jueves, 5 de julio de 2018
Todo fue por causa del portero y su novia insensata que no aceptaba nuestros antiguos amoríos
Su arrogancia salió a la calle y se vistió de pepino agridulce dispuesto a agredir mi avinagrada inconciencia.
Su camisa de uniforme beige y tu pañuelo negro combatiente, no pegaban ni con cola. El puño sobre mi rostro, dolió menos que la petaca de ron que me quitaron aquella noche para ingresar al Lollapalooza.
Mientras sentía que mi rostro se hinchaba, la vitrina de otro sex shop cerrado gracias a la crisis, reflejaba el ojo negro que el maldito portero me había dejado.
Ciudad miserable, pensé, mundo mezquino, me dije, puño de mierda el tuyo, le grité al portero, y cuando salté sobre él dispuesta a matarlo, un sujeto sujetó mis brazos. Giré de un giro para observarlo, y de inmediato noté que le sobraba la ropa, le planté un beso en la boca y él otro a mí, para no ser menos. Y así fue que entre giros y venganzas, no me vengué del portero agridulce y su pepino, y el vinagre de mi avinagrada inconciencia fermentó al revés tornándose vino, que compartí con mi nuevo amigo quitándole lo que le sobraba.
Estercita Lew
sábado, 7 de agosto de 2010
LA SEDUCCIÓN ME SEDUCE
Aunque la pluma trate de seducirme y confundirme,
no puede evitar que el poder y final estén conmigo.
Gono Rea Lew
Sí que había cursos de seducción en las redes, y eran justo para él, que además de extremadamente práctico y operativo, era miserablemente avaro.
En menos de media hora desechó todos los cursos, pues daban por hecho que el sujeto que los consumía era un poco más que feo, pero como él era un bello de cuna, un bello sin dudas, un bello de los que salen bien en todos los espejos, sacudió su autoestima de rata (ojo che, las ratas tienen una excelente autoestima) y se concentró en romperle el culo a esa mina morocha que no le daba bola.
Pero resulta que la mina morocha que no le daba bola tenía otros proyectos, y el narrador poca paciencia y convicción para plantarles un romance, pero tenía algo pendiente con este bello avaro de autoestima de rata, por lo que decidió no darle muchas vueltas a la cosa, ya sabiendo que el final es lo que asusta como en toda pasión.
Así fue que la morocha y el avaro se entendieron hasta el alma, (no me jodan, el avaro tenía una) y como estaba diciendo, el avaro por primera vez en su vida sintió que estaba amando y perdió la avaricia, aunque no las mañas.
Una tarde aburrido y sin la morocha, decidió mandar un mensaje genérico a sus seguidoras, algo con poco entusiasmo, como para dejar latente su arte de seducción.
Fue entonces que la morocha entró en punta de pié para sorprenderlo, se traía un vino de los buenos para ellos, y el resultado positivo… (no idiota, no estaba embarazada, la habían aprobado para el empleo que más quería)
Tomado de sorpresa en un *chamullo poco fiable, el avaro deseó que lo tragara el cemento, pero ya era tarde, la morocha se retiraba definitivamente de su vida dejándole para siempre la ausencia de la risa y el placer. ( Sí, para el ex avaro eso era muerte, y para vos también, no te parece?)
Pero sabés? El narrador quiere darte un **changüí. ***Se tacha la doble, y se va a dormir… pero antes… terminemos con esta historia, entonces la morocha le corta las bolas al avaro, al autor, se enamora del hermano de Gono y como buena Rea morocha y hembra, se escribe un buen cuento (que ni vos ni yo, vamos a leer)
Isabel Estercita Lew
*Chamullo: impresionar con palabras engañosas
**En Argentina "dar changüí" es algo así como "dar ventaja".
***Tachar la doble: Figurativamente se trata de buscar una nueva oportunidad
jueves, 15 de julio de 2010
Dónde van los besos que no damos, Casa de los besos
No hagas apologías, no me amenaces, simplemente besame!
Gono Rea Lew
Fíjense bien lo que hacen con el beso que no recibieron o con el que nadie les recibió, porque el beso es algo muy serio, no se deshace, no se descompone, no se biodegrada ni degrada.
Antiguamente, cuando los besos y las gotas de los cuentagotas se solidarizaban con la escasez, los primeros iban vagando y parecía que se perderían por ahí, pero luego, con los vaivenes de la modernidad y el consumo, se fueron incrementando para luego devaluarse, y fue así que la loma de la vida se fue llenando de besos sin destino.
Una gran contaminación de besos precarizados copó los espacios posibles y amenazó con extinguirse sin reivindicar nada.
