
Esta fecha inevitablemente me narcotiza de tristeza, no fueron apenas 30.000 desaparecidos, toneladas de exiliados, muchos de los cuales nunca volvieron y otros muchos aún buscando nuestra identidad, una generación destrozada, una gran hoguera de San Milico prendiéndole fuego a los temerosos cerebros, una venta de patria al menor postor y una siembra de miseria tan fértil y promiscua que hasta hoy, y mucho más, hemos de comer de la cosecha.
Individualismos y egoísmos y otros ismos danzan su ritmo de moda, una moda asquerosa que no ve, no escucha, no huele, no toca, no le siente el gusto al sabor pues antes de saber ya quiere saborear otra cosa.
Pero por suerte no todas son pálidas, un amigo del alma hace poco me dijo que hay un río subterráneo que crece, crece y no se contamina, va naciendo y creciendo en otro orden, no pelea contra el poder, no quiere tomar su lugar, simplemente está construyendo al margen sin hacer caso de los riachuelos para siempre contaminados. Yo hace un tiempo seguí esa corriente de río, será por eso que aún río y no se me murió la risa.
Isabel Estercita Lew
Individualismos y egoísmos y otros ismos danzan su ritmo de moda, una moda asquerosa que no ve, no escucha, no huele, no toca, no le siente el gusto al sabor pues antes de saber ya quiere saborear otra cosa.
Pero por suerte no todas son pálidas, un amigo del alma hace poco me dijo que hay un río subterráneo que crece, crece y no se contamina, va naciendo y creciendo en otro orden, no pelea contra el poder, no quiere tomar su lugar, simplemente está construyendo al margen sin hacer caso de los riachuelos para siempre contaminados. Yo hace un tiempo seguí esa corriente de río, será por eso que aún río y no se me murió la risa.
Isabel Estercita Lew











































