domingo, 19 de abril de 2009

LLUVIA DE PAJAROS




"La famosa cantante de óperas Susana Marchi incendia su casa. Su amante Jack Cartola, muere en la tragedia".

Se conocieron en el Teatro Colón el día de "La lluvia de alas"; día totalmente extraño, al que ni científicos, ni curanderos le encontraron explicación.
La lluvia de alas, fue una tormenta de pájaros que sacudió a Buenos Aires durante un día. Millares de pájaros invadieron la ciudad enloquecidos. Se estrellaban contra cristales, paredes y puertas, desvalidos del don del poso. Las personas se protegían con todo lo que tuviesen a mano, o con las propias manos. Al estrellarse los cuerpos de las aves caían, aunque las alas continuaban volando.
El atardecer sorprendió a la ciudad con un cielo alado, de colores tan variado como lo era el plumaje de todas las aves del mundo.
Los pájaros atravesaron los vidrios del Teatro Colón y uno de ellos entró en la boca de Susana Marchi, una mujer obesa y aprisionada en su propio cuerpo que ahora estático no reaccionaba. Impedida de expulsar al pájaro, se asfixiaba.
Jack la vio, corrió hacia ella y practicando una maniobra tenaz y certera, extrajo el pájaro de su boca, devolviéndole el aliento. Jack acabada de realizar el primer acto heroico de su vida, aunque irónicamente había salvado a su verdugo.
Se enlazaron en un vértigo inusitado, como si sus almas hubieran vagado por los mundos desde tiempos primitivos a la espera de este encuentro.

Pese a sus treinta años, Susana Marchi descubría por primera vez el placer del amor. Había vivido empacada en un baúl de emociones contenidas, y ahora, entre plumas y alas, su cuerpo flotaba junto al de él.

El bohemio Jack era un personaje promiscuo de La Belle Époque. Jugaba, bebía y fumaba demasiado. Había participado de las orgías más excéntricas, con todo, en sus cincuenta años de excesos, jamás conoció el amor.
Bañados de plumas, corrieron de alas dadas hasta la casa de Jack; allí permanecieron durante cinco días y cinco noches, alimentándose de ellos.
Cuando la cantante retornó al teatro, deslumbró a los integrantes de la orquesta con la rara belleza que la envolvía. Frente a millares de espectadores ansiosos, la figura solemne de Susana Marchi se dirigió hacia el centro del palco. Los violines y violonchelos tocaron la armoniosa introducción. Su diafragma se abrió transportando el aire hacia sus cuerdas insuperables, su boca dibujando una “O” pronunciada, se dispuso a emitir la nota aguda de Signor ascolta.
Un silencio pavoroso invadió el espacio, su boca se movía callada, sin canto. Susana Marchi había perdido la voz.

En el desorden de la cama ella lo devoraba. Aquella noche supo que debía pagarle a los dioses el precio de su pasión, y si de eso se trataba, lo aprovecharía hasta el desmayo.
La intensidad amaneció sin vida, las plumas se fueron quemando junto con su amor.
Susana Marchi recuperó su voz, pero nunca más se atrevió a volar.


Isabel Estercita Lew

domingo, 12 de abril de 2009

El Plagiador Profesional de Lunas


Ella había olvidado inscribir en el Registrado de Momentos Sublimes a su luna llena auspiciosa de agosto que le brillaba el rostro, las extremidades y todos sus órganos durante toda una noche y un día.
Pronto se enteró que un plagiador profesional de lunas y otros astros necesarios se la había quitado y la había registrado a su nombre. Hizo la denuncia ante el primer juzgado de lunas llenas que encontró, le pidieron que llenara varios formularios y que trajera dos testigos lunáticos y que aguardara hasta ser llamada.
Pasaron varios cielos y ninguna luna hasta que se cansó de esperar, entonces decidió ir atrás del plagiador y obligarlo de algún modo a que le devolviera su luna llena de agosto.
En el mercado negro de astros, interrogó sutilmente a algunos vendedores, astrónomos y mistagogos sin éxito. Después de varios días, a su desaforada esperanza de encontrarlo le siguió, como era de esperarse, una depresión excesiva, hasta llegó a creer que la luna llena de agosto había sido una invención de la astronomía que por no descubrir nada nuevo bajo el cielo se habían inventado aquella hermosa luna llena de agosto.
A punto de desistir y como ocurre en las historias más gratificantes, golpeó su puerta un exótico vendedor del mercado negro de astros con cara de meteorito. Este le informó donde encontrar al plagiador de lunas y otros astros necesarios. Agradeciendo la información, ella le entregó un par de estrellas fugaces que se habían fugada en ella.
Cuando estaba lista para enfrentarlo, otro agosto de luna llena le brilló tanto el rostro, las extremidades y todos sus órganos durante toda una noche y un día, que se olvidó por completo del plagiador.

El plagiador profesional de lunas y otros astros necesarios desapareció un día de la faz de la tierra y de la faz de la luna. Dicen que había cambiado de ramo, que había entrado en el negocio de los eclipses, perlas de Baily y otros fenómenos, dicen que lo vieron por última vez discutiendo con un vendedor del mercado negro de astros que dispara estrellas fugaces por sus ojos. Otros cuentan que lo vieron ebrio tirado en un callejón maldiciendo a la luna. También dicen que fue atacado mortalmente por la Osa Mayor, o que se congeló en el círculo polar cuando intentaba registrar sol de la medianoche.

Isabel Estercita Lew

viernes, 10 de abril de 2009

Ganas


Soy los sacudones
las tiendas vacías
un alma poeta sin poesía
soy esas trizas de mí y de veras
sedienta de rasguñar emblemas
de dar vuelta este mundo
de confrontar la desesperanza
Soy estas ganas de mí
que transgrede las tradiciones
que se caga en opiniones.
frecuentemente poeta
frecuentemente erizada
soy estas ganas de dar vuelta la vida.
Soy sin miedo de ser feliz
adicta a contravenciones
sometida a las emociones
Soy todopoderosa, insegura.
víctima y victimario,
onanista, déspota, despojada
bien cogida o mal amada
acepto mis contradicciones
mis adicciones,
mi lucha de luchas
mis ganas de mí.


Isabel Estercita Lew

lunes, 6 de abril de 2009

Subte B - Ficciones Reales


Subte B, 12h30min. Estación Medrano. Asiento chino color bordó.
Mis rodillas se aflojan y dejan caer estampitas, lapiceras, guías, figuritas.
La música es de Fito, lo escucho, lo miro, lo miro y él mira mi vestido estúpidamente floreado y yo miro sus ojos amor almendrados y su cabello desteñido, lago y rizado, tal cual mamá detesta, tal cual me fascina.
Descubrió que lo miraba y comenzó a mirarme.
Saco el libro de mi cartera. Leo sin anteojos, el libro está al revés. Casi llegando a Callao, el vagón da un galope en falso, el Sol salta de su guitarra.
Perdí la estación...... Él sigue cantando o no, ya no lo escucho, estamos volviendo, ya no sé dónde tenía que bajar.
Abro doscientas veces mi libro al revés, ahora no hay más fuga. Es la terminal Chacarita. No tengo idea de lo que hago aquí.
Él ya no canta, se le rompió el Sol y a mí se me rompieron las certezas. Un amigo me había recomendado visitar la tumba de Carlitos.
Una de la tarde, guitarra de cinco cuerdas, yo, él y la desesperación de quien sabe...
Se llama Fernando, acabó de decírmelo. No creo en sacrilegios. Hay muchos adornos y también adornos espejos, corazones de colectiveros con frases hechas... El reflejo de mi rostro está extraño, también el suyo... más que junto, sobre el mío.
Besos desesperados sobre la tumba de Carlitos. Y él que de tangos no sabía nada...
Y de besos? Lo estoy besando. Y de toques? Lo estoy tocando.
Los cementerios tienen espacios vacíos muy vacíos, llenos de nombres y sin gente viva.
Hacer el amor en un cementerio no es sacrilegio diría una amiga, pero queda mal. A mí me da lo mismo, o no me da nada. Estoy haciendo el amor con Fernando y se le cae una mecha enrulada sobre mi cara y su guitarra en el piso hecha mierda y yo estoy viva, no lo soporto, lo vivo... Entrando y saliendo. Entando y no saliendo. Ya no hay nada que me ayude a vivir, ni los libros, nada me ayuda... Él entra y sale, yo lo aspiro y lo expulso, yo siento y siento. Nada me ayuda a vivir porque simplemente me siento viva.