Fue entonces, que en el limbo de las almas adictas a los besos surgió la idea de ampararlos, de darles un hogar, y así,
Esa abertura de puertas a los besos perdidos sobrepasó las expectativas de estas almas, pero nada las detenía, los siguieron cobijando sin límites.
Con el tiempo, a estas almas comenzó a irles muy bien, se transformaron en PYMES y luego abrieron filiales, y aunque los besos ya no besasen con pasión o entusiasmo, no debían quejarse, ahora tenían un hogar.
Pero quién entiende a esos besos desesperados y parias?
Pues no felices con el destino que les tocaba, comenzaron a planear su fuga y a caer como plaga en cualquier boca amable que hablara, en cualquier boca que rezara o confesase, en cualquier boca que dijera la verdad o que mienta. Fue una verdadera catástrofe, sacados de contexto, estaban perdiendo su gracia y su razón de ser.
Perdiendo todo sentido, y aún sabiéndose más poderosos que todas las armas, comenzaron a apuntarnos fatalmente, y esta vez para salvarlos, los cobardes como vos y como yo, no dudamos en rendirnos.
Isabel Estercita Lew
martes, 18 de mayo de 2010
Defender la alegría y un poco más

Por estos días de alegrías acotadas, rebeliones barriales, reuniones vecinales, enemigos tontos y serviles, parcas ilusiones y sinnúmeros de contaminaciones, el haber pasado la noche del sábado contigo, con tanto despliegue de presencia para luego acabar tirando por el piso y el techo todas nuestras ropas sin previo aviso, es un honor a todas mis causas de amor y/o revoluciones. Es defender la alegría y un poco más.
Yo quiero decirte hombre que hace tiempo que no jadeo con tantas ganas, que hace tiempo que nadie me cura tan bien las nanas y las faltas. Quiero decirte que tu silencio y el mío se escucharon atentamente, que se llevaron muy bien, y que se entendieron.
También quiero decirte que no te diré que me gustaría que me abraces todo el tiempo un ratito, quiero decirte además, que te abrazo todo el día sin que lo sepas.
Pero no lo diré, aunque me duela tu olor de tantas y todas mis ganas de vos, y vos tampoco me lo vas a decir porque todo esto es cosa de boludos, y nosotros somos iluminados, militantes, luchamos para cambiar esta mierda de mundo…
Que locura che, hombre, nene, compañero! Tengo tantas ganas de que me abraces fuerte, tantas ganas de hacerte el amor todo ese rato que es siempre, que ahora mismo se me nubló la vista, y posta, ya sabemos que no soy de permitirme decaídas.
Amar en estos tiempos de cólera estaba fuero de mis planes, obviamente.
Lo cierto es que nunca fui de hacer planes, lo cierto es que desde este sábado a la noche te sigo deseando a riesgo de ablandar otros sentimientos del querer que ni me atrevo a mencionar.
Nada más abrazame, haceme el amor como este sábado a la noche, después o mientras tanta sigamos cambiando el mundo, revolucionando, tirando cohetes o bombas, pero no paremos de hacer lo de este sábado a la noche. Dale?
Isabel Estercita Lew
viernes, 14 de mayo de 2010
DESPABILACIONES OSTENTOSAS
Estamos totalmente devaluadas
Quizás porque nuestro asesor es el mismo,
o quizás porque la devaluación y yo tenemos algo en común
Gono Rea Lew
Se me pone de propósito el asombro entre las cejas, al despertarse toda esa gente y darme un beso de buen día.
Yo que ando por ahí dando cátedras de dureza, se me revela y descompone la entereza, cuando el devaluado se apropia de sí y se redime, o cuando un niño me mira, me roza la mejilla o me sonríe.
Yo que tengo el diablo en la sangre y puedo amar poniendo en riesgo mi propia mi vida cuando el placer lo exije, me digo basta! Necesito de mi desorden organizado, necesito del caos y del desconcierto, necesito plantarle
anclas al movimiento para decidir el balanceo que más deseo.
Solicitantes, demandantes desesperados, hagan fila en mi pila de complejos disidentes, porque se me rompió la uña de clavar garras, y me quedaron los dedos tan bobos que solo sirven para acariciar.
Isabel Estercita Lew
lunes, 10 de mayo de 2010
FIEBRE, NEGRO VENENO

cuando mi boca siente, no hablo.
Gono Rea Lew
Fiebre negra de ritmos que encantan más que la vida.
Tu sudado veneno estimula mis dedos que te recorren sin retorno,
y en la mistura de nuestras salivas, vale tan poco la muerte,
que dan ganas de morirse hasta la vida.
