, presentes...
Gonzalo me abrazó tiernamente y cuando me estaba por besar le dije, no, no te quiero, dejame en paz.

Mi historia con Gonzalo se acabó en ese momento, la otra sigue, hoy con bajo perfil, los blancos progre o reaccionarios en su lugar, los cabecitas negras en el suyo. Se acabó el delirio a corto plazo.
Mi lucha contra el miedo y la culpa también continúan, espero que no me fallen los ovarios, o por lo menos que mis colchones y sábanas no se manchen nunca más de espermas de culpas y miedos.


Isabel Estercita Lew

sábado, 9 de mayo de 2009

SER TUYA




...ser tu caballo salvaje y que me montes a pelo
cabalgarnos aprendiendo a no caernos de este vuelo
quiero ser tus noches, tu sudor, tu sonrisa, tu espanto
ser tu dueña y tu esclava, tu loca, tu bronca, tu amada
tu concha, tu espada, nuestras pieles pegadas,
tu ruta, tu gruta, tu puta.
tu comida preferida, y vos mi tatuaje angelical,
demente, crucial
ser y danzar en tu cuerpo hecha bailarina
que salta, se transforma, se alucina, se ilumina
agarrarte, refregarte, deshacerte y hacernos
en noches y días sempiternos de siempre tiernos
y cuando los músculos exhaustos
ser tu control remoto inmolado, tu tele fuera de sintonía
ser la músicas preferidas de tu oído sordo
y que seas mi tordo, cuando la locura me duele
y que me sanes, sana, sana culito de rana
si no sana hoy que siga la farra!
ser juntos la manzana mordida, la herejía
la moral perdida, la trasgresión
sin perder la ternura jamás
toda la pasión
vos y yo!

Isabel Estercita Lew

sábado, 2 de mayo de 2009

Hijos del Beso


Abrieron los tubos de ensayo sacudieron el virus por las calles y modificando patológicamente el mecanismo celular. Hubo alteraciones íntimas del protoplasma, núcleos, cromosomas, membranas…
Infectaron a la gente e prohibieron los besos.
Algunos rebeldes lo hacían a escondidas, pero luego el detector de besos salía escaneando casa por casa, beso por beso detectando a los insurgentes.
Los que fueron detectados, en un juicio arbitrario, sin derecho a réplica o defensa, eran condenados a nunca más besar o a consumir el virus hasta el fatal contagio y sin derecho a cura.

En esto de sobreponer la ganancia a la vida no siempre el ejecutante es inteligente.
En algo la cúpula planeadora de la estrategia había tenido un imperdonable error de cálculos. Cuando lanzaron al mercado el antídoto, prácticamente no había consumidores para el mismo, pues muchos podrían haber sobrevivido a la enfermedad, pero la mayoría de los hombres y mujeres no sobrevivieron a la falta de besos.

Dicen que algunos insurgentes se protegieron en la mayor selva del mundo, donde las autoridades dueñas de todos los virus y de todo, no se animaron a entrar para no ser picados por un mosquito dengoso, que aunque era también producto de abrir las compuertas de sus tubos de ensayo se reproducía en zonas de bajo o nulo consumo, y esto los llevó a tanta pérdida que ni les importó promover las ventas del antídoto.
La cuestión es que estos empresarios se morían de miedo del dengoso mosquito, no creían en su propio antídoto ya nunca lo habían probado, y ni por dinero se les ocurría entrar a esa zona selvática.

Finalmente los dueños de los tubos de ensayos no murieron por falta de besos, murieron por falta de lucros.

Los insurgentes lucharon contra el virus, defendieron el beso con sus propias vidas, besaron sin parar al ritmo de la respiración. Así sobrevivieron.
De ellos nació una raza nueva, fueron llamados Hijos del Beso.


Isabel Estercita Lew

domingo, 26 de abril de 2009

Paula Blues



Supe que Paula me pertenecía, desde el instante en que la descubrí en el Bar de las Brujas donde yo tocaba. Su dueño, el Polaco, me pagaba cien por noche y la noche terminaba de mañana; con o sin gente yo tenía que seguir tocando. Siempre hay trasnochadores que al escuchar la música pueden entrar por una copa más. Decía el Polaco.
Aquella noche mis manos y mi voz interpretaban blues para nadie. Los últimos y pocos clientes ya se habían ido, cuando de pronto el brillo insólito de Paula y ése perfume a sexo feroz, tiraron a la mierda mi desidia, y el blues mecánico que hasta ese momento interpretaba se lanzó por diapasón y cuerdas como una euforia musical. Ahora cómplice de mis manos, dejé que me arrastrara por las delirantes cadencias.
Súbitamente los trasnochadores fueron llegando hasta llenar el bar. El Polaco, aprovechando el desenlace, se encargó de servir el peor de sus whiskys al precio del mejor de los importados.
Después de varias horas de tocar sin pausa, mis manos se acalambraron y mi voz se esfumó. Enfundé la guitarra y salí de ahí arrastrando a Paula conmigo.
Desbordado de pasión la llevé hasta mi guarida sin su consentimiento. Una vez dentro la até a una silla y la amordacé; trabé puertas y ventanas cubriéndolas con frazadas para aplacar el sonido.
No quería lastimarla, era lo mejor que me había pasado desde mi letargo creativo, cuando comencé a deambular por todos los bares y buracos mugrientos de la ciudad hasta caer en el Bar de las Brujas.
Pero ahora la tenía a Paula, que era linda así porque sí. Mi hada y mi oda. En aquel momento decidí que no abriría la puerta hasta que estuviera seguro de que se quedaría conmigo para siempre.
Los días pasaron, y de tanto componerla y descomponerla agoté todas las partituras que tenía; pasé a escribir nuestra música en las paredes y en el piso.
El día en que comencé a sentirme débil, tuve que esforzarme muchísimo para sostener la guitarra, aunque continué acariciando a Paula con la intensidad del primer día.
Creyendo que ella entendía y aceptaba mi ofrenda de amor, que ya estaba decidida a quedarse conmigo, tuve la infeliz idea de desatarla.
Quizá la debilidad me confundió e ignoré que aún no era el momento.
Paula comenzó a correr enloquecida por todo el cuarto. Creo que estaba buscando una salida, por lo que se golpeaba contra cristales y paredes como un bicho hambriento de claridad. Apagué las luces suponiendo que de esa manera se calmaría.
De repente de la guitarra comenzaron a salir sonidos estridentes, eran como resortes enloquecidos que bombardeaban la habitación. Luego hubo una tregua de calma: Contuve mi respiración y agudicé todos mis sentidos. El silencio persistía, y la incertidumbre de ese silencio me aterrorizó.
Al encender la luz la vi estrangulada entre las cuerdas de mi guitarra; inédita y muerta, su mirada espectro fija en mí.
Estaba apasionado por Paula Blues; aunque inconclusa, fue mi mejor y mi última composición. Murió sin que pudiera interpretarla.


Isabel Estercita Lew