Isabel Estercita Lew

miércoles, 1 de abril de 2009

Decime


No te ahogues en un vaso de agua, ahogate en vodka, en cachaça, pero ahogate de una vez, ahogate de verdad, no me vengas con el cuento, no le cantes a Gardel que ya está muerto, no me vengas con el loco berretín, que yo ya volé y no vine, que estoy hasta el cuello y hasta la vida por vos y con vos y sin voz por maldecirte!
Cantame una novedad, decime que no es verdad que bailar conmigo es más que el cielo, porque yo de tanto amor me estoy muriendo y por ver tus ojos muero, que más da. Decime que es verdad, que me mordiste el cuore, que sos un fanfarrón bailándome este tango como un dios, decime que me querés, que sin mí ya no podés bailar un tango sin que te ahogues.


Isabel Estercita Lew

viernes, 27 de marzo de 2009

La Niña Que Quería Aprender A Besar


La niña que quería aprender a besar aprendió a fuerza de labios y de latidos, tuvo una perra, un tío violador al que expuso a la intemperie y al que le amputaron el órgano gracias a una maldición. También tuvo muñecos de maderas que se construían mientras soñaba y que le llenaban de besos sus pesadillas en las noches malas.
Hubo una vez una niña que aprendió a crecer sin perder la ternura, no lo conocía al Che pero en aquella época la ternura era el plato principal, después sui generis, el Nano y adiós con dios o sin dios.
La maldad no existe, gritaba la niña y si lo gritaba es porque ya la conocía, era un jarabe raro que debía beber aunque no quería.
Hubo una vez una niña que se rebeló, el jarabe no tomó y se fue por las ramas, le dolió el dolor, el rancho pobre, la vacuna no dada, la explotación, la raza primera muerta en manos de cerdos invasores, le dolió el dolor en la basura y el niño en la basura y el pizarrón solito, y el gordo regordito y el flaco enflaqueciendo y de la tierra el angurriento, y los curas como el tío enguascando pendejos y los rabinos como ese tío degenerados, cerdos y viejos.
Dicen que dicen los que se dicen buenos, que por eso esa niña se volvió mala, y que algo habrá hecho, y que el falcon verde un día le fue a calmar el deseo loco de besar la vida… llegaron tarde, pues, la niña ya estaba besando la vida en otra parte.


Isabel Estercita Lew

martes, 24 de marzo de 2009

24 de marzo No se me murió la risa


Esta fecha inevitablemente me narcotiza de tristeza, no fueron apenas 30.000 desaparecidos, toneladas de exiliados, muchos de los cuales nunca volvieron y otros muchos aún buscando nuestra identidad, una generación destrozada, una gran hoguera de San Milico prendiéndole fuego a los temerosos cerebros, una venta de patria al menor postor y una siembra de miseria tan fértil y promiscua que hasta hoy, y mucho más, hemos de comer de la cosecha.
Individualismos y egoísmos y otros ismos danzan su ritmo de moda, una moda asquerosa que no ve, no escucha, no huele, no toca, no le siente el gusto al sabor pues antes de saber ya quiere saborear otra cosa.
Pero por suerte no todas son pálidas, un amigo del alma hace poco me dijo que hay un río subterráneo que crece, crece y no se contamina, va naciendo y creciendo en otro orden, no pelea contra el poder, no quiere tomar su lugar, simplemente está construyendo al margen sin hacer caso de los riachuelos para siempre contaminados. Yo hace un tiempo seguí esa corriente de río, será por eso que aún río y no se me murió la risa.

Isabel Estercita Lew

viernes, 20 de marzo de 2009

Mi Samba Tango


La Escola de Samba Vai Vai está por cumplir sus 80 años, fue allí donde di mis primeros pasos, donde me llené de ritmos y amores, donde seguiré sambando cada vez que vuelva a mi otra patria, pues sambando y amando quiero vivir y seguir sambando cuando me despida para siempre de mis pies.
La catedral de Almagro, es un galpón extraordinario, antiguamente un semillero, allí entre cachivaches y reliquias, di mis primeros pasos de tango haciendo ochos, pivot, cruce atrás, cruce adelante, rebotes y aperturas… Así empecé y puedo mirar su pecho, seguir su compás y milonguear agarrada de su cuello. Así quiero vivir y ser una Estercita Milonguera hasta que se apague la última vela y después.


Siempre fui extremadamente radical, paso del tango al samba en dos compases y un bamboleo. Hace poco encontré un pecho reo, bien dispuesto, piel besable, boca amable, negro como mi corazón, quizás un poco atorrante. Ya hicimos el amor, discutimos mi ideología libertaria y sus hábitos proxenetas y lúmpenes, pero solo llegamos nuevamente a la cama por lo que decidimos no más discutir. Como deportista extrema de la danza decidí enseñarle a bailar samba y aunque el me acusó de terrorista de la danza yo igual le hago unos pasitos y el amor y creo que nos vamos entendiendo. Sí.

Isabel Estercita Lew

jueves, 19 de marzo de 2009

GUERRA DE LOS SESOS


Silvio decía que lo de sufrir, y además sufrir por amor, era una característica de mujer.
Cristina ya pensaba que Silvio era un hipócrita, un egocéntrico y sobre todo insensible, además de ser insensato y mal parido.
Pero como ya lo dijo alguno de quien no recuerdo ni bien ni mal su nombre: "El amor mueve montañas y fronteras".
Así fue que Cristina atravesó todos los mares del sur y del norte, el Mediterráneo, el Cantábrico y el Índico, para luego casi ahogarse en la piscina del Sheraton Asunción.
No fue sin querer, fue por amor, pero como ya dijo algún otro de quien tampoco recuerdo el nombre: "Yerba mala nunca muere". Cristina sobrevivió.
- Silvio, yo no puedo vivir sin vos.
- Silvio, yo no puedo vivir con vos... en la misma casa, bajo el mismo techo... Bueno, me sacrifico; y lo pintamos a cuatro manos, de dos colores, blanco y negro. - ¿Qué te parece?
- ¡Horrible! Las mujeres son incoherentes. ¿Por qué una mujer debe creer en el amor más de lo necesario, si lo necesario es tan relativo y por otro lado, tan absoluto?
Cristina llora y ríe al mismo tiempo, mientras Silvio ríe y llora, sin que nadie note la mínima diferencia.
- ¿Que querés de mi Cris?
- Tu piel, tu amor, tu atención permanente 24 horas por día, tus codos, tu sangre, tus ojos...
- ¿Para que querés mis codos?
- Por las dudas me duelan los míos.
- ¿Tanto te cuesta hablar en serio Cris? ¡Las mujeres son rejodidas!
- Los hombres son tan espesos, tan lógicos, tan ilógicos, tan rústicos, tan hermosos, tan sensuales...
- Las mujeres mucho más...
- ¿Qué te parece?
- ¿Qué te parece?
Los dos rieron al mismo tiempo y se invitaron a decidir el destino de ambos, por el momento, en un aposento de dos plazas con música ambiental.

Isabel Estercita Lew

domingo, 15 de marzo de 2009

Comer Sonidos


Para mi hijita Lulü,
llena de sonidos que no escucha

Sentir sonidos
comer sonidos
respirar sonidos
palpitar sonidos
mirar el sonido
agudizar sonidos
sonido aviso, sonido temor, sonido alarma

sonidos que entran se zambullen caracolan,
coclean martillan, rebotan, rebotan
aturden, confunden, desorientan
se deforman, se retuercen, se distorsionan,
te dañan.

sonidos aplastados desbaratados, destrozados, deshechos…
sonidos paralizados inmóviles inertes estériles

sonidos de manos,
sonidos de señas
sonidos de gestos, de muecas,
actitudes

labios quietos
sonido silencio
inhóspito, desierto, desolado, vacío
sin susurros sin risas
sin cadencia sin canción

sonido en tu mirada
sonidos de labios
labios en movimiento, labios exagerados,
labios danzantes, labios cómplices,
cabales solidarios,
labios sin bigotes

silencioso sonidos
bilingüe amado

colores difusos
MIS MANOS
mis fusas mis musos
mis usos mis ruidos mis gritos
lágrima,
silencioso ruido del latido
del susurro
del sonido del gemido.”


Isabel Estercita Lew

sábado, 14 de marzo de 2009

Quien puso el huevo, Pena de muerte?