Negro desgracia de mi coherencia,
felicidad de mi locura,
cuando te endiosás entre mis piernas,
se despiertan los llantos ancestrales de todas las vaginas
para salir a tu encuentro.
Ya no me alcanza con profanar las infinitas reglas del goce,
ni el delicioso canibalismo de comerte hasta el hijo de la vida,
ya no me alcanzan los jadeos del mundo entero
para gritar el placer blanquecino que desborda mi garganta,
para gritar el placer negro de tu veneno.
Isabel Estercita Lew
miércoles, 28 de octubre de 2009
Soy de Carne y Besos
Soy de carne y besos, de besos y olvido, u olvido siempre recuerdo.
Soy pan y vino frente a un manjar que nadie ha de probar.
Soy la prueba viva de la inocente insolencia, la vergüenza ajena, nunca la propia.
Soy la desobediencia debida a la vida, soy en carne viva para todo, para nada y para siempre. Soy lo que debería ser y no fue, quizás porque lo que debería ser para mí nunca es.
Soy la llaga que se toca, que se pincha y que explota y sobre ella sin más ni menos alcohol puro.
El dolor visible, claro, la primera palabra, la última, la del silencio, la del confieso.
Soy la de la piel suave y sobacos de cinco pelos sin desodorante. La de vagina loca, la que acaba a gritos sinvergüenzas y sin vergüenza. La que querés callar pero no podés y que por todo eso te repugna y te excita.
Soy eso desprolijo que no querés pero deseás. Soy tu demasiado para ser real, y lo más real de todo.
Soy insensata, impertinente, calmamente desopilante, tristemente alegre, sin voz, ni vos y con voto. Despiadamente indiferente, asquerosamente sensible.
De lo más inútil con el martillo, aunque bien capaz de hacer agujeros y llenarlos.
Soy desquiciadamente simple…
Y si anoche lo encontraron con una herida mortal de luna llena en el pecho, sepan señoras y señores, no fui yo quien lo hizo, no me daría el cuero, mucho menos el firmamento.
Soy apenas una mujer de carne y besos, solo eso.
Isabel Estercita Lew
sábado, 24 de octubre de 2009
TE COMO LA BOCA

Hoy no puedo dejar de sonreír porque tu mirada, y ni cuenta te diste, tontito…
Hoy no puedo dejar de sonreír y hasta se me pasó la alergia primaveral que no me dejaba vivir, que me irritaba la nariz y el resto y los remedios que nunca voy a tomar porque me cago de miedo y todo eso. Hoy no puedo dejar de comer frutillas y hasta las cargo de pimienta.
Fue muy cortita tu mirada, pero solo precisaba de ese disparador para disparar mis ganas y te aseguro que me muero de ganas y que si mañana no me besás…
CLIMA (punto y aparte y con mayúscula)
Y que si mañana no me besás… por mis únicos dos únicos dedos meniques y mis ningunos de frente, te lo juro. Te lo juro por la honra de mi madre, pues sé que de la mía nadie se fía, te lo juro con los dedos en V, que es mucho más que la estrella de David o la cruz de Cris, te lo juro! Y si no me crees que un rayo de locura caiga sobre mi coherencia…
… si mañana no me besás… el título de esto será tu condena!
Isabel Estercita Lew
lunes, 19 de octubre de 2009
1 pa el mango*
A Rimita le faltaba un verso para recibirse de poesía, un acorde para ser melodía, una letra para ser palabra, una palabra para ser oración, un verbo para conjugarse, un diente para sonreír, una mentira para ser pinocho, una cruz para crucificarse, un ala para volar, un dedo de frente para no enloquecer y un beso de él para tenerlo todo.
Isabel Estercita Lew
*Mango: Peso, peseta, euro etc.
martes, 22 de septiembre de 2009
CONTRAPUNTO

Hay demasiada gente en mi soledad, demasiado barullo en mi silencio, mucho de vos sin mí, mucho de mí sin vos. Muchas ganas de partir quedándome, mucho al lado tan lejos, poco, tan poco de un montón de nada y esta mi guitarra que no calla, que me secuestra los dedos, que puntea esa música de mí misma, que me arranca la garganta y canta. Alguien está respirando el aire que me ahoga, alguien me afana la risa y se ríe, alguien faltó a la cita que nunca hicimos, alguien está llorando y se puso mi cara, mi cuerpo, mi desnudez. Alguien en el espejo me está haciendo caretas, se vistió de mí y yo le quedo muy bien, y ahora se está besando tanto que me duelen los labios.
Isabel Estercita Lew