Yo le daría pena de muerte a la muerte y pena sin pena de vida a la vida.
No confiaría en los verdugos mediáticos, ni en los verdugos cotidianos, los que matan de hambre, los que matan de desidia envenenando a la tierra, los que se apropian de vidas prostituyéndola.
Yo le daría pena de muerte a las palabras banales, televisivas, mediática y poderosamente asesinas. Yo le daría la pena de muerte a la indiferencia, a la xenofobia, al pesticida, a la homofobia, al homicidio y otros cuantos de todos estos, pero nunca a quienes aportan este tipo de adjetivo, pues todos uno que otro solemos cargarlos.
Pero nadie dejaría de xenofobiar, homofobiar, y tantas otras hiervas porque están condenadas a muerte, ¿O sí?
Que tema de mierda, y mierda me suena a lo que todos movemos, y nos limpiamos y no nos hacemos cargo.
No quiero que elijan mi muerte ni la tuya, no quiero dormir entre adoquines ni espadachines. Yo no decidí la muerte de las niñas de Jujuy por aborto, ni las de Chaco por hambre, ni las de donde sea por la indiferencia que sea, apenas ayudé con mi indiferencia a su pena de muerte, apenas no hice nada, eso es ser cómplice? No me dí cuenta… mirá estoy comiendo un choripán en la costanera y no le hago mal a nadie, pero vienen los pibe chorros, vos sabés, y nos afanan todo.
No lo sé, soy un pibe chorro porque me afanaron, me culearon, me dijeron, me mintieron, me usaron, me condenaron y me largaron desnudo, sin escuela, sin nada …


Isabel Estercita Lew

domingo, 8 de marzo de 2009

Dos años sin ella


Hay que luchar por cada bocanada de aire y mandar a la muerte al carajo, le dije copiando una frase del diario del Che, pero L ya estaba muerta antes de enfermarse, L ya estaba muerta cuando se enfermó y se enfermó porque se sentía muerta. Todos le hicimos respiración boca a boca, pero ella cerraba la boca y no se dejaba respirar.
¿Para que carajo pariste? Le pregunté. ¿Para dejar a tus hijos guachos? Le seguí preguntando, pero ella se sentía muy mal, mucha morfina, yo sabía, pero L además de moribunda era médica, y de las peores, nunca supo tratarse, se trataba muy mal.
Para mí fue una maestra cuando la conocí, me enseñó a fumar porros, a transgredir, a mirar un miembro con los ojos y con la boca, me enseñó que acabar no es tener que pedir perdón a ningún monasterio. Hoy disfruto, agradezco y gozo de casi todas sus enseñanzas.
Así era ella cuando aún amaba la vida, transgresora, libre, apasionada y en varias guardias de hospitales aún deben recordar sus memorables acabadas. Pero la doctora L no tenía carga para si misma y se disparó un cáncer y no quiso mandar a la muerte al carajo, por eso la odio de tanto quererla.

Dos años sin vos, turra, te quiero suicida.


Isabel Estercita Lew

viernes, 6 de marzo de 2009

Guitarra mía


Como animales de espejo parten los acordes disonantes hacia otra guitarra que no es más la mía, se caen las notas, las voy recogiendo, las quiero pegar, las pego y se vuelven a caer, y ahora mi guitarra es una huacha empalidecida, parece vomitar notas, no se las traga y me ahoga la melodía, pero cuando le estoy por abrir un tajo en el medio del diapasón me sonríe arpegiante y me dice no, pará que ya voy. ..
No tengo tiempo hermana, esta música es cenicienta, a las doce se me esfuma, desaparece y nunca más, vendrán otras pero esta que me pierdo por tu culpa, desgraciada, nunca más.
Vamos que es marzo del siglo suicida, la mejor madera ya era, ahora es palo de escoba, nunca más podrán hacer una talla como la tuya, un cuerpo tan harmonioso, y ese sonido que te arranco como cuando eras de Cacho Tirao. Me está ardiendo el pentagrama de la vida, necesito nuestras melodías, mi guitarra.

Isabel Estercita Lew

martes, 3 de marzo de 2009

La glándula de la Bronca




La glándula de la bronca no se me dispara todo el tiempo, en realidad cada vez menos, la bronca y todos sus derivados son perjudiciales, hacen mal a la salud y no hace falta hacerle mal a la salud, los propios genes o la vida se encargan de eso. Sin embargo a veces no me alcanza la gula contra mis uñas para tragarme la bronca, ni mis inciensos, ni mi superconcentración en pensamientos positivos. Tampoco me alcanza apagar la tele, la radio, el diario, porque acabo leyendo los medios alternativos, y entonces me pongo tensa, me pongo propensa a la bronca. Ya fui atrás, ya hice de todo apoyando lo que sea contra la injusticia, lo sigo haciendo aunque no de un modo tan apasionado.
Siempre siento que todo lo que se institucionaliza acaba haciéndose mierda de alguna forma.
Por aquí no institucionalizaron las drogas, ni el aborto, ni el libre pensamiento, de alguna otra forma le quitaría dinero al poder. Aunque así sea el poder no es algo a lo que aspiro, en realidad apenas aspiro a un mundo mejor, sin ganas de sentir bronca, sin ganas de esquemas, aunque no pueda dejar de sentir bronca de cosas que me entero aunque no prenda la tele. De todos modos todo es parcial, una mujer mediática despotricó contra los derechos humanos, se trató de una reacción, será por eso reaccionaria?
Si me dejara llevar por la bronca, le daría un par de piñas, pero mi glándula no se me dispara todo el tiempo porque entonces la bronca y todos sus derivados no se acabarían nunca.




Isabel Estercita Lew

viernes, 27 de febrero de 2009

No pienso, luego no insisto en pensar


Colgué mi mente en una percha y la guardé en el ropero
No pienso, luego no insisto en pensar.
Fue en ese primer salón de baile… volví a verlo, desde entonces no pienso, mis pasos seducen el suelo gastado de La Catedral, El polaco canta Solo como un perro solo… y aunque me duelen los tacos o los pies o ese ocho que hago y deshago y se multiplica por mil veces ocho, no hay forma de minimizar tu presencia.
Me tomás de la cintura, te empecinás en que te siga, y yo vuelo bailarín, vuelo creyendo que bailo. Se me acalambra la pantorrilla, la rodilla, el corazón… la razón no, pues se me ha perdido.
Entra sin querer Pugliese con su piano en Recién con los versos de Homero Manzi, yo te sigo bailarín y noto que el techo se abre. Hay más estrellas que nunca, este predio se ha tragado todas las estrellas del barrio y vos bailarín y yo, seguimos bailando. No sé que es ese algo que nos hace subir, ya no tengo ropa, ya no tengo aliento, estamos bailando un tango más allá del cielo.

Isabel Estercita Lew

domingo, 22 de febrero de 2009

Niños comen jazmines


Descubren a niños hambrientos comiendo jazmines
Fue cerca de la capital de Misiones. No son tapa de diarios ni discusión en el senado, los políticos están ocupados con sus postulaciones y estos niños no votan, podés encontrarlos en Google.
Cuando los dueños de casa les preguntaron lo que hacían, ellos respondieron, "estamos comiendo, tenemos hambre".
El hambre es un malestar producido por la escasez de alimentos…
El hambre es el producto del producto del producto de la riqueza.
El hambre es el producto producido por los gases intestinales…
El hambre es una anorexia no planeada, una tierra bendecida para quien carajo?
Comer flores es casi poético, es patético, es vegetariano, es moderno y estamos de acuerdo, no engordemos a estos pibes argentos, después van a ser chorros, nos van a afanar, que se caguen, que se mueran de hambre, que coman jazmines, que es mejor que la mierda, esos pibes no hacen la historia, jamás figurarán en los libros, no cambiarán mi destino, pero me estoy muriendo de todos los hambres posibles, porque no me lo banco y no se lo que hacer. Puedo salir a matar canallas, pero hoy no tengo balas ni vuelo.
Hambre poético es lo que siento ahora, porque no me sale nada, porque me muero de vergüenza, de impotencia, porque tengo ganas de llorar y lloro pero no resuelvo el hambre. Porque soy un sorete, como todos los que tienen un mango por esta tierra sinvergüenza, quizás me diferencie por no quitarme responsabilidades, y que hago con eso?, es como chupar un hueso seco, mejor comer jazmines.

Isabel Estercita Lew

jueves, 19 de febrero de 2009

Tudo pode acontecer


Não sei o que vai acontecer
nossos encontros pele e vulgaridade
nossos encontros sexo e brutalidade
uma cerveja, você me deseja
uma ypióca você me beija na boca
você me toca, tudo pode acontecer
quero fazer com você,
tudo pode acontecer
me cata, me beija, sei lá
não sei o que vai acontecer
tanto faz meu homem, meu grito
meu pranto eu te amo te odeio
não sei o que pode acontecer
você é meu homem
meu pranto, meu canto
tudo pode acontecer
me beija na boca
beba uma ypióca,
me trepe, me estrepe
me ame, se engane
tudo pode acontecer.


Isabel Estercita Lew

lunes, 16 de febrero de 2009

El corazón de Don Emilio sin corazón


Don Emilio, afirman ahí afuera que usted sufrió un infarto, pero yo igual lo veo aquí vivito y coleando. Me llama la atención un poco este elecro bastante raro, la aguja no se mueve, ni para arriba ni para abajo, como suele suceder en estos estudios primarios, pero además mire usted, también le hemos hecho ecografías, radiografías, diablografías, y nada, que caso raro, hombre, respira y no late, no hay corazón, señor, ese órgano no existe en ningún lugar de su cuerpo y nos hemos cansado de examinarlo. Dígame, ¿usted alguna vez lo tuvo y mandó a que se lo quitaran porque le molestaba?, ¿o nació así nomás? Mire que veo cosas raras por aquí, pero esto me ha superado.
Dicen que los tanos no le creen lo del infarto, se vienen para aquí, van a investigarlo. Yo igualmente Don Emilio, pago para ver la cara de esos tanos cuando comprueben que usted que ya fue declarado insano mental e incapaz por demencia luego de un derrame cerebral que lo dejó casi en estado vegetativo, ahora está infartado pero sin corazón. Capaz que lo llevan hasta el viejo hospital de los muñecos donde llegó el pobre Pinocho mal herido, lo que no le aseguro es lo del hada protectora, ¿vio?

Isabel Estercita Lew

miércoles, 11 de febrero de 2009

Tango, tango


Tango, tango… moriré en Buenos Aires, no se si de madrugada, será a la hora que mueren los que saben morir de amor.

Antes de irme en retiro forzado de este país tuve la suerte de conocer al gran maestro Astor Piazzolla. Caminaba por corrientes buscando un bar donde sentarme a escribir, cuando de repente al pasar por el teatro San Martín se aparece él y escucho ese bandoneón que me venía seduciendo hace tiempo.
Había varios hombres con sus instrumentos y en centro como un astro estaba Astor, casi me muero de amor y si bien de eso quiero morir, no era aún mi momento. Me senté a escucharlo y lo seguí escuchando de ojos cerrados cuando la sala ya estaba vacía, lo seguí escuchando hasta ahora, aunque en aquella ocasión lo escuché hasta que me echaron del recinto.

En la época, entre los tangófilos había una especie de interna entre lo que para algunos era el verdadero tango y Piazzolla y que se yo… No lo entendía bien pues para mí solo existía Astor, así soy yo cuando me enamoro, pero volviendo a la interna, Astor era acusado de varias pulsaciones, de debachines, de loco que se yo.

Hace poco, fui en San Telmo, él un hermoso maestro del baile. Casi me muero de amor, pero tampoco era mi momento, aunque sí mi momento de seguir a ese maestro bailarín de tango, esta vez podía. Y así ando, juntando las piernas de taco alto, haciendo ochos, pivot, cruce atrás, cruce adelante, rebotes y aperturas. Así ando yo como nunca de pollera y tacos altos, escuchando, ensayando pasos, locamente enamorada del tango y de vos, bailarín.

Isabel Estercita Lew

martes, 27 de enero de 2009

Paso básico




Que placer señor, aunque hasta usted pasó por el paso básico, porque para ser bailarín de su talento, o de menos del suyo, hay que pasar por el paso básico, hay que entrenar, sudar frío y caliente… tienen que doler las pantorrillas, como a mí me duelen al día siguiente, y la cintura, y las caderas, realmente me duele todo, pero ahora, que usted me concede 2 minutos de su tango, ya no me duele nada, al contrario, me desduele todo. Déjeme acomodarle el pelo, hace calor aquí. No creo poder conseguir lo que me propuse, nunca seré una buena bailarina de tango, pero este momento vale por todas las bailarinas que me soñé. Que le mire el pecho, usted me dice, que no mire el suelo, usted me dice, que junte las rodillas, que junte el corazón que se me cayó, me digo. Creo que ya no puedo respirar… vaya nomás, siga enseñando, yo lo estaré esperando, mientras tanto practico, sueño y lo observo. Qué bonito baila usted! Yo tampoco, tan poco.

Isabel Estercita Lew

lunes, 26 de enero de 2009

Nosotros y Él


Nosotros:
No sos parte de este show, ni te invitamos a esta fiesta loca, los perdedores hacen fila para ver quien de los ganadores va a ganar. Asumite espectador y a distancia, nada más.
Yo no te invité a esta fiesta loca, te desubicaste, te creíste gente, pero para vos no hay lugar…


Él:
Aquí soy del menos lo menos, el antes que nada perdedor, el siempre perdedor y que no me vengan con esa mierda de pensamiento positivo, soy RH negativo, aborto retobado, espermatozoide rebelde, ridículo, disforme, pobrecito espermatozoide que no tiene para donde ir, que llega porque nada, por el simple hecho de salir y tener que llegar a algún lugar, aunque no sea deseado, ni querido, ni llamado, ni pensado.
¿Que carajo piensan hacer conmigo si ya nací? Aunque no llore, aunque no sienta nada, ya nací.
Sí, nací para el crimen, antes de nacer ya era marginal, pero les prometo que seré alguien en sus periódicos, al menos por un día me recordarán.


Isabel Estercita Lew

sábado, 24 de enero de 2009

El motín de mis letras II




Si bien le huyo a las Peleas y a cualquier tipo de escándalo, el motín de mis letras siguió luchando y reivindicando con mucha Pasión. Y justamente fue la P, la muy Puta, la Puerca Pasional… fue ella la que me gritó al oído: Sin mi Pasión no eres nada! Sin mis Pedos revientas! Sin Putear, sin la Puta que lo Parió Padecerás Para siemPre…
Sin la Puta P, no puedo ser Pequeña, Pasional, ni Promiscua… Sin la Puta P no soy nada. La Puta P es escatológica es un gran Pedo, también es irremplazable pues es un gran Pene y una divina Penetración. La Puta P es Peor que una Plaga y no Puedo vivir sin la P…. Perdón.

Isabel Estercita Lew

El motín de mis letras


Tuve una pelea muy loca con las letras, se me sublevaron y comenzaron a gritarme todas juntas al oído: Yo voy primera! No, primero yo! Que te pasa chancha? Me toca a mí!
Me enloquecieron un rato largo, le hicieron un piquete a mi imaginación, se sindicalizaron por orden alfabético. Las vocales reclamaron horas extras alegando que trabajaban más que todas. La más jodida fue la A, y si bien puedo utilizar eufemismos para referirme al Amor, no puedo vivir sin él, mucho menos eufeminisar todo lo que escribo.
Como si no bastase, la M me amenazó con dejarme sin Memoria, sin Melodía, sin Muerte y como si esto fuera poco sin Madre.

A la O le dí poca importancia, puedo sobrevivir sin Odio, sin Otoño, sin O, que Amr se entendería sin ella, eso pienso.
La R estaba con Resaca, no me pidió nada solo se Reía, se Reía mucho, Reiteraba su Risa, Reventaba de Risa y se Ruborizaba, Roncaba dormida de tan cansada de Reir.
La R es muy Rica y Romántica, antes de viajar a Roma, le daré un Recontra aumento.

Isabel Estercita Lew

martes, 20 de enero de 2009

La Muda


La muda baja sobre un rayo que se parte en el centro de Buenos Aires

Es la propia soledad lo que le ha quedado

de un presente que no conoce

de un pasado que le han robado.

Va buscando triste su sonrisa

va buscando sus manos en las manos

va arrastrándose entre paredes y vitrinas

como temiéndole a su sombra.

Corre hasta alcanzar el 24

siente que en su cuerpo se secan escamas

como un pez fuera del agua

salta a sobrevivir en su parque Lessama

y se pierde en una vorágine de soledades.

No oyen su voz ni tan solo los árboles

y aunque se muere de ganas el grito no le sale.


De pronto del cielo cae la magia Barba y cabello largo

como su esperanza,

grandes los ojos, verde la mirada.


Junto al mirador la toma en sus brazos

y la arroja con calma barranca abajo

él cae con ella en un dulce abrazo

le mata la muerte hasta la vida.

Rodando por el pasto húmedo,

congela su sangre en el tiempo del dolor

él la estrangula de ternura le calienta el alma,

la nace de nuevo.

Con el propio cielo le cubre la garganta

y le dibuja una luna llena en el corazón.

La muda naufraga bajo sus axilas

fragancias de vida le emergen hasta sonreír

la piel se le abre como pergamino que puede leer.

Entonces interna la cabeza en la selva de su pecho

hasta dormirse en paz.


Sensual como el amante la noche se desviste hasta amanecer.

Entonces él se saca la mano, se la entrega y le dice adiós.

Se aleja y se queda, se aleja y nunca más se va.

Ella abre la boca en dirección a la vida

abre la boca hasta gritar.


Isabel Estercita Lew

sábado, 17 de enero de 2009

Zangada


Você não abusou, nem tomou partido de mim, você não é desamor, só mais um fracasso na longa fila dessas coisas derradeiras da minha vida. Mas eu sei que vou te amar, por toda minha vida, desesperadamente vou te amar, que nem masoquista vou te amar, pois você abusou e eu tomei partido mandei você pra o Decoma: departamento de defeca do amor. Mas não faz mal, abuse desamor, me use, me cheire, me coma, me diga como é bom.

Isabel Estercita Lew

Anacrónicamente muy excitante


Hay días, hay noches, algunos y algunas más que otras que me la paso construyendo ficciones, y al rato las destruyo por sentirlas anacrónicas, hasta eróticamente obsoletas, si es que eso es posible, si es que el erotismo que me erotiza puede ser fuera de tiempo, antiguo. Entonces me pregunto si lo que imagino es semejante a un baile de máscaras aquelarrero y vetusto, a una quermese, a un paseo por helado y chuparte el palito entero. Me pregunto todo eso y si las fantasías, la imaginación tienen fecha de vencimiento, si se pudren y hacen mal o no hacen nada. Si es así, creo que hay algo de este mundo que me perdí, que no entendí y definitivamente estoy fuera del sistema para absolutamente todo, puesto que para lo demás yo misma ya me había puesto al margen.
Tengo mi guitarra sobre la cama voy a cantar lo que me plazca. Te tengo a vos sobre la cama, me estás esperando, querés que termine con lo que hago, aunque no sepas lo que hago porque luego de lo que haga estaré más tranquila, más contundente con vos… Y va frase hecha, no perdés nada por esperar… Tengo muchas ganas de hocico en miembros, de cabalgar, de gritar y seguir y duermevela y despertar y que el desayuno y seguir jadeando… anacrónicamente muy excitada.

Isabel Estercita Lew

lunes, 12 de enero de 2009

LADRAN SANCHO SEÑAL DE TETAS


Yo quería indagar a mis amigas, TETAS 1 y TETAS 2 sobre la famosa frase del autor hasta el día de hoy desconocido: "Ladran Sancho, señal que cabalgamos", o "Ladran Sancho señal de que cabalgamos", o "Ladran, luego cabalgamos, amigo Sancho" o
"Ladran, amigo Sancho, luego cabalgamos" o "Deja que los perros ladren Sancho amigo, es señal que vamos pasando" o "Ladran Sancho, señal que avanzamos" o etcéteras variantes.

La cuestión es que TETAS 1 y TETAS 2 me respondieron al unísono: "Martín Fierro"… Puta que las parió, amigas TETAS! Nada que ver!
Respondimos las dos juntas, así que tenemos razón… (dijeron jactándose)
Mis queridas amigas TETAS 1 y 2, yo pregunté mal, debería haber preguntado: ¿Cómo Miguel Hernández en su Don Quijote… ?
No, perdón amigas TETAS, ¿Cómo Miguel de Cervantes en su obra Martín Fierro?... Perdón, que estoy diciendo, TETAS…. Cómo Miguel de Cervantes en su Don Quijote de la Mancha jamás pronunció esa frase, ¿Quién carajo es el autor de metáfora tan irrebatible y visual.

Mis amigas TETAS prefirieron callar y escuchar mi silencio. Ni yo ni mis tetitas saben la respuesta, vos la sabés?

Isabel Estercita Lew

sábado, 10 de enero de 2009

A ESTE HOTEL VENÍS DE VISITA


A este hotel venís de visita, soy apenas la susodicha, la que no es dicha, la que perdió la dicha. Soy el recinto adorado del pecado de tu más hondo placer.

A este hotel venís de visita, ponés las reglas y mis reglas no te limitan, pues soy tu goce, tu vicio, tu asco y tu deleite, tus fantasías realizadas, la otra de la otra de la otra, la que buscas cuando no hay otra, pero yo igual te amo, con mi descaro, con mi desprecio con mi alto precio.

A este hotel venís de visita, te sacás la peluca, te acaricias la nuca, pretendés besarme pero no, esa es mi única ley, mi solito mandamiento, lo único que no tiene precio.
Me golpeás con ganas, me tirás sobre la cama, me arrancás la ropa, me cojés, me cojés, mucho mas fuerte que a la otra de la otra de la otra que te besa. Pero yo no te beso, es mi única ley, mi mandamiento, lo único que no tiene precio.


Isabel Estercita Lew

martes, 6 de enero de 2009

En San Telmo





En San Telmo hoy estaba todo mucho más anormal había un poco menos de gente pero la misma buena anarquía. Estaba el viejito dueño del perro lisiado que esta vez no mordía tobillos pero posaba para las fotos con su patita falladita. En un balcón había un señor verde con un loro marfil, y saludaban a toda la gente que los miraba. Me olvidaba el perro muerde tobillos se llama Moro, lo escuché al dueño llamarlo para que le saquen una foto.
Creo que hoy voy a una clase de tango con él en almagro.


…Cuenta, por ejemplo, que cuando el hombre de campo, que usaba botas de potro, más bien abiertas, llegó a la zona orillera de la ciudad, cambió el vestuario. Entonces se puso traje y zapatos más ajustados. Con estos cambios el gaucho comenzó a caminar de lado y lento, tipo compadrito, pero no era de guapo, no. Era, según revela El Indio, para disimular el tremendo dolor que sentía metido adentro de esos zapatos estrechos. También recuerda que en el puerto, los compadres, que no laburaban, se quedaban en las esquinas a mirar. Y de ahí tomaban para el tango hasta la forma de caminar que tenían los estibadores, al cargar las bolsas pesadas en los hombros…

La clase de tango fue muy hermosa, al principio yo estaba dura como una piedra y me quería ir al carajo, la cuestión es que la clase no era ninguna boludez, el chabón es super profesional, había algunos tipos de gente que ya por sí mismos son una performance, ya los había visto el domingo en la plaza. El local, que se llama: La Catedral de Almagro, es un galpón enorme con restos de muebles viejos, cuadros antiguos, otros sicodélicos, un escenario a dos metros de altura con todos los instrumentos que se te antojen, toda la locura de los locos por el tango en un solo lugar.
Bailar tango es mucho más difícil de lo que pensaba, el verdadero tango pocos lo saben bailar, pero luego de pelearme conmigo misma entre quedarme o rajarme concluí que era un buen desafío para hacer algo que después de casi medio siglo de vida le empiezo a dar valor.
Después de dos horas conseguí mis primeros pasos, supongo que voy a seguir intentándolo, merece la pena y el sudor, solo estando ahí uno se da cuenta.
Entre el grupito de los principiantes en el que me encontraba había algunos brasileros, nos reímos muchos bailando, puesto que movíamos las caderas tipo samba, pero todos queríamos aprender un poquito… un poquito de tango sin perder la ternura jamás.

Isabel Estercita Lew

lunes, 29 de diciembre de 2008

Te lo juro Chacha










Te lo juro Chacha, lo de hoy en San Telmo fue una fiesta. Tendrías que haberlo visto. Había de todo, jabalíes andando de trineo, estatuas vivas masturbándose, tobas vendiendo pulmones, curas juntando firmas para que aprueben la ley del aborto, griegos tocando fuelles, los de los bares prácticamente te regalaban la birra, a cambio tenías que darles un beso… Sí, tenías que besar a meseras y mozos y te las regalaban, así como te lo digo. Y ni te imaginás lo que pasó con los pendejos que hacen cosas para que les des una moneda, encima te daban plata a vos para que los mires. Había esqueletos bailando tangos… caminabas un poco más y un chabón colgado del cielo se nos iba acercando a nosotros, su público, con dos pares de nubes perforadas y se tocaba todo, era como el dueño de las baterías del mundo. Había un chabón con un perro que se había enredado en su cola, y la gente le pagaba para que el perro les mordiera los tobillos, el perro los mordía y luego lloraba como una loca. Después apareció la cana, desde Defensa al 0 hasta Defensa donde termina que no me acuerdo el número, nos miramos todos, Chacha, así como te lo cuento, nos miramos entre nosotros a nosotros y pensamos todos lo mismo: Aquí se pudrió todo.
No fue así, Chacha, y si no me crees yo te entiendo, la cana puso la música a full, se fueron comprando aros, ponchos y otras mercancías, se las pusieron y salieron a bailar con todo el mundo, hasta unos que eran de una tal asamblea del pueblo y que tenían carteles y camisetas que decían "el capitalismo se está cayendo", apenas los vieron se armaron de adoquines para tirarles, pero cuando los vieron tan fiesteros y afables, ni lo pensaron, se metieron a bailar con ellos una música loca de tambores que venía llegando en una calesita vestida de mujer. Ahora que lo pienso bien, esa calesita tenía tu cara, Chacha, se parecía a vos, aunque con demasiado ritmo y alegría.
Cuando todos estábamos más que cagados de calor se nos acercó el viento sur, muy ecléctico, sarpado, ni te lo puedo explicar, nos chupó el sudor e inventó una buena grapa de la que bebimos todos.
Vos te la pediste Chacha, quien te mandó a emporrarte tanto
.

Isabel Estercita Lew

lunes, 22 de diciembre de 2008

Respirar sin Aire



No sé si se puede prenderle fuego a las llamas, tampoco si se puede mojar el agua, tan solo sé que puedo besarte sobre mis besos, sentir que muero y nazco cuando estás dentro de mí y amarte después de amarte, y pensarte mientras te pienso y olvidarte cuando te olvido.
Puedo llorar mi llanto y sentir pena de mí mientras lloro, también reírme mientras lloro o llorar mientras río. No sé si puedo matar lo muerto apenas con el olvido, o si puedo revivir lo que he matado tan solo con recordarlo.
Tampoco sé si deberíamos hablar sobre lo que no tiene remedio, ni cura, ni antídoto, ni bálsamo que lo alivie. No sé si deberíamos hablar sobre la enfermedad mortal de este amor que duele más de lo que acaricia, que cae como un rayo antes del trueno y que destroza todo lo construido, y que nos quema los órganos deliciosamente mientras nos amamos y que nos quema los órganos hasta esterilizarnos, nos lisia, nos mutila, nos quita el aire y ya no dudo, ya casi creo, ya casi sé que no se puede respirar sin aire.

Isabel Estercita Lew

domingo, 21 de diciembre de 2008

CHASCO


Quisiera estar sintiendo ese cosquilleo impetuoso, ese arrebato que me desvanece de tanto deseo cuando estamos juntos, pero no puedo porque esta tarde me llamó Margarita desde el "chaco" para decirme que murió Nahuel, sí tiene nombre y edad, es un niño toba de tan solo 7 años. Estaba tan desnutrido antes de nacer que su nacimiento fue una fiesta, si bien no hubo brindis porque entonces y hasta ahora el agua estaba escaseando tampoco hubo comida porque entonces y hasta ahora la comida también lo está.
Yo no quería involucrarme con el pendejo porque desde el vamos y a cuenta de mi experiencia yo ya sabía de que no había forma de que no saliera lesionada de aquello. Pero Nahuel me miraba a los ojos, me sonreía y me decía: Tía. Tenía unos ojos más grandes que el mundo y la puta que parió a este mundo.
Hoy no puedo estar con vos, porque solo tengo ganas de llorar, porque siento un dolor y una rabia tremenda, porque tengo una furia gelamón o el detonante que sea, porque hoy murió otro chiquito toba en el chaco, sí, chaco con minúscula, porque es un chasco, un nombre impropio para esa Gente propia, mía. Gente grande y pequeña que muere por lo que todos nosotros sabemos pero no tenemos el valor de enfrentar.



Isabel Estercita Lew

jueves, 18 de diciembre de 2008

Chin Chin!


No sé si espero que haya un gran cambio cuando comience a dar vuelta las hojitas del nuevo calendario, aunque no puedo negar que mi esperanza es vernácula y tozuda. Casualmente, mi amigo Aurélio me envió desde mi querido y saudoso São Paulo este texto del gran poeta brasilero del siglo XX, Carlos Drummond de Andrade, entonces lo acaricié, lo besé, lo abracé y lo traduje.
Chin chin!


"El que tuvo la idea de cortar el tiempo en tajadas, a las que se le dio el nombre de año, fue un individuo genial.
Industrializó la esperanza haciéndola funcionar en el límite del agotamiento.
Doce meses alcanzan para que cualquier ser humano se canse y tire la toalla.
Aquí entra el milagro de la renovación y empieza todo otra vez, con otro número y otro deseo de creer que de aquí en adelante todo será diferente"

Carlos Drummond de Andrade

"Quem teve a idéia de cortar o tempo em fatias, a que se deu o nome de ano,
foi um indivíduo genial.
Industrializou a esperança, fazendo-a funcionar no limite da exaustão.
Doze meses dão para qualquer ser humano se cansar e entregar os pontos.
Aí entra o milagre da renovação e tudo começa outra vez, com outro
número e outra vontade de acreditar que daqui para diante vai ser diferente"

Carlos Drummond de Andrade

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Ni mariposa sos


Un olor peculiar emitido por las hembras de las mariposas estimula la atracción de los machos… Y vos que no sos mariposa aunque volás no podés parar de emitir tu olor, no podés parar de atraerlos, enloquecerlos, poseerlos y después nada. Simplemente desaparecés sin dejar huellas, simplemente te borrás. Así sos vos, que ahora te sentís vacía, así sos vos, que ahora llorás por los rincones y que los rincones lloran por vos que te masturbás llorando, que te masturbás arrinconada, que los rincones te ayudan y te dejan sola y que finalmente no ves el final. No hay final porque no hubo consecuencia y por no haber consecuencia no hubo final. No pasa eso con las mariposas que viven cambios notables durante el transcurso de sus breves vidas y de forma digna han ganado la muerte.

Isabel Estercita Lew

martes, 16 de diciembre de 2008

No tejas tan rápido




Que tu método araña no teja tan rápido, qué no tiemblen los hilos con mi presencia, porque si eso ocurre indudablemente vas a saber que has capturado a tu presa. Si no me muevo, vos, desde tu observatorio irás tirando de los hilos, uno tras otro, hasta dar con el lugar preciso y vertiginosamente te lanzarás sobre mí. Puedo luchar, dificultar tu trabajo, antes de que me envuelvas con tus filamentos y me enlaces con los rápidos movimientos de tus tentáculos hasta tenerme completamente indefensa y morderme inyectándome el líquido de tus garras venenosas. Sería raro que te apiades y me dejes volar aunque tus necesidades posesivas estén cubiertas. Pero últimamente me he transformado en una presa impetuosa, y por la confianza y el respeto que se le debe a una suicida, te advierto y te garantizo que haré mierda todos tus tejidos. Corta luego los hilos que me sujetan, déjame marchar, sufrirás solamente un leve desperfecto en tus telas pero no será la destrucción total, puedes ir por otras presas, que más da!

Isabel Estercita Lew

lunes, 15 de diciembre de 2008

La arenga y la Luna


A mi no me gustan ni los discursos ni los protocolos, pero este año a mis diferentes grupos de amigos se le ha dado por hacer balances en vos alta, menos mal que no se les dio por golpear la copa antes de desenfundar sus arengas.
Estas fechas me bajonean bastante, un par de veces me retobé e acabé haciendo mía, pero no voy a hablar de ese asunto, ni del discurso que no me mandé, porque lo que más me perturba en este momento es que hace tres días que no encuentro a la Luna. La última vez que la vi fuel jueves a la noche, cuando volvía a casa. Se había adueñado del cielo como un astro preñado y único. No podía dejar de mirarla y quería que todos la vieran, pero por lo visto la gente andaba cabizbaja, metida en sus asuntos o pensando en el discurso enardecedor para alguna de las tantas fiestas de despedida del año. La única que no me podía fallar era mi vieja. Me fui corriendo hasta su casa y más que contarle la arrastré hasta el balcón para que viera esa maravilla. Nos quedamos un rato largo mirándola, mamá le hablaba en voz alta como cuando piensa.
Al día siguiente, viernes, antes de empezar a trabajar prendo la radio y escucho: Hoy se verá la Luna llena más grande del año. Es una 'Luna de Perigeo' que será hasta un 14% más grande y un 30% más brillante que otras lunas llenas que hemos visto este año…
Y un monte de explicaciones astronómicas más. Al anochecer me planté en la terraza bien dotada de mi casa, la recorrí de punta a punta, pero nada de la luna. Esperé un buen rato, me concentré en ejercicios de telequinesia y traté de correr los edificios que podrían estar privándome de mi Luna. No moví los edificios y no vi a la Luna. Todo eso no logró que mi carácter perseverante u obsesivo desistiera. Al día siguiente hice lo mismo, hoy hice lo mismo, y nada de la Luna. Dónde está la Luna? Será que se cansó de tanta arenga y se marchó para otro cielo? Si es así, tendré que ir por ella.

Isabel Estercita Lew

sábado, 13 de diciembre de 2008

El hambre es un caos, la ciudad es un crimen, o al contrario, o es lo mismo





Y así está Buenos Aires, con la luna más grande que nunca
Crónica TV muestra a los militantes de quebracho pintando con aerosoles las paredes.
No lo hacen de botones, aunque eso parezca, lo hacen porque es su marketing, su visual, lo que venden.
El canal 13, el 10, el 11… el que sea muestra más de lo mismo:
Un millón de pasajeros debieron buscar otros medios. El tránsito fue caótico.
La luna está pasando más cerca que nunca!
Volvieron los Cadillac! Panamá, panamá, llanto dolor sufrimiento de un pueblo se ahoga y se hunde en el mar… El hambre es un crimen. La ciudad es un caos.
El paro de subtes colapsó la ciudad. Filas interminables en las paradas de los colectivos; demoras de más de una hora para conseguir un taxi; las calles colapsadas por el tránsito; los usuarios de servicios públicos, desorientados.
El hambre es un crimen, aniquila el prodigio de la vida… Los niños son el más noble patrimonio de la sociedad argentina…
La ciudad es un caos… Los niños son de todos, si comen o no comen, si van a la escuela o la abandonan, si lloran más de lo que ríen. La ciudad es un caos…
Es deber de toda la sociedad modificar este estado de cosas. La Argentina tiene la responsabilidad de dar a cada niño una vida que merezca ser vivida.
El tránsito es un caos.
La noche está hermosa, pasear, ver la luna llena, la luna más grande que se podrá ver en todo el año. Aprovechen este viernes para verla. El hambre es un crimen. El tránsito es un caos, no salgan de sus casas
En la provincia de buenos aires van a despedir a los auxiliares de la educación…
El tránsito es un caos… ante el primer síntoma de crisis lo que hacen es despedir. El tránsito es un caos.
El hambre es un crimen. Es la frase elegida por estos manifestantes.
El tránsito es un caos
A los beneficiarios de un país… que se está construyendo sobre la pobreza.
El tránsito es un caos…
Sobre el hambre de los pibes, sobre su futuro…
El tránsito es un caos…
El hambre es un crimen!
La tablita de Machinea será historia!
El hambre no es crimen! Quien les mandó a ser pobres?
No trabajan porque no quieren! El tránsito es un caos!
El hambre es un crimen?
Despidieron a trabajadores de de la automotora…
El tránsito es un caos!
Y yo que carajo tengo que ver con las internas de los subtes?
El tránsito es un caos!
Empleados toman la fábrica de… los dueños se marcharon pues no podían asumir la deuda que sumabam…
El tránsito es un caos!
Los subtes…
Más de un millón de pasajeros que diariamente utilizan los servicios de subterráneos se vieron obligados a usar otros medios para llegar a destino.
El 70% de la población total del país menor de 18 años, nueve millones y medio de niños, se encuentran viviendo en la pobreza, la mitad ya casi no come. El tránsito es un caos. Decenas de niños se mueren por día… El tránsito es un caos. Menores de 5 años mueren por causa de pobreza. El tránsito es un caos. La bolsa… el dólar…
Cuando hablamos de mortandad infantil…El tránsito es un caos…niños dañados para siempre, física, intelectual y emocionalmente antes del nacimiento El tránsito es un caos. El hambre es un crimen. El tránsito es un caos!
Que se caguen de hambre! Que se maten los del subte! El tránsito es un caos, esto es un desastre, yo tengo que ir, llegar, hacer, mi vida, que me importa. El hambre es un caos la ciudad es un crimen.

Isabel Estercita Lew

lunes, 8 de diciembre de 2008

Veo, veo, qué ves?




Veo esos rostros pasar, mirarme con indiferencia, tal vez un gesto automático de educación aprendida, convencional, televisiva.
Estos rostros sienten, claro que sienten, sienten asco, molestia, un miedo no claro y luego, una total indiferencia.
Me tiran una moneda, jamás me miran a los ojos, no soy más que la construcción del peligro futuro, soy el anuncio de otro riesgo más para la agenda de estado.
Soy sin futuro y su riesgo futuro. Aunque hoy solo venda estampitas en el subte B, ya pueden ver en mi ropa mugrienta, pueden ver en mi huacho documento inexistente una promesa de futuro inseguro.
Pero les juro que aún soy un niño, vivo en un hermoso country llamado pacolandia y no sé más nada, pero hoy no te maté.

Isabel Estercita Lew

domingo, 7 de diciembre de 2008

La Reina del Mar


Cuenta la leyenda que el mar es salado por las lágrimas que Iemanjá vertió por los hijos que partieron.
Yo viajaba cada 8 de diciembre al litoral paulista para participar de los festejos que le hacen en esa región a Iemanjá, la reina del mar, la reina de las aguas.
Al principio me sentía un poco aturdida, o quizás atemorizada frente a aquel despliegue de carpas, velas, ofrendas, tambores y cánticos, pero luego me fui acercando a esa cultura tan distante y diferente y hasta me animé a recibir algunos "pases", un movimiento de manos o un soplo que transmite buena energía, pasé a integrar aquel terreiro improvisado con tambores poseídos de todas las cosas buenas que la música nos produce.
Con el tiempo fui incorporando esa cultura, participaba o simplemente permanecía embriagada de cachaça y del entorno, contemplando maravillada ese mar de esperanzas místicas hasta el amanecer.
Hoy recuerdo el 8 de diciembre con muchísimas saudades, pero sé que una suerte de magia me llevará hacia aquella tierra donde me esperan las hechiceras y los hechiceros del buen desear.
Ya me vestí de blanco y estoy escuchando las batucadas y siento la espuma tibia y las rosas blancas acariciando mis pies, ya salté siete veces las olas… Iemanjá me está tendiendo los brazos.

Isabel Estercita Lew

jueves, 4 de diciembre de 2008

No hay más tiempo


El Chango Durito, es un amigazo muy especial, no nos vemos muy seguido gracias a su naturaleza y corazón errante. No vive en ningún lado y vive en todas partes. Hace años que no lo veía, pero hoy cuando nos encontramos nos encajamos un beso de ojos y fue como si el tiempo no hubiera pasado entre nosotros. Lo cierto es que el tiempo pasó, me dijo él, como si adivinase mis pensamientos… Lo cierto es que el tiempo pasó pensé al notar una curvatura en su espalda luego de descargar en el piso su mochila. Pero no fue eso lo que más me impresionó, fue nuestra charla, su ansiedad, las manchas de nicotina en sus dedos y en sus dientes, y sobre todo su urgencia. A todo lo que me decía, le agregaba "no hay más tiempo para esto, no hay más tiempo para lo otro". Y en realidad yo estoy de acuerdo con él aunque no sé bien para donde rumbear. No hay más tiempo que perder para parar de una vez con la explotación indiscriminada de los recursos naturales, no hay más tiempo que perder para parar con el hambre que mata a millones de bebés antes de que digan, mamá. No hay más tiempo que perder para parar a este quince por ciento de ricos mundiales que se consumen nuestras vidas, ni como recuperar los árboles que van matando por segundo para plantar la nueva gasolina, ni como devolverle los sueños a los jóvenes que nunca soñaron, ni como enseñar a los letrados y doctores en derecho que el derecho a la vida está en la primera página de cualquier libro sabio.
Mientras escribo, miro al Chango Durito durmiendo, a mi guitarra, que está en su lugar, aunque no es el lugar donde debería estar, porque ahora, el Chango Durito y yo deberíamos estar cantando alguna copla, pero no es así, él está muy cansado y a mí el dolor me duele tanto que no me sale ninguna copla.

Isabel Estercita Lew

martes, 2 de diciembre de 2008

El Fin de una Amizade Colorida


Amizade colorida, traduciendo significa un relacionamiento íntimo, amoroso, sin compromiso social ni de ningún tipo. Fue lo que le dije cuando me pidió explicaciones sobre lo que pasaba entre nosotros después de mi arrebatado beso alcohólico. No pasa nada más de lo que está pasando en este momento, le respondí. Hace ocho meses que entre bailes, cines, cenas y otras cositas, su pregunta vuelve a repetirse. Casi entrando al noveno mes, mi deseo de compartir todo esto desapareció, quizás tuve miedo de parir un hijo no deseado.
No tengo ganas de salir, le dije. Nos merecemos una charla, dijo.
Claro, pensé y dije.
Fue hace un rato, compartimos un coñac yo, un whisky él. Y sucedió lo que me temía, volvió a recordarme lo que pasó entre nosotros hace veinte años, y que mi mirada…

"Porque aquel día vos me miraste así y eso quiere decir que a vos te pasa algo conmigo, y que en marzo, aquella noche vos me miraste asá, y eso significa que te estaba pasando algo conmigo"

Y así fue yendo la cansadora retórica…

"Podríamos viajar a Mendoza en las vacaciones, o a San Luis, claro, sin presiones, no es el momento, justo ahora que me estás diciendo que no querés tener nada conmigo, pero no está mal hacer planes, proyectar… no está mal… Yo no sé por qué si hay tantas minas a mi me pasa esto con vos… minas no me faltan… ¿ya te querés ir?"
Sí.
"Bueno, no te voy a llamar, espero que me llames, ¿o querés que te llame?"
No, no me llames, si tengo ganas te llamo…
Idiota, no es así, tenías que decirle: No me llames, no esperes que te llame, no esperes.
"Yo nos imagino viejitos, de bastón, encontrándonos: Hola, que tal? Salimos esta noche?"
Yo no puedo imaginarme viejita, creo que no me da el cuero para tanto, yo no puedo imaginarme con vos. Chau…
"Dame un beso, aunque sea el último"
El último.

Isabel Estercita Lew

lunes, 1 de diciembre de 2008

Zoológico

En aquel zoológico entraban todas las especies, incluyéndonos, estábamos expuestos al público y a lo público, comíamos del mismo plato, aunque no compartíamos la misma celda puesto que era necesario preservar la especie, por cierto, muchos cuadrúpedos estaban en extinción, así como algunas aves, peces y rastreros, la nuestra también, pero por elección, lo que no era el caso de ellos.
Nos adaptamos a ese medio con bastante facilidad, teníamos casa, comida, servicios médicos, e infinidad de asociaciones protectoras y entidades protegiéndonos. No éramos discriminados ni agredidos, apenas observados con más o menos interés. No pasábamos frío ni calor, estaba todo muy bien hasta que a uno de los de mi especie se le dio por hablar, que de permanecer en silencio, sin hacer absolutamente nada además de exponerse al público, nada de esto habría ocurrido.
Fue entonces que uno gritó: Pero es gente enjaulada!
Después vinieron las protestas y los cortes de jaula y el circo de siempre y de costumbre.
Nos sacaron del zoológico sin lógica y ahora estamos aquí, en las calles, nadie nos observa ni nos arroja nada. Muertos de frío, de hambre y carentes de público interesado.

Isabel Estercita lew

Meu Sol Maior eu Dei pra Você



Sinto muita falta
de nossas noites
de nosso samba tresnoitado
desses lençóis arrepiados
com cheiro de nós dois
vê se me liga
vê se se liga
o que fazer com meu amor?
vamos lá, meu bem.
O samba também sente falta
meu violão está sozinho
querendo seu sol maior
seu dissonante
seu acorde eterno
meu violão e eu
queremos você.
já tirei de cor sua música
seu corpo morno
sua boca, sua mão descarada
suas porradas e seus beijos também
dei pro samba e pro candomblé
toda minha fé
minha perdição
meu sol maior
porque eu amo você.

Isabel Estercita Lew

domingo, 30 de noviembre de 2008

Mi casa abierta


En casa ha parado y para mucha gente. Gente que conocí durante mis veinte años viviendo en Brasil, gente que conocí viajando mundo afuera, amigos de mis hijos, amigos de otras provincias, amigos en situaciones límites, amigos en conflicto de separación. Esta es la primera vez que en mi casa para un yanqui. Es amigo de un amigo de un amigo y finalmente solo sé que está parando en casa. Tiene veinte años y un affair con mi hija, en diciembre apenas cante el gallo regresa a su Kansas. Es músico y por casa no faltan instrumentos ni incentivos, y la música es uno de los encuentros culturales con menos disidencias.
Los amigos de casa le dicen yanqui, y puesto que su nombre ya me resultaba difícil de recordar y de pronunciar, acabé y acabamos todos por llamarlo o referirnos a él como yanqui, o "Che, yanqui".
A veces quiero hacerle preguntas del tipo: "Che, yanqui, ¿que se siente ser uno de los países más odiados del mundo? Che, yanqui, ¿que pensás de la guerra tal o cual? ¿De la escuela de las Américas, de la de Chicago, de esto y lo otro? Pero no lo hago, no sé porqué, quizás porque tiene veinte años y aparentemente el cerebro poco lavado, quizás por temor a su respuesta, quizás porque sería totalmente al pedo. Sin embargo, él no tiene ningún tipo de tapujos al preguntar: ¿Qué pensás de la cumbia villera? ¿Por qué hay tantas camisetas y fotos del Che? ¿Por qué los tacheros me preguntan todo el tiempo lo de la crisis, lo de Obama? ¿Por qué en Buenos Aires comen poco mariscos y comen mucha tira de asado y poca bola de lomo que es tan rrrica? ¿Por qué usan boludo para casi todo lo que dicen? ¿Por qué los porteños hablan así, y los de Corrientes hablan asá?
Entonces yo, que tengo respuestas propias, que no me adueño de verdades además de algunas mías que no tienen retorno, le respondo: Mirá yanqui, del Che te puedo hablar, decirte sobre lo que me pasa a mí, del resto también, quizás con menos convicción, pero prefiero que te respondas solito, si querés saberlo, sentí, metete en la piel de mi pueblo, yo también quería preguntarte algunas cosas, pero me puse en tu piel y no te pregunté nada.


Isabel Estercita Lew

sábado, 22 de noviembre de 2008

La terraza bien dotada


De vez en vez me siento a mirar el cielo en la bien dotada de estrellas terraza de mi casa. Me llevo una rica caipirinha, cuando encuentro el limón verdadero, algunos puchos, y me quedo entregada sin más a la belleza del cielo.
Muchas cosas han pasado por mi terraza, amores, charlas entre amigas, fiestas varias, la muerte del cielo cuando Guillermo… pero ahora no quiero hablar de eso, quiero hablar de lo que me viene pasando hace mucho tiempo, no siempre, pero me suele suceder que cuando miro un rato fijamente la luna, se le empiezan a descolgar gentes, gentes diferentes y se sientan junto a mí y conversamos en varios idiomas que desconozco, pero que en ese momento puedo hablar y entender, son gentes o seres de otros mundos que aparentemente estaban en sus terrazas, o como se llamen, mirando lo mismo que yo y que de repente se aparecen en mi terraza como si nada.
No sé por qué nunca me asusto, me encanta intercambiar ideas con ellos, no me preguntan quien soy, ni de donde vengo y para donde voy. Eso es perfecto, pues no sabría lo que responderles. Tienen una fisionomía distinta a la que estamos acostumbrados, pero así son, diferentes.
Me contaron que a ellos les había pasado algo parecido a lo que nos viene pasando en nuestro planeta.
Se les estaba pudriendo todo, se les acababa el agua, la comida, se les jodía todo, tenían como nosotros gentes dueños y decidores de todo, y que cuando los dueños y decidores de todo habían acabado con más del noventa por ciento de las gentes y de los recursos de su planeta, y por tanto les quedaba poca gente que trabajara para ellos, y que cuando ya no había más planta que creciera por si misma, y que además de cucarachas o similares no había más bicho vivo, fue entonces que decidieron que lo de ellos no daba para más.
Ya era tarde, más tarde que nunca. Las gentes mágicas de esas tierras habían partido con naves imaginarias, que era lo más concreto que tenían, lo único que pudo sobrevivir, así estaban viviendo ellos. Tenían todo el cielo para sí, sin embargo extrañaban el verdor, la tierra firme, las cosas tontas, los cotidianos, las charlas simples, las risas.
Me recomendaron que embalara en breve, cuando yo también hiciera ese viaje, todo el verdor que pudiera, bastante poesía y música, a los amigos, todos. Sí, hicieron hincapié en la música, en la poesía, en la risa, en los amigos y otras muchas otras cositas, porque ninguno de ellos había pensado en eso y se quedaron sin nada. Por suerte de vez en vez podían aterrizar en una terraza bien dotada como la de mi casa, por suerte de vez en vez podían encontrar poesía música y otras cosas que interesan.

Isabel Estercita Lew